La computadora de la amante de Petraeus tenía datos secretos

Obama dijo que no hará conjeturas sobre los resultados de la investigación en marcha. El FBI allanó la casa de la biógrafa del ex director de la CIA. El presidente resaltó la carrera del general. Testificación

BAJO INVESTIGACIÓN. Paula Broadwell, la biógrafa del ex jefe de la CIA. REUTERS
BAJO INVESTIGACIÓN. Paula Broadwell, la biógrafa del ex jefe de la CIA. REUTERS
15 Noviembre 2012
WASHINGTON.- La computadora utilizada por Paula Broadwell, la mujer cuya aventura con el director de la CIA, general David Petraeus, llevó a su renuncia, contenía importante información secreta que debería haber estado guardada bajo condiciones más seguras, dijeron funcionarios policiales y de seguridad nacional. Los contenidos del material secreto y cómo lo obtuvo Broadwell siguen bajo investigación, pero la cantidad de material secreto hallado en la computadora era lo suficientemente importante como para autorizar a que la investigación continúe. En la noche del lunes, investigadores del FBI revisaron la residencia de Broadwell en Charlotte, Carolina del Norte, una medida que según funcionarios se realizó con su consentimiento

El presidente Barack Obama dijo en una conferencia de prensa que hasta el momento no hay indicios de que algún documento secreto haya sido revelado como resultado del escándalo, pero sostuvo que no prejuzgará los resultados de la investigación. Y agregó que esperará a los resultados de las investigaciones que se llevan adelante en vez de hacer conjeturas sobre las implicaciones que podría haber tenido el caso; y resaltó especialmente la "carrera extraordinaria" de Petraeus al sostener que, gracias a él, Estados Unidos es hoy en día "más seguro".

El ex jefe de la CIA aceptó testificar ante el Congreso por el atentado en contra del consulado de EEUU en Libia, pero no está claro cuándo se presentará ante los legisladores.

En tanto, el secretario de Defensa, Leon Panetta, aconsejó también no sacar conclusiones apresuradas sobre las acciones del máximo comandante del país en Afganistán, John Allen, después de colocarlo bajo investigación por su relación con el escándalo de Petraeus.

Pero el affaire que conmociona a Washington sigue dejando cabos sueltos. Como una oficial en reserva de la inteligencia militar, Broadwell -quien fue una de los autores de una biografía sobre Petraeus- tenía autorizaciones de seguridad que le daban acceso a material secreto. Sin embargo, las normas del Gobierno requieren que el material secreto sea almacenado en ubicaciones o computadores seguros. Dos funcionarios con conocimiento del caso dijeron que una pregunta que se hacen los investigadores es si Broadwell siguió las normas del gobierno para manejar información secreta. (Reuters-Télam)

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