Central Córdoba bailó bajo la lluvia

Los uruguayos de NTVG no dieron respiro y sacaron a relucir dos horas interminables de hits de sus siete discos

COMPAÑEROS. La Bersuit, ya sin Cordera, tocó antes que los uruguayos de No Te Va Gustar. En los comienzos la cosa era al revés. Al final las dos bandas se unieron sobre el escenario. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
COMPAÑEROS. La Bersuit, ya sin Cordera, tocó antes que los uruguayos de No Te Va Gustar. En los comienzos la cosa era al revés. Al final las dos bandas se unieron sobre el escenario. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
12 Noviembre 2012
Los fanáticos de No Te Va Gustar (NTVG) tuvieron que dejarse llevar por la música y bailar bajo la lluvia del sábado por la noche. No era momento de flaquezas: Central Córdoba estaba repleto y la banda, dueña de hitazos como "No necesito nada", "Al vacío" y "Chau", salió con toda la actitud, abriendo los brazos al agua y a la concurrencia. Casualidad o no, el primer tema de la lista fue "Tan lejos", ese que dice:

adentro llueve y parece que nunca va a parar / Y va a parar.

Durante más de dos horas, la banda uruguaya hizo llover canciones para bailar sin parar y recorrió los siete discos que lleva editados desde 1999. NTVG dejó a todos contentos: regaló sus temas más conocidos y el estadio devolvió el favor con un coro interminable.

Una cosa quedó clara y es que la tortilla se dio vuelta: NTVG agradeció en repetidas ocasiones la gran mano que le dieron sus colegas de La Bersuit, cuando todavía era capitaneada por el Pelado Cordera, y gracias a lo cual se hicieron conocidos para el gran público. Cuando recién empezaban, NTVG eran los teloneros de La Bersuit y ahora, sin Cordera a la cabeza, es al revés: la inmensa mayoría fue a escuchar a los uruguayos, mientras que a los argentinos les tocó ir calentando la pista.

"Nosotros no nos olvidamos nunca de la mano que nos dieron cuando comenzamos", dijo Emiliano Brancciari, guitarrista y líder de NTVG. También dedicó algunas canciones a aquellos tucumanos que los siguen desde la primera vez que visitaron la provincia, cuando eran un puñado de fans que no llegaban ni a llenar la Sociedad Francesa. Las chicas del público, que en un vistazo rápido eran mayoría, no se cansaron de lanzarle piropos y silbidos a Brancciari,

El galán del equipo

Una palabra resume la noche del sábado: diversión. El recital fue una verdadera fiesta en la que no faltaron alegría, baile y derroche de sonrisas. Cortesía de dos bandas de primera.

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