12 Noviembre 2012 Seguir en 
LA PAZ.- El embajador de Brasil en Bolivia, Marcel Fortuna Biato, anticipó ayer que su país proyecta conformar un consejo antidrogas con Bolivia y Perú. El diplomático señaló que el miércoles habrá una reunión de coordinación en Lima entre autoridades antidrogas de los tres países sudamericanos, aprovechando la cumbre mundial sobre desarrollo alternativo en Perú.
"La idea es, a partir de una iniciativa trilateral, demostrar los caminos para enfrentarnos a lo que es una lacra verdaderamente transnacional", remarcó Biato, según publicó el diario "Los Tiempos".
Agregó que Brasil, cuya presidenta es Dilma Rousseff, ya destinó unos U$S 3.000 millones para programas antidrogas.
Brasil donó en octubre pasado dos helicópteros UH-1N Iroquois, de fabricación estadounidense, para su uso en programas antidrogas en Bolivia, y en los próximos días entregará otras dos naves más de ala rotatoria.
Este año Brasil ayuda con el monitoreo satelital de los cultivos y la erradicación de coca, y en septiembre pasado el ministro brasileño de Justicia, José Eduardo Cardozo, ratificó la cooperación en la vigilancia a través del uso de Aviones No Tripulados (VAN).
Bolivia y Brasil comparten una frontera de 3.400 kilómetros y ambos países están empeñados en dar lucha frontal al narcotráfico y el crimen organizado. En este sentido, Brasil militarizó las principales favelas del país, en especial de Río de Janeiro, para erradicar a las bandas de narcos y vendedores de drogas, que practicamente eran "dueños" de aquellos asentamientos.
Asesinatos
En tanto, al menos 13 personas murieron y otras 12 resultaron heridas de bala entre la noche del sábado y la madrugada de ayer en San Pablo, que se suman a las siete víctimas fatales registradas el sábado, según recuentos policiales citados por la prensa local.
Así se eleva a 240 la cantidad de personas asesinadas desde principios de octubre en una ola de ataques violentos que azota a la mayor ciudad de Brasil. Las autoridades la atribuyen principalmente al grupo narcotraficante Primer Comando de la Capital, en represalia por acciones policiales realizadas en su contra en los últimos meses.
Tres de las muertes registradas ayer ocurrieron en enfrentamientos con la policía: un hombre murió cuando intentaba robar un automóvil en el barrio Sao Mateus y otros dos delincuentes perdieron la vida en un tiroteo en la ciudad Santo André. (DPA-Reuters)
"La idea es, a partir de una iniciativa trilateral, demostrar los caminos para enfrentarnos a lo que es una lacra verdaderamente transnacional", remarcó Biato, según publicó el diario "Los Tiempos".
Agregó que Brasil, cuya presidenta es Dilma Rousseff, ya destinó unos U$S 3.000 millones para programas antidrogas.
Brasil donó en octubre pasado dos helicópteros UH-1N Iroquois, de fabricación estadounidense, para su uso en programas antidrogas en Bolivia, y en los próximos días entregará otras dos naves más de ala rotatoria.
Este año Brasil ayuda con el monitoreo satelital de los cultivos y la erradicación de coca, y en septiembre pasado el ministro brasileño de Justicia, José Eduardo Cardozo, ratificó la cooperación en la vigilancia a través del uso de Aviones No Tripulados (VAN).
Bolivia y Brasil comparten una frontera de 3.400 kilómetros y ambos países están empeñados en dar lucha frontal al narcotráfico y el crimen organizado. En este sentido, Brasil militarizó las principales favelas del país, en especial de Río de Janeiro, para erradicar a las bandas de narcos y vendedores de drogas, que practicamente eran "dueños" de aquellos asentamientos.
Asesinatos
En tanto, al menos 13 personas murieron y otras 12 resultaron heridas de bala entre la noche del sábado y la madrugada de ayer en San Pablo, que se suman a las siete víctimas fatales registradas el sábado, según recuentos policiales citados por la prensa local.
Así se eleva a 240 la cantidad de personas asesinadas desde principios de octubre en una ola de ataques violentos que azota a la mayor ciudad de Brasil. Las autoridades la atribuyen principalmente al grupo narcotraficante Primer Comando de la Capital, en represalia por acciones policiales realizadas en su contra en los últimos meses.
Tres de las muertes registradas ayer ocurrieron en enfrentamientos con la policía: un hombre murió cuando intentaba robar un automóvil en el barrio Sao Mateus y otros dos delincuentes perdieron la vida en un tiroteo en la ciudad Santo André. (DPA-Reuters)







