Malala, la mártir de la educación

Había sido atacada por los talibanes. Por Michael Donhauser - Columnista de DPA

SÍMBOLO. La niña pakistaní fue recordada en todo el mundo. REUTERS
SÍMBOLO. La niña pakistaní fue recordada en todo el mundo. REUTERS
11 Noviembre 2012
LONDRES.- Una adolescente de 15 años de Pakistán se convirtió en una mártir moderna y por suerte, con un final feliz. Malala Yousafzai, del valle de Swat, una de las zonas más conservadoras de la estrictamente musulmana Pakistán, defiende hace años el derecho de las niñas a la educación y logró de esta forma trascender. Sin embargo, hace un mes, activistas talibanes le dispararon en la cabeza y la nuca: rechazan que las mujeres tengan educación y quemaron las escuelas. Desde entonces, se la conoce en todo el mundo.

En el Reino Unido, miles de personas firmaron un pedido con el objetivo de nominar a la joven mujer para el Premio Nobel de la Paz. En su hogar, Pakistán, se celebró un día dedicado a Malala. El presidente Asif Ali Zardari tuvo grandes palabras al hablar del incidente que dejó a su país una vez más vinculado con el terrorismo islámico y las violaciones de los derechos humanos: "Los atacantes no intentaron matar a una hija de Pakistán. Intentaron matar a Pakistán", dijo.

Malala vivió una odisea en los últimos días. Fue trasladada en helicóptero de un hospital militar a otro en Pakistán. Los médicos no sólo le extrajeron las balas de la cabeza, sino que también le abrieron el cráneo para reducir la presión sobre el cerebro. Bajo un coma artificial, fue trasladada a la clínica Queen Elizabeth, en Birmingham. "Tiene suerte de estar viva", dijo el director de la clínica, Dave Rosser. A pesar de los disparos, la joven no debe temer graves daños cerebrales y nerviosos. Deberá quedarse allí aún por un tiempo. Cuando haya recuperado fuerzas, deben volver a cerrarle el cráneo y tratar su mandíbula lastimada. Malala probablemente sea recibida como una heroína cuando salga del hospital y regrese Pakistán.

En su hogar antes de los disparos: ya daba entrevistas y escribía en un blog. Y su nombre aparece ahora impreso en camisetas y posters e incluso hombres de Estado y famosos (de Barack Obama a Madonna y de Angelina Jolie a Ban Ki-moon) la nombran en sus discursos. La ONU lanzó el programa de educación: "Yo soy Malala". Y los militares, de los que se dice que pactan con los talibanes, deben sumarse al respeto por su figura. Los talibanes lograron con su ataque a la adolescente todo lo contrario a lo que querían. Las exigencias de educación para las niñas hallaron terreno más fértil en la población paquistaní.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios