¿Quién dijo que el rock no es para chicos?
No era el clima habitual: la batería y las guitarras eléctricas sonaban estruendosas, pero faltaba el pogo. El público se mantuvo tranquilo, pero coreó todas las canciones que Rock Bones interpretó en Floresta. Claro que no se trataba de fans comunes: la mayoría eran niños de no más de 12 años. Sus padres también cantaron los hits de la banda de Disney Channel.
05 Noviembre 2012 Seguir en 
CHIARA NO SE PERDIÓ NI UN CAPÍTULO DE LA SERIE "PETER PUNK"
Al igual que muchos padres, Carolina Cirelli acompañó a su hija Chiara (10 años) a ver a Rock Bones, aunque no sabía exactamente de qué se trataba. Cuando Juan Ciancio, el líder del grupo, le dijo al público si estaba listo para rockear, más de un papá se prendió en la respuesta: "Siiiiii, estamos listos", gritaron familias enteras. Entonces todos corearon juntos la canción "Mi perdición". Durante el show también fotografiaron a sus hijos y grabaron a la banda.
Dana: la más rockera de todas las fans tucumanas de Rock Bones
"¡Quiero que aparezcan ya!", le dijo entusiasmada Dana Racedo (5 años) a LA GACETA, minutos antes del comienzo del show. En ningún momento la pequeña rockera dejó de agitar: lo hizo con cantos, saltos y su brazo derecho extendido hacia arriba. "Por suerte vinieron a Tucumán, porque me hija me había pedido que la llevara al teatro Gran Rex, en Buenos Aires. Me queda bastante lejos", contó su mamá Daniela. Las dos viven en Las Talitas.
VIAJARON DESDE SANTIAGO DEL ESTERO PARA VER A SU BANDA FAVORITA
Sabían con anticipación que sus ídolos se presentarían en Tucumán. Por eso le pidieron a su papá, Pablo García, que no se comprometiera con ninguna actividad el domingo 4 de noviembre: tenía que traerlos en auto desde Santiago del Estero para ver a Rock Bones. Pablo Ariel (7 años) y su hermanita Fabiana (5 años) concretaron sus planes. Unos días antes prepararon unos carteles para alentar a la banda de la serie "Peter Punk".
La primera fila estaba copada por futuras promesas del punk
La cresta y la remera ("el punk no está muerto") contrastaban con su timidez. Sin embargo, cuando los músicos comenzaron a tocar Lucas Alarcón (7 años) se cantó todo. "Se enteró por LA GACETA de que venían, y desde ese momento insistió para que lo acompañara", contó su mamá, Natalia Trevisani. A su lado estaba Alejo Ortiz Ocampo (6 años). El le pidió a su mamá, María José, que le comprara las entradas antes de que salieran a la venta. "Estaba muy ansioso", confesó.
SANTIAGO FUE PORQUE AMA EL ROCK Y ELLAS SE SORPRENDIERON DELA FACHA DE LOS CANTANTES
Santiago Cantos (8 años) estaba en su salsa: hace unos días le regalaron una guitarra eléctrica, por lo que prestaba atención a cada nota que salía de los instrumentos de los Rock Bones. Su mamá, Silvana Murda, y su tía, Natalia, lo acompañaron a su primer recital. "Ya me conozco algunas letras porque escuchamos las canciones todo el tiempo", comentó Silvana. Mientras la tía, orgullosa por los gustos musicales de su sobrino, aclaró que también fue para ver a los lindos músicos.
Al igual que muchos padres, Carolina Cirelli acompañó a su hija Chiara (10 años) a ver a Rock Bones, aunque no sabía exactamente de qué se trataba. Cuando Juan Ciancio, el líder del grupo, le dijo al público si estaba listo para rockear, más de un papá se prendió en la respuesta: "Siiiiii, estamos listos", gritaron familias enteras. Entonces todos corearon juntos la canción "Mi perdición". Durante el show también fotografiaron a sus hijos y grabaron a la banda.
Dana: la más rockera de todas las fans tucumanas de Rock Bones
"¡Quiero que aparezcan ya!", le dijo entusiasmada Dana Racedo (5 años) a LA GACETA, minutos antes del comienzo del show. En ningún momento la pequeña rockera dejó de agitar: lo hizo con cantos, saltos y su brazo derecho extendido hacia arriba. "Por suerte vinieron a Tucumán, porque me hija me había pedido que la llevara al teatro Gran Rex, en Buenos Aires. Me queda bastante lejos", contó su mamá Daniela. Las dos viven en Las Talitas.
VIAJARON DESDE SANTIAGO DEL ESTERO PARA VER A SU BANDA FAVORITA
Sabían con anticipación que sus ídolos se presentarían en Tucumán. Por eso le pidieron a su papá, Pablo García, que no se comprometiera con ninguna actividad el domingo 4 de noviembre: tenía que traerlos en auto desde Santiago del Estero para ver a Rock Bones. Pablo Ariel (7 años) y su hermanita Fabiana (5 años) concretaron sus planes. Unos días antes prepararon unos carteles para alentar a la banda de la serie "Peter Punk".
La primera fila estaba copada por futuras promesas del punk
La cresta y la remera ("el punk no está muerto") contrastaban con su timidez. Sin embargo, cuando los músicos comenzaron a tocar Lucas Alarcón (7 años) se cantó todo. "Se enteró por LA GACETA de que venían, y desde ese momento insistió para que lo acompañara", contó su mamá, Natalia Trevisani. A su lado estaba Alejo Ortiz Ocampo (6 años). El le pidió a su mamá, María José, que le comprara las entradas antes de que salieran a la venta. "Estaba muy ansioso", confesó.
SANTIAGO FUE PORQUE AMA EL ROCK Y ELLAS SE SORPRENDIERON DELA FACHA DE LOS CANTANTES
Santiago Cantos (8 años) estaba en su salsa: hace unos días le regalaron una guitarra eléctrica, por lo que prestaba atención a cada nota que salía de los instrumentos de los Rock Bones. Su mamá, Silvana Murda, y su tía, Natalia, lo acompañaron a su primer recital. "Ya me conozco algunas letras porque escuchamos las canciones todo el tiempo", comentó Silvana. Mientras la tía, orgullosa por los gustos musicales de su sobrino, aclaró que también fue para ver a los lindos músicos.







