28 Octubre 2012 Seguir en 
ROMA.- Sindicatos de izquierda, partidos comunistas, docentes, estudiantes, organizaciones sociales y activistas políticos, como el alcalde de Nápoles, Luigi de Magistris, reunieron ayer a decenas de miles de opositores a las políticas de ajuste fiscal del primer ministro italiano, Mario Monti, que marcharon por Roma en el "No Monti Day" (día sin Monti).
Los manifestantes protestaron contra la suba de impuestos, el recorte de gastos y la reforma del mercado laboral y de las jubilaciones, que implementa el Gobierno de tecnócratas que encabeza el ex funcionario de la Unión Europea.
Algunas personas, con la cara cubierta, lanzaron huevos y botellas contra filiales de bancos, pintaron leyendas de "bancarrota" en sus paredes y volcaron contenedores para bloquear una calle.
La movilización se concretó al día siguiente de la sentencia a cuatro años de cárcel (reducida a uno) contra el ex premier, Silvio Berlusconi, por fraude fiscal al haber evadido millones de dólares en impuestos. "El fallo es una barbarie. Me siento obligado a seguir en el terreno de juego (de la política)", afirmó ayer el condenado, pese a que el miércoles había anunciado que no iba a postularse para los comicios del próximo año por su partido, Pueblo de la Libertad.
El ex jefe de Estado se declaró inocente y dijo que era un perseguido político de jueces y fiscales de izquierda. Precisamente, justificó su continuidad en política en la necesidad de reformar "planetas de justicia" para que a otros ciudadanos no les ocurra lo que le ocurrió a él, según sostuvo.
La sentencia, que aún puede ser apelada, le prohibe detentar cargos públicos por cinco años. (DPA-AFP)
Los manifestantes protestaron contra la suba de impuestos, el recorte de gastos y la reforma del mercado laboral y de las jubilaciones, que implementa el Gobierno de tecnócratas que encabeza el ex funcionario de la Unión Europea.
Algunas personas, con la cara cubierta, lanzaron huevos y botellas contra filiales de bancos, pintaron leyendas de "bancarrota" en sus paredes y volcaron contenedores para bloquear una calle.
La movilización se concretó al día siguiente de la sentencia a cuatro años de cárcel (reducida a uno) contra el ex premier, Silvio Berlusconi, por fraude fiscal al haber evadido millones de dólares en impuestos. "El fallo es una barbarie. Me siento obligado a seguir en el terreno de juego (de la política)", afirmó ayer el condenado, pese a que el miércoles había anunciado que no iba a postularse para los comicios del próximo año por su partido, Pueblo de la Libertad.
El ex jefe de Estado se declaró inocente y dijo que era un perseguido político de jueces y fiscales de izquierda. Precisamente, justificó su continuidad en política en la necesidad de reformar "planetas de justicia" para que a otros ciudadanos no les ocurra lo que le ocurrió a él, según sostuvo.
La sentencia, que aún puede ser apelada, le prohibe detentar cargos públicos por cinco años. (DPA-AFP)







