22 Octubre 2012 Seguir en 
La pequeña de 11 años se animó a contárselo a un profesor de su escuela. El lunes, la actual pareja de su madre había abusado de ella. No era la primera vez que lo hacía. Las otras dos veces habían ocurrido el año pasado. Alarmado, las autoridades de la escuela decidieron buscar al padre de la niña, quien realizó la denuncia. El viernes, el supuesto abusador fue detenido.
El hecho ocurrió en una localidad del sur tucumano. Los datos de la víctima y de sus familiares, como así también del lugar en el que ocurrieron los abusos, son preservados para resguardar la intimidad de la menor.
El padre y la madre de la víctima vivieron en concubinato durante 10 años, y se separaron hace cuatro. Tuvieron tres hijos, que hoy tienen 14, 11 y nueve años. La mujer había comenzado una nueva relación con un hombre de 32 años, y vivían en un paraje del sur.
El llamado
El jueves a la mañana, el padre de la niña recibió un llamado en el que le pedían que concurra urgentemente a la escuela a la que asisten sus hijos. Una vez que llegó, un maestro hizo que hablara en privado adentro de un aula con su hija. Allí, la niña le confesó que el año pasado su padrastro la había violado en dos oportunidades, cuando vivían en otra localidad.
Cuando se mudaron al actual domicilio, los abusos habían cesado, hasta que el domingo 14 el padrastro volvió a violarla, según le contó la pequeña a su padre. El hombre realizó inmediatamente la denuncia.
Los estudios realizados por el Cuerpo Médico Forense del Centro Judicial Concepción comprobaron que la menor presentaba distintos desgarros genitales. Ante esos resultados, el juez de Instrucción de la II° Nominación, Guillermo Acosta, ordenó la detención del padrastro, que fue llevada a cabo por policías a cargo del oficial Cristian Cabrera y del comisario Pedro Gómez.
El ayudante fiscal Ángel Pablo Gramajo había ordenado que se realizara una inspección ocular en la vivienda donde se habían producido los abusos, y que se tomara declaración a los docentes de la escuela de la víctima, que fueron los primeros en haber escuchado el relato de la menor.
Durante la inspección ocular, el padrastro de la niña habría agredido a uno de los policías, por lo que fue detenido por una contravención. Estaba en el calabozo cuando le informaron que estaba acusado de haber abusado de la pequeña.
Señales
Estar atentos a lesiones o irritaciones en órganos sexuales. Si tienen problemas al ir al baño o manchan la ropa interior, recurrir al médico.
Sufren secuelas físicas, pero sobre todo psicológicas, que modifican sus conductas. Muchas veces no cuentan lo que pasó.
Muchas veces por vergüenza los padres obvian las señales. Hay que dialogar con el menor. Ante la duda, hablar con el pediatra.







