01 Octubre 2012 Seguir en 
Despertarse, abrir el diario y leer que hubo uno o más accidentes de tránsito en la provincia se volvió habitual. Ayer a la mañana fue el caso de dos automóviles que chocaron en la esquina de Maipú y San Martín y uno de los vehículos terminó estrellándose contra el semáforo. En esta oportunidad, los conductores sólo sufrieron lesiones leves y no necesitaron ser hospitalizados, pero las cifras son cada vez más alarmantes en cuanto a fatalidades.
Por mes, en Tucumán muere un promedio de 15 personas en accidentes de tránsito, estimó el doctor Jorge Valdecantos, subdirector técnico del Hospital Padilla. Allí los profesionales están preocupados por los picos que llegan a alcanzar las cifras a medida que sube la temperatura. "Cuando comienzan las épocas cálidas, los accidentes aumentan. Lo mismo pasa de jueves a domingo y ni hablar de los fines de semana largos", señaló el médico. En ese sentido, recordó que entre el viernes 21 de septiembre -día que se festejó la llegada de la primavera- y el 24 de ese mes -que fue feriado por los 200 años de la Batalla de Tucumán- la guardia del hospital estuvo desbordada, pese a que hay 41 profesionales atendiendo de manera permanente en ese sector.
"Ese fin de semana hubo 55 accidentes de tránsito declarados en nuestro hospital", precisó Valdecantos. A esa cifra hay que sumarle el resto de los siniestros donde no existe la intervención policial. Durante esos cuatro días, fallecieron cuatro personas por esta causa, sólo en el Padilla. Los médicos enfatizan que la mayoría de las víctimas fatales son jóvenes. Valdecantos especificó que la mayor cantidad de muertes se producen entre los 17 y los 26 años de edad.
Una epidemia
"Lo peor es que son muertes evitables; con sólo llevar casco o colocarse el cinturón de seguridad esas vidas habrían podido salvarse", lamentó el médico. Y explicó que cuando los accidentes se producen en motocicletas lo primero que se golpea es la cabeza, que deriva en un traumatismo de cráneo. En cuanto a los automovilistas que no tienen abrochado el cinturón, generalmente se produce un traumatismo de tórax. En este caso, hay un lapso de dos horas para salvar al herido desde el momento del golpe. "Son dos horas de oro", expresó el galeno.
El médico destacó, además, que cuando una persona sufre un accidente de tránsito los golpes son de tal magnitud que con posterioridad pueden manifestarse otros problemas. "Puede pasar que los hematomas vayan desarrollándose y después empiecen a complicar a los órganos nobles, ocasionando alguna patología".
Actualmente, tres cuartos de las 22 camas que tiene la terapia intensiva del Hospital Padilla están ocupadas con pacientes que poseen traumatismos, en su mayoría de cráneo. "Los accidentes de tránsito son una epidemia que hay que controlar", alertó Valdecantos.
Por mes, en Tucumán muere un promedio de 15 personas en accidentes de tránsito, estimó el doctor Jorge Valdecantos, subdirector técnico del Hospital Padilla. Allí los profesionales están preocupados por los picos que llegan a alcanzar las cifras a medida que sube la temperatura. "Cuando comienzan las épocas cálidas, los accidentes aumentan. Lo mismo pasa de jueves a domingo y ni hablar de los fines de semana largos", señaló el médico. En ese sentido, recordó que entre el viernes 21 de septiembre -día que se festejó la llegada de la primavera- y el 24 de ese mes -que fue feriado por los 200 años de la Batalla de Tucumán- la guardia del hospital estuvo desbordada, pese a que hay 41 profesionales atendiendo de manera permanente en ese sector.
"Ese fin de semana hubo 55 accidentes de tránsito declarados en nuestro hospital", precisó Valdecantos. A esa cifra hay que sumarle el resto de los siniestros donde no existe la intervención policial. Durante esos cuatro días, fallecieron cuatro personas por esta causa, sólo en el Padilla. Los médicos enfatizan que la mayoría de las víctimas fatales son jóvenes. Valdecantos especificó que la mayor cantidad de muertes se producen entre los 17 y los 26 años de edad.
Una epidemia
"Lo peor es que son muertes evitables; con sólo llevar casco o colocarse el cinturón de seguridad esas vidas habrían podido salvarse", lamentó el médico. Y explicó que cuando los accidentes se producen en motocicletas lo primero que se golpea es la cabeza, que deriva en un traumatismo de cráneo. En cuanto a los automovilistas que no tienen abrochado el cinturón, generalmente se produce un traumatismo de tórax. En este caso, hay un lapso de dos horas para salvar al herido desde el momento del golpe. "Son dos horas de oro", expresó el galeno.
El médico destacó, además, que cuando una persona sufre un accidente de tránsito los golpes son de tal magnitud que con posterioridad pueden manifestarse otros problemas. "Puede pasar que los hematomas vayan desarrollándose y después empiecen a complicar a los órganos nobles, ocasionando alguna patología".
Actualmente, tres cuartos de las 22 camas que tiene la terapia intensiva del Hospital Padilla están ocupadas con pacientes que poseen traumatismos, en su mayoría de cráneo. "Los accidentes de tránsito son una epidemia que hay que controlar", alertó Valdecantos.








