Brahimi inicia su difícil misión de paz

El enviado de la ONU no tiene suficiente apoyo frente a la revuelta

14 Septiembre 2012
BEIRUT.- El enviado de paz Lakhdar Brahimi arribó a la capital Siria, mientras las fuerzas del Gobierno se enfrentaron en la zona oriental de Damasco con los rebeldes que buscan mantener a toda costa su presencia en la capital. La misión de Brahimi es un gran desafío, ya que ninguna de las partes de la rebelión contra el presidente Bashar al-Assad parece dispuesta a deponer las armas. El enviado tampoco cuenta con el respaldo necesario de occidente y de Oriente Medio. La revuelta que ya se extiende a 17 meses, se ha vuelto cada vez más violenta. El conflicto ha dejado 27.000 muertos y destruido áreas cercanas a la sede del Gobierno, que alguna vez parecía inalcanzable para los opositores al presidente. Brahimi, un veterano diplomático argelino que reemplazó al ex jefe de la ONU, Kofi Annan como abanderado de la misión de paz internacional en Siria, planea reunirse con opositores y funcionarios, incluido al-Assad. En tanto, el líder del grupo fundamentalista Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, instó al mundo musulmán a plegarse a los rebeldes para derrocar a al-Assad, porque eso podría ayudarlos a vencer a Israel. En un discurso por internet, Zawahiri criticó a los gobiernos musulmanes de Medio Oriente y Asia por no apoyar al islamismo político. En el video, titulado "Adelante Leones de Siria", pide a los musulmanes que se unan a la sublevación contra el "pernicioso régimen canceroso". (Reuters-Télam)

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