14 Septiembre 2012 Seguir en 
WASHINGTON.- La Reserva Federal (FED) lanzó ayer un nuevo y agresivo programa de estímulo, en el que se compromete a comprar U$S 40.000 millones en deuda hipotecaria por mes hasta que mejore sustancialmente el panorama de empleo en Estados Unidos. Esto siempre y cuando la inflación permanezca controlada.
En una decisión sin precedentes, el panel de política monetaria de la FED redobló sus esfuerzos por reducir el desempleo atando sus compras no convencionales de bonos directamente a las condiciones económicas. El anuncio sobre el estímulo dio un fuerte impulso a las acciones, pero también generó algunos cuestionamientos.
Desde el Partido Demócrata dijeron que el plan marcaba un esfuerzo para ayudar al presidente Barack Obama antes de las elecciones, mientras que en la estructura del candidato opositor Mitt Romney (Republicano) se sostuvo que la medida confirmaba el fracaso de las políticas de gobierno.
El presidente de la FED, Ben Bernanke, defendió la decisión como un esfuerzo para mejorar el delicado estado del mercado laboral estadounidense. "La situación del empleo (...) sigue siendo una preocupación grave", sostuvo al leer una breve declaración al inicio de la conferencia de prensa posterior al encuentro mensual de la Reserva Federal.
"Si bien la economía parece estar en un camino de recuperación moderada, no está creciendo lo suficientemente rápido como para hacer avances significativos para reducir la tasa de desempleo", agregó.
Los funcionarios del banco central dijeron que probablemente no subirán las tasas de interés, desde sus actuales niveles excepcionalmente bajos, hasta mediados de 2015. Anteriormente, la entidad había dicho que podría subir las tasas a fines de 2014.
"Si el panorama para el mercado laboral no mejora sustancialmente, el comité seguirá con sus compras de títulos de agencia respaldados por hipotecas, realizará compras adicionales de activos y empleará sus otras herramientas según sea apropiado hasta que se alcance tal mejora, en un contexto de estabilidad de precios", dijo la FED en un comunicado. (Reuters)
En una decisión sin precedentes, el panel de política monetaria de la FED redobló sus esfuerzos por reducir el desempleo atando sus compras no convencionales de bonos directamente a las condiciones económicas. El anuncio sobre el estímulo dio un fuerte impulso a las acciones, pero también generó algunos cuestionamientos.
Desde el Partido Demócrata dijeron que el plan marcaba un esfuerzo para ayudar al presidente Barack Obama antes de las elecciones, mientras que en la estructura del candidato opositor Mitt Romney (Republicano) se sostuvo que la medida confirmaba el fracaso de las políticas de gobierno.
El presidente de la FED, Ben Bernanke, defendió la decisión como un esfuerzo para mejorar el delicado estado del mercado laboral estadounidense. "La situación del empleo (...) sigue siendo una preocupación grave", sostuvo al leer una breve declaración al inicio de la conferencia de prensa posterior al encuentro mensual de la Reserva Federal.
"Si bien la economía parece estar en un camino de recuperación moderada, no está creciendo lo suficientemente rápido como para hacer avances significativos para reducir la tasa de desempleo", agregó.
Los funcionarios del banco central dijeron que probablemente no subirán las tasas de interés, desde sus actuales niveles excepcionalmente bajos, hasta mediados de 2015. Anteriormente, la entidad había dicho que podría subir las tasas a fines de 2014.
"Si el panorama para el mercado laboral no mejora sustancialmente, el comité seguirá con sus compras de títulos de agencia respaldados por hipotecas, realizará compras adicionales de activos y empleará sus otras herramientas según sea apropiado hasta que se alcance tal mejora, en un contexto de estabilidad de precios", dijo la FED en un comunicado. (Reuters)







