25 Agosto 2012 Seguir en 
AMAN. - Las tropas del Gobierno sirio obligaron a los rebeldes a abandonar un maltrecho barrio de Damasco en la última batalla de una creciente guerra civil que, según la agencia para los refugiados de Naciones Unidas, ha llevado a más de 200.000 personas a dejar el país. Cientos de soldados y docenas de tanques y vehículos entraron en Daraya después de que un grupo de defensores se retiró.
Las fuerzas de Bashar Al Assad sometieron al suburbio suní a un bombardeo de tres días con artillería, tanques, morteros, proyectiles y helicópteros armados que causaron al menos 70 muertos, 21 de ellos el viernes, añadieron. "Hay montones de cuerpos atrapados en edificios destruidos y los civiles están intentando huir hacia Damasco", comentó el activista Abu Kinan, en diálogo telefónico."Los rebeldes han escapado en su mayoría. Pero, el miedo ahora es que el Ejército reúna a los hombres jóvenes y los ejecute sumariamente, como hicieron en Muadamiya", dijo refiriéndose a un suburbio cercano donde los residentes revelaron que las tropas mataron al menos a 40 personas a sangre fría esta semana en un asalto para capturar a los insurgentes.
Fuentes de la oposición informaron de otra matanza a manos de las fuerzas de Al Asad en el barrio de Qabun, en Damasco. Las autoridades sirias restringen el acceso a los medios, por lo que se dificulta la comprobación de datos.
Unas 90 personas fueron muertas ayer, incluyendo 22 civiles en la provincia este de Deir al-Zor, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos de la oposición, que informó que otras 220 habían fallecido el día anterior.
La violencia ha acelerado el éxodo de refugiados, con más de 3.500 sirios huyendo a Turquía en las últimas 24 horas en lo que las autoridades turcas señalaron como el día más concurrido desde el inicio de la revuelta. "En Jordania, un récord de 2.200 personas cruzaron la frontera durante la noche y fueron recibidas en el campamento Za'atri, en el norte", advirtió desde Ginebra Adrian Edwards, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.
La respuesta de Al Assad a la revuelta inspirada por la Primavera Árabe en Túnez, Egipto y otras partes de Oriente Medio y África generaron una insurrección violenta, hundiendo a Siria en una guerra civil en la que unas 18.000 personas han muerto, según estima la ONU y unas 25.000, según los rebeldes.
Los militares del Gobierno están luchando para mantener el dominio del régimen en Damasco y en Aleppo, que durante meses permanecieron al margen del conflicto entre la oposición de mayoría suní y la estructura de poder dominada por la minoría alauí, rama del islam chií. (Reuters)
Las fuerzas de Bashar Al Assad sometieron al suburbio suní a un bombardeo de tres días con artillería, tanques, morteros, proyectiles y helicópteros armados que causaron al menos 70 muertos, 21 de ellos el viernes, añadieron. "Hay montones de cuerpos atrapados en edificios destruidos y los civiles están intentando huir hacia Damasco", comentó el activista Abu Kinan, en diálogo telefónico."Los rebeldes han escapado en su mayoría. Pero, el miedo ahora es que el Ejército reúna a los hombres jóvenes y los ejecute sumariamente, como hicieron en Muadamiya", dijo refiriéndose a un suburbio cercano donde los residentes revelaron que las tropas mataron al menos a 40 personas a sangre fría esta semana en un asalto para capturar a los insurgentes.
Fuentes de la oposición informaron de otra matanza a manos de las fuerzas de Al Asad en el barrio de Qabun, en Damasco. Las autoridades sirias restringen el acceso a los medios, por lo que se dificulta la comprobación de datos.
Unas 90 personas fueron muertas ayer, incluyendo 22 civiles en la provincia este de Deir al-Zor, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos de la oposición, que informó que otras 220 habían fallecido el día anterior.
La violencia ha acelerado el éxodo de refugiados, con más de 3.500 sirios huyendo a Turquía en las últimas 24 horas en lo que las autoridades turcas señalaron como el día más concurrido desde el inicio de la revuelta. "En Jordania, un récord de 2.200 personas cruzaron la frontera durante la noche y fueron recibidas en el campamento Za'atri, en el norte", advirtió desde Ginebra Adrian Edwards, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.
La respuesta de Al Assad a la revuelta inspirada por la Primavera Árabe en Túnez, Egipto y otras partes de Oriente Medio y África generaron una insurrección violenta, hundiendo a Siria en una guerra civil en la que unas 18.000 personas han muerto, según estima la ONU y unas 25.000, según los rebeldes.
Los militares del Gobierno están luchando para mantener el dominio del régimen en Damasco y en Aleppo, que durante meses permanecieron al margen del conflicto entre la oposición de mayoría suní y la estructura de poder dominada por la minoría alauí, rama del islam chií. (Reuters)







