25 Agosto 2012 Seguir en 
WASHINGTON.- El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, afirmó ante sus pares de la OEA que las amenazas británicas a su embajada en Londres a raíz de la concesión de asilo al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, constituyen un atentado y una prueba de la prepotencia de Reino Unido.
"Las groseras amenazas británicas son un atentado a nuestra soberanía y una clara muestra de prepotencia frente a un país pequeño geográficamente, pero enorme en dignidad y soberanía", sostuvo Patiño.
El canciller ecuatoriano abrió ayer la reunión de consultas de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) convocada a petición de Quito para tratar su diferendo con Londres a raíz de las amenazas que afirma ha recibido su embajada en territorio británico por su decisión de conceder asilo a Assange.
Patiño insistió en calificar las advertencias de Londres sobre la posibilidad de irrumpir en la sede diplomática ecuatoriana como "amenazas" según la acepción -aseveró- de los diccionarios.
"Si alguien entiende que esto no es una amenaza, quisiera conversar seriamente con esa persona", retó el canciller.
"Ecuador no acepta semejante intrusión, ningún país puede tratar a otro como una colonia, esos tiempos pasaron ya", advirtió.
Los cancilleres de la OEA están llamados a discutir este viernes en Washington exclusivamente sobre la cuestión de la "inviolabilidad" de los locales diplomáticos: no el caso de Assange en sí. De todos modos, el propio Patiño se extendió sobre la decisión de su país de concederle el asilo diplomático al australiano, refugiado en la embajada ecuatoriana en la capital del Reino Unido desde el 19 de junio.
Aunque Patiño insistió fuertemente en defender la calificación como amenaza de las advertencias británicas, este término no está presente en la propuesta de resolución final que la OEA está llamada a aprobar, si bien sí aparecía en los borradores iniciales elaborados por Ecuador.
El objetivo del lenguaje más suavizado del texto sería permitir que éste logre el apoyo de países como Estados Unidos, Canadá o los del Caribe anglófono, que se han mostrado muy reticentes a tratar este tema en la OEA. (DPA)
"Las groseras amenazas británicas son un atentado a nuestra soberanía y una clara muestra de prepotencia frente a un país pequeño geográficamente, pero enorme en dignidad y soberanía", sostuvo Patiño.
El canciller ecuatoriano abrió ayer la reunión de consultas de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) convocada a petición de Quito para tratar su diferendo con Londres a raíz de las amenazas que afirma ha recibido su embajada en territorio británico por su decisión de conceder asilo a Assange.
Patiño insistió en calificar las advertencias de Londres sobre la posibilidad de irrumpir en la sede diplomática ecuatoriana como "amenazas" según la acepción -aseveró- de los diccionarios.
"Si alguien entiende que esto no es una amenaza, quisiera conversar seriamente con esa persona", retó el canciller.
"Ecuador no acepta semejante intrusión, ningún país puede tratar a otro como una colonia, esos tiempos pasaron ya", advirtió.
Los cancilleres de la OEA están llamados a discutir este viernes en Washington exclusivamente sobre la cuestión de la "inviolabilidad" de los locales diplomáticos: no el caso de Assange en sí. De todos modos, el propio Patiño se extendió sobre la decisión de su país de concederle el asilo diplomático al australiano, refugiado en la embajada ecuatoriana en la capital del Reino Unido desde el 19 de junio.
Aunque Patiño insistió fuertemente en defender la calificación como amenaza de las advertencias británicas, este término no está presente en la propuesta de resolución final que la OEA está llamada a aprobar, si bien sí aparecía en los borradores iniciales elaborados por Ecuador.
El objetivo del lenguaje más suavizado del texto sería permitir que éste logre el apoyo de países como Estados Unidos, Canadá o los del Caribe anglófono, que se han mostrado muy reticentes a tratar este tema en la OEA. (DPA)







