Estudiantes sacuden a Piñera con 14 protestas simultáneas
El Gobierno trasandino afirma que los jóvenes que tomaron calles y colegios no son mayoría. Miles de alumnos del secundario incrementaron sus reclamos en los últimos días. Exigen educación gratuita y de calidad. El Presidente asegura que escucha a todos
24 Agosto 2012 Seguir en 
SANTIAGO.- Enfrentamientos entre estudiantes y la policía se registraron en varias comunas de Santiago en el marco de una movilización convocada para exigir educación pública gratuita y de calidad luego de la ocupación de varios colegios. Miles de estudiantes, principalmente secundarios, volvieron a salir a las calles en los principales municipios del país, y concretaron 14 protestas simultáneas para insistir en su reclamo de un fortalecimiento de la educación pública en Chile, un país con uno de los sistemas educativos más caros y desiguales del planeta, según diversos estudios.
Los principales enfrentamientos se registraron en el centro de Santiago, donde miles de estudiantes se reunieron en la Plaza de Armas y luego avanzaron por varios puntos del centro de la ciudad.
En las cercanías del palacio presidencial de La Moneda, encapuchados se enfrentaron con piedras, palos y botellas con pintura a los agentes policiales, que en gran número resguardaban el lugar.
La policía repelió los ataques con carros hidrantes y gases lacrimógenos, en enfrentamientos que paralizaron por horas el tránsito en la céntrica avenida Alameda, la principal de la capital chilena.
La versión oficial
Los ómnibus policiales en el interior de los colegios que los estudiantes tomaron reiteradamente esta semana, fueron el reflejo de un conflicto que no logra resolver el Gobierno de Sebastián Piñera, apoyado por sólo un 27% de la población, según encuestas.
Piñera aseguró que su gobierno escucha a quienes protestan, pero "con mayor razón al 99,9 % que quiere estudiar".
Esta declaración fue apoyada por el ministro de Educación, Harald Beyer, quien sostuvo que las protestas en Santiago "no han sido por grupos mayoritarios", pues los "estudiantes no están siguiendo a sus dirigentes" que "han insistido en la imposición de propuestas con las que no está de acuerdo parte importante del país".
La campana estudiantil
Los manifestantes denuncian que sus planteos no son atendidos por el gobierno del derechista Piñera, quien desde el año pasado enfrenta el reclamo estudiantil por una educación pública y gratuita de calidad. "Este Gobierno escucha con mucha atención lo que dicen los ciudadanos, y todos los ciudadanos, no solamente los que marchan y hacen tomas", respondió el jefe de Estado, durante una actividad en el palacio presidencial.
"Estamos profundamente comprometidos con una reforma educacional que garantice a todos nuestros niños y jóvenes una educación de calidad", agregó.
El eje del reclamo
Los estudiantes, especialmente los secundarios, incrementaron sus protestas durante las últimas semanas, al considerar insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno para mejorar la educación y que benefician principalmente a los universitarios.
En concreto, los manifestantes exigen que los colegios públicos vuelvan a ser administrados por el Estado central y no por los municipios, como ocurre a partir de una de las últimas leyes que emitió la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Según aseguran, al estar administrados por los municipios se genera una fuerte desigualdad entre las comunas más ricas y las más pobres del país.
El año pasado, los estudiantes organizaron más de 40 marchas por el centro de la capital y ocuparon más de 200 colegios por varios meses.
Este año, a diferencia de 2011, el gobierno ha autorizado el desalojo de los establecimientos por parte de la policía. (AFP-DPA)
Los principales enfrentamientos se registraron en el centro de Santiago, donde miles de estudiantes se reunieron en la Plaza de Armas y luego avanzaron por varios puntos del centro de la ciudad.
En las cercanías del palacio presidencial de La Moneda, encapuchados se enfrentaron con piedras, palos y botellas con pintura a los agentes policiales, que en gran número resguardaban el lugar.
La policía repelió los ataques con carros hidrantes y gases lacrimógenos, en enfrentamientos que paralizaron por horas el tránsito en la céntrica avenida Alameda, la principal de la capital chilena.
La versión oficial
Los ómnibus policiales en el interior de los colegios que los estudiantes tomaron reiteradamente esta semana, fueron el reflejo de un conflicto que no logra resolver el Gobierno de Sebastián Piñera, apoyado por sólo un 27% de la población, según encuestas.
Piñera aseguró que su gobierno escucha a quienes protestan, pero "con mayor razón al 99,9 % que quiere estudiar".
Esta declaración fue apoyada por el ministro de Educación, Harald Beyer, quien sostuvo que las protestas en Santiago "no han sido por grupos mayoritarios", pues los "estudiantes no están siguiendo a sus dirigentes" que "han insistido en la imposición de propuestas con las que no está de acuerdo parte importante del país".
La campana estudiantil
Los manifestantes denuncian que sus planteos no son atendidos por el gobierno del derechista Piñera, quien desde el año pasado enfrenta el reclamo estudiantil por una educación pública y gratuita de calidad. "Este Gobierno escucha con mucha atención lo que dicen los ciudadanos, y todos los ciudadanos, no solamente los que marchan y hacen tomas", respondió el jefe de Estado, durante una actividad en el palacio presidencial.
"Estamos profundamente comprometidos con una reforma educacional que garantice a todos nuestros niños y jóvenes una educación de calidad", agregó.
El eje del reclamo
Los estudiantes, especialmente los secundarios, incrementaron sus protestas durante las últimas semanas, al considerar insuficientes las medidas adoptadas por el Gobierno para mejorar la educación y que benefician principalmente a los universitarios.
En concreto, los manifestantes exigen que los colegios públicos vuelvan a ser administrados por el Estado central y no por los municipios, como ocurre a partir de una de las últimas leyes que emitió la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Según aseguran, al estar administrados por los municipios se genera una fuerte desigualdad entre las comunas más ricas y las más pobres del país.
El año pasado, los estudiantes organizaron más de 40 marchas por el centro de la capital y ocuparon más de 200 colegios por varios meses.
Este año, a diferencia de 2011, el gobierno ha autorizado el desalojo de los establecimientos por parte de la policía. (AFP-DPA)







