11 Agosto 2012 Seguir en 
La inflación no se tomó vacaciones; por el contrario, durante julio, el rubro esparcimiento fue lo que alimentó al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Gran Buenos Aires. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la variación de precios fue del 0,8%. Diputados opositores informaron el jueves que la inflación de julio -calculada a partir de un promedio de resultados de consultoras privadas- fue de 1,76%. En consecuencia, es 2,2 veces superior al estudio oficial y la brecha se amplía a 2,4 veces en la comparación interanual, ya que para el Indec es de 9,9% y para los privados 24,13%, señala la agencia DyN.
Al abrir las variaciones porcentuales, las más elevadas se registraron en el rubro Turismo, con una suba del 6,3%. Por el contrario, el Indec -en su informe mensual- señala que hubo deflación en Indumentaria, de hasta un 0,9% en ropa exterior. En Alimentos, la carne se mantuvo casi estable (0,1%). En cambio, las frutas (2,7%) y las verduras (2,9%) experimentaron alzas.
El Indec detalló que algunos productos tuvieron variaciones importantes como el caso de "renovación de documento", con un incremento del 133,3%. Consultado por LA GACETA, el presidente de la Sociedad Argentina y vicepresidente del Instituto Interamericano de Estadística, Juan Carlos Abril, señaló que habitualmente debe armarse una canasta razonablemente duradera para seguir el ritmo de la inflación. Incluir, por caso, la renovación de documento es casi risible. "No se puede poner y sacar un producto o un rubro a placer. De hecho, el rubro en cuestión no tiene pese alguno en la inflación", indicó el doctor en Estadística. Así, dentro de poco desaparecerá porque la población dejará de renovar su DNI, completó el experto tucumano. De tratarse de otros documentos, comerciales por ejemplo, Abril sostiene que debería figurar como costos financieros.
En tanto, una familia de cuatro integrantes necesitó en julio $ 1.528,57 para no ser pobre, una cifra que representó un aumento del 1,4% contra el mes anterior, casi el doble del 0,8% de la inflación general. La denominada Canasta Básica Total tuvo un incremento de $ 21,10 y de ese modo un matrimonio y dos hijos necesitó por día $ 49,30 para alimentarse y cubrir los servicios esenciales. A su vez, la Canasta Básica Alimentaria subió en julio a $ 688,37 contra los $ 681,64 del mes anterior, lo que significó un incremento del 1%, equivalente a una suba de $ 6,63.
La CGT de Hugo Moyano difundió días atrás un relevamiento en el cual la Canasta Alimentaria para una familia tipo fue de $ 1.050, unos $ 35 diarios, pero para el Indec resulta suficiente con $ 22,20, lo que marcó una brecha superior al 52%, indica la agencia NA.
Los datos oficiales confirmaron que la suba de precios golpea con mayor fuerza a los sectores de menores recursos de la población.
Al abrir las variaciones porcentuales, las más elevadas se registraron en el rubro Turismo, con una suba del 6,3%. Por el contrario, el Indec -en su informe mensual- señala que hubo deflación en Indumentaria, de hasta un 0,9% en ropa exterior. En Alimentos, la carne se mantuvo casi estable (0,1%). En cambio, las frutas (2,7%) y las verduras (2,9%) experimentaron alzas.
El Indec detalló que algunos productos tuvieron variaciones importantes como el caso de "renovación de documento", con un incremento del 133,3%. Consultado por LA GACETA, el presidente de la Sociedad Argentina y vicepresidente del Instituto Interamericano de Estadística, Juan Carlos Abril, señaló que habitualmente debe armarse una canasta razonablemente duradera para seguir el ritmo de la inflación. Incluir, por caso, la renovación de documento es casi risible. "No se puede poner y sacar un producto o un rubro a placer. De hecho, el rubro en cuestión no tiene pese alguno en la inflación", indicó el doctor en Estadística. Así, dentro de poco desaparecerá porque la población dejará de renovar su DNI, completó el experto tucumano. De tratarse de otros documentos, comerciales por ejemplo, Abril sostiene que debería figurar como costos financieros.
En tanto, una familia de cuatro integrantes necesitó en julio $ 1.528,57 para no ser pobre, una cifra que representó un aumento del 1,4% contra el mes anterior, casi el doble del 0,8% de la inflación general. La denominada Canasta Básica Total tuvo un incremento de $ 21,10 y de ese modo un matrimonio y dos hijos necesitó por día $ 49,30 para alimentarse y cubrir los servicios esenciales. A su vez, la Canasta Básica Alimentaria subió en julio a $ 688,37 contra los $ 681,64 del mes anterior, lo que significó un incremento del 1%, equivalente a una suba de $ 6,63.
La CGT de Hugo Moyano difundió días atrás un relevamiento en el cual la Canasta Alimentaria para una familia tipo fue de $ 1.050, unos $ 35 diarios, pero para el Indec resulta suficiente con $ 22,20, lo que marcó una brecha superior al 52%, indica la agencia NA.
Los datos oficiales confirmaron que la suba de precios golpea con mayor fuerza a los sectores de menores recursos de la población.







