10 Agosto 2012 Seguir en 
El economista Juan Carlos de Pablo está convencido de que la mayoría de los problemas que afronta la economía argentina tienen solución. La dificultad -remarca- radica en que el Gobierno no tiene la credibilidad necesaria para encarar las medidas que hacen falta para lograr el equilibrio económico.
"Por alguna razón que no sé cuál es, en el Gobierno han decidido retrasar el tipo de cambio oficial. Hay dos precios baratos en la Argentina: el dólar oficial y el boleto de colectivo en la ciudad de Buenos Aires", subrayó el experto, que ayer disertó en nuestra provincia, invitado por la Fundación del Tucumán. Explicó que el Gobierno "estaba perdiendo reservas a lo pavote hasta octubre, y entonces empezó con los parches para restringir la compra de dólares". Sin embargo, destacó que mientras no toquen el tipo de cambio, "la demanda va a ser superior a la oferta, y se va a derramar sobre el mercado de cambio paralelo".
"Algunos colegas míos dicen que si el Gobierno tirara hoy U$S 2.000 millones al mercado cambiario terminaría con toda esta incertidumbre, pero no estoy de acuerdo, porque la base es un problema de credibilidad en el Gobierno, o de falta de credibilidad en el Gobierno. Entonces, si se ofrecen dólares a $ 4,60, se lo van a comprar todo", resaltó De Pablo.
Otro de los males es la inflación. "En la Argentina tenemos siete décadas continuadas en materia de inflación, y tenemos mucha experiencia en programas antiinflacionarios. Hemos sabido como abatirlas varias veces, generalmente sin recesión, pero no hemos sabido mantener en el tiempo la estabilidad", expresó. "O sea -añadió-, no es imposible controlar la inflación, y técnicamente se sabe cómo hacerlo. Pero el problema es la falta de credibilidad".
Sostuvo que los planes de Convertibilidad y el Austral no fueron recesivos porque fueron aplicados por gobiernos en momentos en que eran creíbles. "Este Gobierno, en cambio, tiene problemas de credibilidad, y entonces si va a proponer un programa económico, ¿quién lo va a lanzar? Esto atenta contra las intenciones del propio equipo económico de hacer algo", observó. "Cuando un gobierno no es creíble, los beneficios son tomados como un regalo. Ahora vamos a ver si la decisión de aumentar el valor del gas en boca de pozo, por ejemplo, mejora la oferta energética", agregó. De Pablo estimó que si un país como la Argentina "tiene una tasa de inflación del 24%, con una expectativa inflacionaria que va para arriba, querer solucionar los problemas aumentando la demanda puede no ser la salida".
"Por alguna razón que no sé cuál es, en el Gobierno han decidido retrasar el tipo de cambio oficial. Hay dos precios baratos en la Argentina: el dólar oficial y el boleto de colectivo en la ciudad de Buenos Aires", subrayó el experto, que ayer disertó en nuestra provincia, invitado por la Fundación del Tucumán. Explicó que el Gobierno "estaba perdiendo reservas a lo pavote hasta octubre, y entonces empezó con los parches para restringir la compra de dólares". Sin embargo, destacó que mientras no toquen el tipo de cambio, "la demanda va a ser superior a la oferta, y se va a derramar sobre el mercado de cambio paralelo".
"Algunos colegas míos dicen que si el Gobierno tirara hoy U$S 2.000 millones al mercado cambiario terminaría con toda esta incertidumbre, pero no estoy de acuerdo, porque la base es un problema de credibilidad en el Gobierno, o de falta de credibilidad en el Gobierno. Entonces, si se ofrecen dólares a $ 4,60, se lo van a comprar todo", resaltó De Pablo.
Otro de los males es la inflación. "En la Argentina tenemos siete décadas continuadas en materia de inflación, y tenemos mucha experiencia en programas antiinflacionarios. Hemos sabido como abatirlas varias veces, generalmente sin recesión, pero no hemos sabido mantener en el tiempo la estabilidad", expresó. "O sea -añadió-, no es imposible controlar la inflación, y técnicamente se sabe cómo hacerlo. Pero el problema es la falta de credibilidad".
Sostuvo que los planes de Convertibilidad y el Austral no fueron recesivos porque fueron aplicados por gobiernos en momentos en que eran creíbles. "Este Gobierno, en cambio, tiene problemas de credibilidad, y entonces si va a proponer un programa económico, ¿quién lo va a lanzar? Esto atenta contra las intenciones del propio equipo económico de hacer algo", observó. "Cuando un gobierno no es creíble, los beneficios son tomados como un regalo. Ahora vamos a ver si la decisión de aumentar el valor del gas en boca de pozo, por ejemplo, mejora la oferta energética", agregó. De Pablo estimó que si un país como la Argentina "tiene una tasa de inflación del 24%, con una expectativa inflacionaria que va para arriba, querer solucionar los problemas aumentando la demanda puede no ser la salida".







