Se eleva el alerta ante la quema de caña

La Secretaría de Medio Ambiente prevé mayores problemas en agosto y septiembre debido a los incendios en campos de la provincia. Durante el fin de semana se registraron cuatro focos de fuego en Tucumán, que previnieron al sistema de vigilancia del Gobierno

DAÑOS AMBIENTALES. La quema de cultivos causa problemas al tránsito en las rutas y recalentamiento de cables del tendido de la red eléctrica. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO
DAÑOS AMBIENTALES. La quema de cultivos causa problemas al tránsito en las rutas y recalentamiento de cables del tendido de la red eléctrica. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO
24 Julio 2012
Los focos de incendios registrados en distintos puntos de la provincia alertaron nuevamente al sistema de vigilancia del Gobierno. Así, la quema de caña de azúcar volvió al centro de la escena y a complicar la vida de los tucumanos.

Durante el sábado y el domingo se detectaron alrededor de cuatro epicentros de fuego que generaron la intervención de los bomberos voluntarios. Los equipos de Alderetes debieron actuar sobre el paraje Finca Mayo, en un área de 10 hectáreas, en La Florida, según relató el principal Marcelo Aragón. Además, se localizaron focos de incendio en el paraje conocido como Los Aguirre, ubicado sobre la ruta 157, al sureste de esta capital; en trayecto de la autopista a Famaillá y en la intersección de las rutas 304 y 312.

Ayer, el secretario de Medio Ambiente, Alfredo Montalván, afirmó que los controles ante la contaminación de la Cuenca Salí-Dulce se quintuplicaron y que hubo una "presencia activa" ante la detección de la quema de caña en los últimos días. A su vez, afirmó que se elevaron ya actuaciones. "Hay quienes queman rastrojos que generan humareda en la ciudad y perjudican el tránsito", enfatizó. Los dichos del funcionario ponen el tapete así que el programa de prevención y vigilancia todavía deja libre márgenes de control, donde justamente se establecen los nuevos focos de incendio que también pueden llegar a perjudicar el servicio de electricidad, con la quema de cables de alta tensión.

Mientras se cubre ya el 40% de la zafra 2012, el Gobierno intentará intensificar su campaña con un spot publicitario de concientización, en pos de evitar una mayor polución ambiental, un problema que pone en la mira de las críticas a la Casa de Gobierno.

Es que agosto y septiembre son meses "con una marcada estacionalidad climática", según definen en Medio Ambiente. En ese período se agudiza el problema con la aparición de numerosos brotes de incendios. Además, en ese momento el caudal de los ríos disminuye y se expone con mayor claridad la contaminación de las aguas, y la falta de lluvia impacta sobre la atmósfera, lo que propicia la dispersión en el aire de la microflora (organismos).

Las autoridades de la cartera gubernamental iniciarán una serie de reuniones programadas. Hoy el encuentro se desarrollará con los directivos de la estación termoeléctrica El Bracho y a fines de mes será con el equipo de seguimiento del nivel de contaminación. "El Gobierno recibirá el informe del INTA sobre la quema de cañaverales", acotó Montalván. "Pero hay mejoras y deben sostenerse, y a los problemas hay que corregirlos con capacitación y control", agregó el funcionario.

Se movilizan

La Defensoría del Pueblo y las organizaciones ambientales ratificaron su reclamo por una revisión de la Ley 7.459 de quema de cañaverales (con su decreto reglamentario 7873, que inhabilita a los ingenios a recibir caña quemada). "El año pasado exhortamos también a la Secretaría de Medio Ambiente a intensificar los controles porque creemos que el problema se acentúa todos los años", recordó ayer el defensor del Pueblo, Hugo Cabral.

Por su parte, Juan Manuel Prado Irachet, referente de la Federación de Organizaciones No Gubernamentales de Tucumán, afirmó: "todos los años la quema de caña nos moviliza, ya que afecta de manera directa. Pero la dificultad es que se debe resolver el problema ambiental sin afectar al pequeño productor. Se debe establecer una ley práctica, que realmente tenga efecto".

La norma actual que prohíbe los focos de incendios en lotes, sin embargo, tropieza con una realidad social y económica. El productor acude a la quema para disminuir el trash (basura) de la caña, ya que no puede afrontar los costos que implican una cosecha integral o mecanizada y la mano de obra para que sea 100% manual. Se utiliza también la quema porque la característica del lote impide el ingreso, por ejemplo, de una cosechadora integral.

"En el caso de la cosecha semi mecanizada, se voltea la caña, se la despunta y se agrupa en el suelo, y se quema el pilote. Mientras que en una cosecha con máquina integral se deja una cubierta de rastrojo que se incinera de manera intencional o involuntariamente luego", según informes de Medio Ambiente.

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