23 Julio 2012 Seguir en 
ATENAS.- Grecia está inmersa en una "Gran Depresión" parecida a la que vivió Estados Unidos en la década de 1930, según dijo el primer ministro del país, Antonis Samaras, al ex presidente estadounidense Bill Clinton.
Los comentarios de Samaras se producen dos días antes de que representantes de los prestamistas internacionales de Grecia, conocidos como "la troika", lleguen a Atenas con el objetivo de impulsar nuevas medidas de austeridad para el endeudado Estado si quiere recibir más fondos del rescate y evitar un incumplimiento de pagos caótico.
Atenas quiere suavizar las condiciones del rescate internacional de 130.000 millones de euros firmado el pasado marzo con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), a fin de aminorar su impacto en una economía que atraviesa su peor recesión desde la posguerra.
A finales de este año se espera que el Producto Bruto Interno (PBI) griego se haya reducido en un quinto en cinco años de recesión desde 2008, golpeado por las alzas de impuestos, el recorte del gasto público y las reducciones salariales requeridas por los dos rescates de la UE y el FMI.
La tasa de desempleo alcanzó la cifra récord del 22,6% en el primer trimestre. "En Estados Unidos tuvieron la Gran Depresión", dijo Samaras a Clinton, de visita en el país mediterráneo como parte de una delegación de hombres de negocios de las dos naciones. "Esto es exactamente por lo que estamos pasando en Grecia. Es nuestra versión de la Gran Depresión", aseveró.
Atenas debe reducir su déficit presupuestario por debajo del 3% del PBI para finales de 2014, desde el 9,3% de 2011, para lo cual necesitará al menos otros 12.000 millones de euros en recortes y aumentos impositivas, además de los 17.000 millones que han rebajado ya los sucesivos Gobiernos.
Grecia quiere que sus prestamistas le den dos años más para cumplir el objetivo de déficit y evitar una recesión económica aun más profunda, pero las entidades se han opuesto a esta idea porque podría acarrear una ayuda financiera todavía mayor al país.
Al destacar la creciente frustración con Atenas, la revista alemana Der Spiegel informó el domingo, sin citar fuentes, que el FMI podría no participar en ninguna financiación adicional para el país. Los ministros alemán y griego de Finanzas declinaron comentar la información, que sugiere que el apoyo extra a Atenas podría oscilar entre los 10.000 y los 15.000 millones de euros. (Reuters)
Los comentarios de Samaras se producen dos días antes de que representantes de los prestamistas internacionales de Grecia, conocidos como "la troika", lleguen a Atenas con el objetivo de impulsar nuevas medidas de austeridad para el endeudado Estado si quiere recibir más fondos del rescate y evitar un incumplimiento de pagos caótico.
Atenas quiere suavizar las condiciones del rescate internacional de 130.000 millones de euros firmado el pasado marzo con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), a fin de aminorar su impacto en una economía que atraviesa su peor recesión desde la posguerra.
A finales de este año se espera que el Producto Bruto Interno (PBI) griego se haya reducido en un quinto en cinco años de recesión desde 2008, golpeado por las alzas de impuestos, el recorte del gasto público y las reducciones salariales requeridas por los dos rescates de la UE y el FMI.
La tasa de desempleo alcanzó la cifra récord del 22,6% en el primer trimestre. "En Estados Unidos tuvieron la Gran Depresión", dijo Samaras a Clinton, de visita en el país mediterráneo como parte de una delegación de hombres de negocios de las dos naciones. "Esto es exactamente por lo que estamos pasando en Grecia. Es nuestra versión de la Gran Depresión", aseveró.
Atenas debe reducir su déficit presupuestario por debajo del 3% del PBI para finales de 2014, desde el 9,3% de 2011, para lo cual necesitará al menos otros 12.000 millones de euros en recortes y aumentos impositivas, además de los 17.000 millones que han rebajado ya los sucesivos Gobiernos.
Grecia quiere que sus prestamistas le den dos años más para cumplir el objetivo de déficit y evitar una recesión económica aun más profunda, pero las entidades se han opuesto a esta idea porque podría acarrear una ayuda financiera todavía mayor al país.
Al destacar la creciente frustración con Atenas, la revista alemana Der Spiegel informó el domingo, sin citar fuentes, que el FMI podría no participar en ninguna financiación adicional para el país. Los ministros alemán y griego de Finanzas declinaron comentar la información, que sugiere que el apoyo extra a Atenas podría oscilar entre los 10.000 y los 15.000 millones de euros. (Reuters)
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