22 Julio 2012 Seguir en 
Las herramientas fiscales para superar los contratiempos financieros fueron más abundantes a nivel nacional que en el contexto de las provincias. El propio Banco Central (BCRA) se consolidó como uno de los principales financistas de la administración de la presidenta Cristina Fernández. Por caso, señala un informe de Abeceb.com, los guarismos indican que desde 2008 a la fecha, el Central, como "prestamista de última instancia", aportó vía adelantos transitorios netos, reservas para pago de deuda, adelantos de ganancias, más de $ 165.500 millones a las arcas del fisco, casi $ 20.000 millones más que el gasto en personal de un solo año (2011) de las provincias (que es más de 2,5 veces superior a las erogaciones de Nación por este concepto).
En 2011, los aportes del BCRA al Tesoro sumaron $ 63.500 millones, de los cuales, $ 25.000 millones se registraron sobre la línea y permitieron mostrar un superávit primario. Sin ellos las cuentas nacionales hubiesen indicado un déficit que habría escalado hasta los $ 20.000 millones. En este sentido, explican desde la consultora, vale notar que si estos fondos que le sirven al Estado Nacional para hacer frente a su política fiscal sumamente expansiva, se distribuyeran con las provincias, la apremiante situación del grueso de los distritos mostraría un sensible cambio.
Al tomar como referencia la estructura de coparticipación del IVA, obtendríamos que en 2011 de los $ 25.000 millones girados desde el BCRA al Tesoro Nacional por adelantos transitorios y resultado cuasi fiscal, $ 10.850 millones corresponderían a las provincias (44%). En tanto que si también se distribuyeran los montos correspondientes al uso de reservas para el pago de deuda, el monto para provincias ascendería a $28.000 millones. Ese cifra más que hubiera compensado el déficit financiero consolidado provincial, que ronda los $ 12.000 millones, indica el reporte privado al que accedió LA GACETA.
Así, para evitar el déficit fiscal, la Nación encontró en los organismos públicos un mecanismo ingenioso para financiarse. La situación para las provincias fue algo distinta, plantea Abeceb.com. Sus alternativas de financiamiento se vieron acotadas a la máxima expresión en el último tiempo, y tampoco contaron con la posibilidad de acceder a este tipo de ingresos extraordinarios, que no son coparticipables. En este marco, las "ayudas" por parte del Ejecutivo Nacional pasaron a ser determinantes para poder sobrellevar las cuentas provinciales. Justamente esta fuerte dependencia es la que en más de una oportunidad se ha puesto en cuestión por parte de las distintas jurisdicciones. Mientras que la mayor parte de los gastos siguen en manos de las provincias, el Gobierno Nacional continúa centralizando recursos, advierte el informe.
En 2011, los aportes del BCRA al Tesoro sumaron $ 63.500 millones, de los cuales, $ 25.000 millones se registraron sobre la línea y permitieron mostrar un superávit primario. Sin ellos las cuentas nacionales hubiesen indicado un déficit que habría escalado hasta los $ 20.000 millones. En este sentido, explican desde la consultora, vale notar que si estos fondos que le sirven al Estado Nacional para hacer frente a su política fiscal sumamente expansiva, se distribuyeran con las provincias, la apremiante situación del grueso de los distritos mostraría un sensible cambio.
Al tomar como referencia la estructura de coparticipación del IVA, obtendríamos que en 2011 de los $ 25.000 millones girados desde el BCRA al Tesoro Nacional por adelantos transitorios y resultado cuasi fiscal, $ 10.850 millones corresponderían a las provincias (44%). En tanto que si también se distribuyeran los montos correspondientes al uso de reservas para el pago de deuda, el monto para provincias ascendería a $28.000 millones. Ese cifra más que hubiera compensado el déficit financiero consolidado provincial, que ronda los $ 12.000 millones, indica el reporte privado al que accedió LA GACETA.
Así, para evitar el déficit fiscal, la Nación encontró en los organismos públicos un mecanismo ingenioso para financiarse. La situación para las provincias fue algo distinta, plantea Abeceb.com. Sus alternativas de financiamiento se vieron acotadas a la máxima expresión en el último tiempo, y tampoco contaron con la posibilidad de acceder a este tipo de ingresos extraordinarios, que no son coparticipables. En este marco, las "ayudas" por parte del Ejecutivo Nacional pasaron a ser determinantes para poder sobrellevar las cuentas provinciales. Justamente esta fuerte dependencia es la que en más de una oportunidad se ha puesto en cuestión por parte de las distintas jurisdicciones. Mientras que la mayor parte de los gastos siguen en manos de las provincias, el Gobierno Nacional continúa centralizando recursos, advierte el informe.







