Estas son cosas del pueblo...

Por Roberto Espinosa 21 Julio 2012
Cuando las miradas orean un sentimiento cerca de Acheral, la Luna se queda en la luna. El duende calchaquí les moja en el alma una zamba. El perfume del valle de Yocavil se le ha posado a ella en el pelo.

Si por esas cosas de la vida me dejaras de querer, la pena echaría mi corazón a perder...

, le susurra Shahriyar entre las hojas de ese algarrobo encorvado por el viento. La madrugada de las mil y setenta noches los sorprende ahora en la "Ruta de la muerte". Una rastra cañera casi los atropella. Generosas groserías estallan en el hocico de Almanzor. El humor del camello se agría cuando las cenizas se empastan en los ojos y la lengua. El horizonte es un incendio de cañaverales. El aire se vuelve irrespirable. Scheherezade se cubre la cabeza con su shemagh. Corren el riesgo de que la contaminación les saque callos en los pulmones. Motociclistas sin cascos. Taxis rurales desvencijados. Colectivos. Camiones prehistóricos. Vehículos con exceso de velocidad convocan a la parca a cada instante. Las frenadas les llevan el corazón a la boca.

Al cruzar el río Salí, Shahriyar les hace sonar el lomo con la cimitarra a dos motoarrebatadores que intentan robarle la alforja a Scheherezade y el odre con malbec colaleño. - ¿Así reciben a los forasteros en este Jardín, buena mujer?, inquiere el rey a una empanadera. - Y eso no es nada, don, agradezca que no los agarraron los sabuesos de la AFIP, les cobrarían el impuesto a las dos jorobas... yo tengo que pagar un tributo al repulgue.

A llegar al parque 9 de Julio, les llama la atención un monumento. Parece un felino enorme con un mural que rodea el pedestal donde se observan latas, manos, 4x4, casas ostentosas... - ¿A quién homenajean, morador?, le dice la doncella a un anciano con bastón. - Es un obsequio ultramoderno de los hermanos santiagueños en honor a nuestra fama bien ganada... Es un Colisionador de Mishis...

Dejan al giboso pastando cerca del autódromo. Le preguntan a un tachero si él está en el bando de los legales para que los lleve a la plaza Independencia sin taxipijotearlos. "Suban... hace casi veinte años que hay autos truchos... Todos los gobiernos amenazan con ponerle fin a este asunto, y a otros como la venta callejera, la quema de cañaverales, la contaminación del Salí... Vea, es una vergüenza, pero ni el sultán se pone colorado, tampoco la Justicia y qué vamos a decir de los legisladores, casi todos responden a Al Rachid...", dice mientras cruza un semáforo en rojo.

En la plaza Independencia, un grupo de ancianos está colocando en la esquina de 25 de Mayo y San Martín un muñeco azul en una pica que con un brazo que señala el palacio de gobierno. - ¿De qué se trata?, pregunta el rey a una viejita curcuncha por la desdicha. - Es el monumento al Nepotismo Blue... (la interrumpe un anciano en muletas) - Dicen que ahora está haciendo control de calidad en los hospedajes calafateños para jubilados que posee la emperatriz... un juez conminó a Scioli a que pagara el aguinaldo en una semana... Hace varios años que la Justicia le ordenó a Al Rachid que nos pagara el 82% móvil... La impunidad no tiene nombre... La voz potente de una mujer canta:

Estas son cosas del pueblo, de los que no tienen nada, esos que se hallan millones, tienen la Casa Rosada...

Un duende Cuchi sonríe.

Las empanadas de mondongo les calman ahora el hambre. "Ilegalidad, transgresión, desacato a la Justicia, autoritarismo...", dice Scheherezade. Shahriyar sale de su ensimismamiento: "Cuando la corrupción se mantiene invariable es porque está enquistada en el poder. La impunidad es entonces una llaga que no cierra... Los poderosos escuchan sólo lo que les conviene. ¿Hay autócratas buenos y desinteresados?"

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios