Producción propia para enfrentar la pobreza

07 Julio 2012
El autoconsumo, el acceso y la igualdad también forman parte del cooperativismo en el sector rural. El Pro Huerta es un programa de seguridad alimentaria del INTA que busca la autoproducción de hortalizas y la crianza casera de animales de granja para el beneficio de las pequeñas regiones en situación de pobreza.

A esas zonas se accede a través de prestaciones, como la entrega y manejo de semillas, capacitación y asistencia técnica. "Así se entró rápidamente a los barrios y comunidades en forma masiva, favoreciendo la participación activa del voluntariado y de redes de organizaciones civiles. Se trabaja actualmente con 18 cooperativas de diferentes perfiles: servicios, agroalimentarias o de trabajo, atendiéndose así la seguridad alimentaria de las familias; además se crean espacios de comercialización en el marco de la economía social, como la Feria de los Huerteros donde participan 5 cooperativas que están en el sector rural y en el programa Argentina Trabaja". "Es importante contribuir a las consolidación y al fortalecimiento de modelos organizativos-asociativos, como las cooperativas, ya que son una estrategia válida para enfrentar problemáticas como el acceso al crédito", dijo Myrna Lazarte, coordinadora del Pro Huerta, quien explicó también que la relación del INTA con las cooperativas se establece desde la asistencia técnica y la aplicación de tecnologías.

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