¿Hacia dónde van las provincias?

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor. Y la frase cobra fuerza si se analiza la afligente situación fiscal que padecen varios distritos argentinos. Después de gozar de ocho años de vacas gordas, las provincias se encuentran reclamando asistencia financiera al Gobierno nacional. Muchos gobernadores sostienen que el excedente fiscal se esfumó por efecto de las subas salariales. Sin embargo, pocos pueden aducir que generaron un fondo anticíclico suficiente como para pasar tiempos de ajustes forzosos, en el que el déficit en las cuentas es moneda corriente.

08 Julio 2012
La ayuda extra
un pedido a la Casa Rosada

La mayoría de las provincias con problemas para pagar salarios vienen reclamando a la presidenta, Cristina Fernández, que instrumente una línea de financiamiento extraordinaria para salir del cuello de botella fiscal. Varios gobernadores sostienen la necesidad de que la Casa Rosada aplique el mismo criterio que el adoptado con Buenos Aires. Daniel Scioli accedió a una ayuda de $ 1.000 millones. Mandatarios provinciales consideran que la asistencia financiera global podría rondar los $ 6.000 millones, tomando en cuenta las cifras de años anteriores.

Alta dependencia
Caída de fondos discrecionales

Las provincias son altamente dependientes del Gobierno nacional. La coparticipación y los regímenes especiales (Fondo Educativo, Fonavi) son transferidos de manera automática a las provincias. El año pasado estos fondos crecieron 32% respecto de 2010. Ahora se expanden 10 puntos porcentuales por debajo de esa media. El problema, según Finsoport, reside en los fondos discrecionales. En los cinco primeros meses esos giros fueron de $ 12.537 millones, mientras que en el mismo período de 2011 habían ascendido a $ 15.692 millones. Esto explica parte de la crisis.

Recaudación
provincias, mejor que la Nación

Si se compara las recaudaciones de las provincias con los ingresos tributarios nacionales, se aprecia que en todas las jurisdicciones, los ingresos crecieron a un mayor ritmo que a nivel nacional, indica un reporte del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Entre enero y mayo de este año, la recaudación de impuestos nacionales acumula un crecimiento del 26,1%, que resulta en más de 6 puntos porcentuales de diferencia respecto a la velocidad de crecimiento de la recaudación provincial, en promedio. En Tucumán, por caso, la suba de ingresos roza el 29%.

El caso tucumano
solicitó unos $ 350 millones

En el lote de provincias que se inscriben para acceder a un financiamiento extra del Gobierno nacional se encolumna Tucumán. La gestión del gobernador José Alperovich viene solicitando, desde principios de año, que la Nación le conceda una ayuda cercana a los $ 350 millones. Si se concede ese préstamo, puede que sea por un monto inferior. En la Casa de Gobierno creen que sería conveniente de que ese dinero federal comience a llegar a partir de agosto, con un goteo mensual hasta fines de año. Con esa suma, la Provincia cerraría el año con equilibrio fiscal.

Reforma impositiva
El aumento de las alícuotas

Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, Tierra del Fuego y Tucumán, entre otras provincias, se embarcaron en la reformulación del sistema impositivo, con el fin de mejorar las recaudaciones propias ante la desaceleración en el envío de fondos coparticipables por parte de la Nación. En la mayoría de los casos se impulsaron un incremento de las alícuotas de Ingresos Brutos, el principal impuesto de los distritos del interior. Tucumán, por esa vía, pretende acumular este año unos $ 180 millones y el próximo, $ 400 millones.

Alto endeudamiento
Deterioro de las cuentas

La escasez estructural de recursos, junto a la suba del gasto, ha llevado a las finanzas provinciales a un estado preocupante. Economía & Regiones prevé para este año un déficit primario de $ 13.700, que se amplía a $ 19.200 millones tras el pago de intereses (equivale al 5,1% del gasto anual estimado y al 0,9% del PBI). La magnitud de eso, en un año en el cual la Nación les ha prorrogado vencimientos de deuda por $ 7.300 millones, habla a las claras del grado de deterioro que ha alcanzado la situación fiscal provincial a nivel consolidado, advierte la consultora.

Coparticipación
Menos envíos al interior

Transcurridos seis meses del año, los giros por coparticipación acumulan $ 79.285 millones, con una variación interanual del 23,5%. Esta tasa se ubica por debajo de la inflación del Congreso; usando ese índice, se concluye que en términos reales, las provincias recibieron menos recursos que hace un año atrás, indica Economía & Regiones. Por su parte, el Fondo Federal Solidario acumula $ 4.152 millones. Así, los giros automáticos equivalen al 26,3% de la recaudación nacional, reflejando la discriminación que sufren las provincias en el modelo actual de federalismo fiscal.

Stock de deudas
Buenos Aires, al tope

La deuda pública es un condicionante. El nivel de endeudamiento de las provincias roza los $ 118.550 millones (hasta marzo de 2011, último dato disponible). De ese total, casi el 47% corresponde a Buenos Aires (unos $ 56.000 millones). De allí la inquietud del Gobierno nacional por no dejar caer al mayor distrito del país. Entre las más endeudadas se inscriben Córdoba ($ 10.750 millones), Formosa ($ 7.286 millones), Chaco ($ 4.750 millones), Mendoza ($ 4.498 millones) y Tucumán ($ 4.220 millones). La menos endeudada es La Pampa, con $ 168 millones.

La promesa
Lo que dijo cristina Fernández

"Vamos a seguir ayudando como lo hemos venido haciendo permanentemente a todas las provincias; pero también tienen todos que aprender a gestionar y administrar los recursos de la misma manera y con la misma responsabilidad con que lo hace la Presidenta". Ese fue parte del discurso mediante el cual la jefa de Estado, Cristina Fernández, prometió ayudas financieras a Buenos Aires. Y ese día, el 26 de junio pasado, planteó que Formosa, Salta, Santiago del Estero y La Pampa no le solicitan ni un solo peso para pagar sus salarios y sus gastos corrientes.

Inequidades
Transferencias por habitante

Si se toman las transferencias por habitante, se mantiene la inequidad de la distribución secundaria, que introduce fuertes asimetrías en lo que recibe cada ciudadano según su lugar de residencia (inequidad horizontal), indica Economía & Regiones. En efecto, un residente en Tierra del Fuego recibe casi 4 veces el promedio nacional ($ 8.161 vs $ 2.081), casi ocho veces lo que reciben los habitantes de Buenos Aires (jurisdicción que concentra la mayor cantidad de pobres del país) y cerca de 15 veces lo girado a los ciudadanos de la Capital Federal.

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