LOS ANGELES.- En "Bestia salvaje", el actor inglés Ben Kingsley se transforma en un horrendo monstruo. Lo sorprendente es que no tiene pelos, deformidades o artificio alguno que lo ayude a convertirse en semejante villano. Basta su mirada penetrante, su amenazante cabeza calva y su ronca voz, para infundir los miedos primarios en el espectador. Y lo mejor de todo es que se trata de una divertidísima comedia de humor negro sobre el género del crimen.
Nominado al Oscar como mejor actor de reparto por este trabajo y precedido por infinidad de críticas laudatorias, Kingsley se desprende de su imagen de Gandhi (por el que ganó el Oscar) para entregar precisamente, la antítesis de aquel humanitario y su mejor actuación hasta el momento. "Es una película de gángsters, pero con un giro bastante original. En Inglaterra tenemos la tradición de hacer películas de gángsters que le dan a la gente lo que nunca antes habían visto, y ?Bestia salvaje? hace precisamente eso", dice el productor Jeremy Thomas.
Kingsley, quien en su currículum puede presumir de por lo menos tres actuaciones inolvidables (en "Gandhi", "Bugsy" y "La muerte y la doncella"), ha sido distinguido por la reina Isabel II de Inglaterra con el título de Caballero del Imperio Británico. Kingsley, de 57 años, recibió el prestigioso galardón por sus casi cuarenta años de dedicación al mundo del cine y del teatro en una ceremonia que se celebró en el palacio de Buckingham. (Especial)
Nominado al Oscar como mejor actor de reparto por este trabajo y precedido por infinidad de críticas laudatorias, Kingsley se desprende de su imagen de Gandhi (por el que ganó el Oscar) para entregar precisamente, la antítesis de aquel humanitario y su mejor actuación hasta el momento. "Es una película de gángsters, pero con un giro bastante original. En Inglaterra tenemos la tradición de hacer películas de gángsters que le dan a la gente lo que nunca antes habían visto, y ?Bestia salvaje? hace precisamente eso", dice el productor Jeremy Thomas.
Kingsley, quien en su currículum puede presumir de por lo menos tres actuaciones inolvidables (en "Gandhi", "Bugsy" y "La muerte y la doncella"), ha sido distinguido por la reina Isabel II de Inglaterra con el título de Caballero del Imperio Británico. Kingsley, de 57 años, recibió el prestigioso galardón por sus casi cuarenta años de dedicación al mundo del cine y del teatro en una ceremonia que se celebró en el palacio de Buckingham. (Especial)







