27 Agosto 2003 Seguir en 
El dólar al público no registró ayer variantes durante la mayor parte del día. Recién en la última parte de la jornada cambiaria se reacomodó entre uno y dos centavos arriba en las agencias de cambio de Tucumán, para terminar en $ 2,90 comprador y $ 2,97 vendedor. En los bancos locales la divisa extranjera terminó vendiéndose entre $ 2,93 y $ 2,97, pero hubo entidades que no modificaron sus pizarras en todo el día, y otras que las movieron, unas con subas y otras con bajas.
Contrariamente a lo que ocurrió en los últimos días, el Banco Central tuvo que comprar más dólares para sostener los precios, sin cuya intervención los expertos aseguran que la divisa habría quedado unos escalones abajo. De manera que la plaza cambiaria contó esta vez con menor presencia de la demanda privada para absorber la oferta de los exportadores.
"En la plaza se notó una mayor afluencia de dinero en efectivo que se volcó a la compra de dólares porque la cotización era barata y atrajo a muchos inversores", comentó a LA GACETA un experto cambista.Por su parte, un oficial de inversiones de un banco nacional dijo que se mantiene el desinterés en el dólar por parte de los grandes inversores. "Por eso concretamos muy pocas operaciones", reconoció.
"Como se descuenta que Argentina logrará un acuerdo con el FMI y ello provocará una disminución en la cotización del dólar, muchos inversores se tomaron un respiro y aguardan ese momento para regresar al billete norteamericano", razonó.
"Pero no hay que olvidarse de la pelea entre la AFIP y los exportadores, porque si estos restringen sus liquidaciones el dólar -con seguridad- aumentará su cotización y la plaza puede recalentarse", advirtió el analista.
Prudencia bursátil
Los movimientos en la Bolsa de Comercio reflejaron ayer la extrema prudencia de los operadores, aunque las órdenes de compra alcanzaron para dejar al índice Merval con una ganancia de 0,96%, sobre una base de negocios reducida de $ 13 millones en papeles locales y $ 21 millones en Cedear´s.
Contrariamente a lo que ocurrió en los últimos días, el Banco Central tuvo que comprar más dólares para sostener los precios, sin cuya intervención los expertos aseguran que la divisa habría quedado unos escalones abajo. De manera que la plaza cambiaria contó esta vez con menor presencia de la demanda privada para absorber la oferta de los exportadores.
"En la plaza se notó una mayor afluencia de dinero en efectivo que se volcó a la compra de dólares porque la cotización era barata y atrajo a muchos inversores", comentó a LA GACETA un experto cambista.Por su parte, un oficial de inversiones de un banco nacional dijo que se mantiene el desinterés en el dólar por parte de los grandes inversores. "Por eso concretamos muy pocas operaciones", reconoció.
"Como se descuenta que Argentina logrará un acuerdo con el FMI y ello provocará una disminución en la cotización del dólar, muchos inversores se tomaron un respiro y aguardan ese momento para regresar al billete norteamericano", razonó.
"Pero no hay que olvidarse de la pelea entre la AFIP y los exportadores, porque si estos restringen sus liquidaciones el dólar -con seguridad- aumentará su cotización y la plaza puede recalentarse", advirtió el analista.
Prudencia bursátil
Los movimientos en la Bolsa de Comercio reflejaron ayer la extrema prudencia de los operadores, aunque las órdenes de compra alcanzaron para dejar al índice Merval con una ganancia de 0,96%, sobre una base de negocios reducida de $ 13 millones en papeles locales y $ 21 millones en Cedear´s.







