18 Junio 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "Temía por mi vida. Pensé que me mataba, mientras me golpeaba me decía que me iba matar. Tenía mucho miedo". Así de contendente fue el relato de Gisela González, la mujer que volvió de Tailandia tras pedir auxilio por internet y denunciar los malos tratos a los que la sometía su pareja, ex arquero de Arsenal, de Sarandí.
La joven, de 28 años, llegó anoche a su casa de Villa Alba después de un largo viaje. Afirmó que está más tranquila y que no sabía que su caso iba a tomar tanta trascendencia. "Pensé que esto había quedado sólo en la familia y jamás me imaginé que iba a trascender tanto, aunque no me importa ahora porque estaba mi vida en juego", indicó en diálogo con el canal "26 Noticias".
Gisela estaba en pareja con Lucas Echenique desde hacía nueve años y por lo que contaron sus allegados, la relación "tenía altibajos". Indicó que en 2009 se enteró que él estaba con otra mujer, a la que embarazó. A pesar de eso, continuó buscando a la joven, con quien tenía una hija. "Estuvimos juntos y cuando estaba embarazada de cinco meses, para octubre de 2010, decidimos casarnos. Pensamos que por ser matrimonio iba a estar todo bien, y él en diciembre sin preguntar ni darme explicaciones se fue y yo me quedé con mi hija y con Mateo en camino; él no quería en realidad que yo fuera porque estaba haciendo otra vida allá", explicó.
González afirmó que descubrió la doble vida de su marido a través de una cuenta falsa de Facebook. Cuando viajó a Tailandia la relación empeoró, ya que pudo confirmar la situación. Manifestó que si bien siempre hubo agresión, "ahora temía por mi vida".
"Pensé que me mataba, me decía que iba matar mientras me golpeaba; tenía mucho miedo. Agarré a mis dos hijos, una persona de seguridad lo encerró en un lugar de la casa y yo aproveché, agarré la computadora la llevé a una habitación con mis hijos y ahí fue que pedí auxilio. Había alguien conectado, le dije que le diga a mi familia que se conecten y era una manera de despedirme, porque tenía en la cabeza que me mataba cuando saliera del lugar donde estaba encerrado".
"En el momento en que se armó la pelea los nenes se me tiraban encima para evitar que me pegaran y él la sacó a la nena de los pelos. Ahora ella y yo necesitamos ayuda psicológica. Él se pudo escapar, quiso entrar a la habitación donde estabamos nosotros y hasta decía que yo quería matar a mis hijos. Logré tranquilarlo, le di su computadora y luego pude escapar y me fui a la embajada y recibí ayuda", relató. (26noticias.com.ar-NA)
La joven, de 28 años, llegó anoche a su casa de Villa Alba después de un largo viaje. Afirmó que está más tranquila y que no sabía que su caso iba a tomar tanta trascendencia. "Pensé que esto había quedado sólo en la familia y jamás me imaginé que iba a trascender tanto, aunque no me importa ahora porque estaba mi vida en juego", indicó en diálogo con el canal "26 Noticias".
Gisela estaba en pareja con Lucas Echenique desde hacía nueve años y por lo que contaron sus allegados, la relación "tenía altibajos". Indicó que en 2009 se enteró que él estaba con otra mujer, a la que embarazó. A pesar de eso, continuó buscando a la joven, con quien tenía una hija. "Estuvimos juntos y cuando estaba embarazada de cinco meses, para octubre de 2010, decidimos casarnos. Pensamos que por ser matrimonio iba a estar todo bien, y él en diciembre sin preguntar ni darme explicaciones se fue y yo me quedé con mi hija y con Mateo en camino; él no quería en realidad que yo fuera porque estaba haciendo otra vida allá", explicó.
González afirmó que descubrió la doble vida de su marido a través de una cuenta falsa de Facebook. Cuando viajó a Tailandia la relación empeoró, ya que pudo confirmar la situación. Manifestó que si bien siempre hubo agresión, "ahora temía por mi vida".
"Pensé que me mataba, me decía que iba matar mientras me golpeaba; tenía mucho miedo. Agarré a mis dos hijos, una persona de seguridad lo encerró en un lugar de la casa y yo aproveché, agarré la computadora la llevé a una habitación con mis hijos y ahí fue que pedí auxilio. Había alguien conectado, le dije que le diga a mi familia que se conecten y era una manera de despedirme, porque tenía en la cabeza que me mataba cuando saliera del lugar donde estaba encerrado".
"En el momento en que se armó la pelea los nenes se me tiraban encima para evitar que me pegaran y él la sacó a la nena de los pelos. Ahora ella y yo necesitamos ayuda psicológica. Él se pudo escapar, quiso entrar a la habitación donde estabamos nosotros y hasta decía que yo quería matar a mis hijos. Logré tranquilarlo, le di su computadora y luego pude escapar y me fui a la embajada y recibí ayuda", relató. (26noticias.com.ar-NA)
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