La Unión Europea, entre el crecimiento y la austeridad
El jefe de la delegación de la Unión Europea en Argentina, Alfonso Diez Torres, afirmó que este mes será clave y decisivo. El diplomático dejó en claro que se deberán tomar las decisiones concretas para evitar el contagio y el recrudecimiento de la crisis en la zona euro. Los dilemas que atraviesa el bloque.
El recrudecimiento de la crisis de la Eurozona trajo como secuela el debate que enfrentó al ajuste u obediencia fiscal con el crecimiento de la económica, sólo para lograr el primordial objetivo de salir de la depresión histórica. El jefe de la Embajada de la Unión Europea, Alfonso Diez Torres, afirmó frente a esa dualidad que se debe buscar un equilibro entre los países más endeudados, aplicando allí una política de mayor ajuste, y los que tienen superávit, donde se fomenten estrategias de crecimiento y consumo. "Se habla hoy de medidas concretas que irían en un doble sentido. Por un lado: reformas estructurales que resolverán los problemas a largo plazo. Y por el otro, se plantea que estás deben estar acompañadas con inversiones muy concretas y específicas, que realmente sean generadoras de trabajo y crecimiento, ya que es verdad que parte de esta crisis fiscal se debió a que en algún momento, para hacer frente a la primera oleada que vino del fracaso de Lehman Brothers, hubo que tomarse acciones anticíclicas que supusieron un desembolso importante que acrecentó los déficit y, a su vez, recrudecieron la crisis en naciones más vulnerables", dijo el funcionario a LA GACETA.
- ¿Las medidas que se han tomado en la Unión Europea sirven para salir de la crisis?
- Es la gran pregunta que se plantea. Después de encarar la reciente decisión de financiar y recapitalizar la banca española, que es el gran y específico problema en estos momentos, y ver como la prima de riesgo sigue subiendo (en España) y como los mercados están desconfiando, se puede entrar en el desánimo y el pesimismo. Sin embargo, hay que evitar eso porque en gran medida se trata de una crisis de confianza que puede resolverse con una estrategia clara y definida.
- ¿Junio será decisivo?

- Será muy importante. Habrá a fines de mes una reunión del Consejo Europeo, de los jefes de Estados y Gobierno de los países de la Unión Europea, donde indudablemente será necesario que se tomen medidas, ya no de corto, sino también de mediano plazo. Estas tienen que estar dirigidas, como lo ha anunciado el presidente de la Comisión Europea (José Manuel Durao) Barroso, a establecer los pasos para lograr de forma progresiva la unión bancaria y fiscal; en definitiva, lograr completar la unión económica que pueda servir de sustento a la moneda común (el euro).
- Esa postura se alinea a la disciplina fiscal impulsada por Alemania, por la canciller Angela Merkel, y se aleja de la alternativa de los eurobonos planteada por Francia e Italia, entre otros miembros...
- Bueno, a veces se presenta un debate en torno de la existencia de dos visiones totalmente confrontadas. Esto podría ayudar a comprender la situación, pero no es tan simple. Es cierto que los problemas de la UE derivan de la falta de rigor en el cumplimiento de los criterios de estabilidad por parte de algunos países que requieren ser apuntalados ahora con medidas de rigor presupuestario, de saneamiento y cuentas fiscales. En parte es cierto, pero no explica toda la situación. También hay un reconocimiento de que para que una moneda única funcione en un espacio plurinacional, con diversos estados con soberanía, es necesario integrarse más económica y fiscalmente, alcanzar una mayor unión política. Y eso es algo en que todos coincidimos hoy, quizás, se exprese en la formula de compaginar ambas facetas, austeridad y crecimiento y mayor gobierno económico. Aunque todavía queda el debate abierto.
- ¿Las miradas están puestas en España ahora porque es cada vez más probable la salida de Grecia?
- No creo que pueda anticiparse eso. Serán muy importantes las próximas elecciones (se realizan hoy). Creo que eso también explica la todavía falta de reacción positiva en los mercados. La salida de Grecia del euro no sería la mejor opción. Pero Europa desea la permanencia del país, aunque también ello implica cumplir con los requisitos.
El diplomático español dejó en claro que junio es el mes clave para definir acciones claras apuntadas a evitar el agravamiento de la crisis, menor tiempo dispuesto por la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien había dicho que la UE tenía sólo tres meses para salvar al euro.







