La Presidenta utilizó una de las dos versiones

Por Redacción Política 08 Junio 2012
El caso de Micaela Lisola tiene dos versiones antagónicas. La joven estudiante sanjuanina fue citada por Cristina Fernández como "ejemplo de la lucha por los ideales" y para repudiar la "censura" de la rectora María Larrauri, en una escuela secundaria de la Universidad Católica de Cuyo.

Cristina eligió en la crítica la versión de la madre de la estudiante de 16 años, Belén Icazatti. Esta denunció que Micaela fue sancionada con 24 amonestaciones por "hablar de la última dictadura, por querer que sus compañeros sepan que, de haber vivido en esa época, ellos podrían haber sufrido los crímenes que muchos otros jóvenes de entonces sufrieron".

La otra versión, según el portal Sanjuan8, Micaela es la Federación de Estudiantes de San Juan y, junto a su madre, fueron al INADI para hacer conocer el caso, pero nunca hicieron la denuncia. Según la estudiante, la directora del establecimiento le "prohibió" hablar sobre los desaparecidos. Sólo podía invitar a la Marcha del Niño por Nacer, debido a que de ese discurso ya se encargaría un profesor. Micaela desobedeció y fue amonestada.

Sus compañeras se encargaron de desmentir la censura y contaron lo que ocurrió ese día. "En cada acto podemos pedir hablar o leer algo; siempre hay que hacer lo mismo: el día anterior presentamos el texto para que lo corrijan y sólo una persona habla de ese tema. Ese día ya había un profesor que hablaría de las víctimas de la dictadura, pero Lisola insistió dar su opinión, y recibió un no de respuesta. Sólo le autorizaron hablar de la Marcha. Pero luego de la invitación, emitió su opinión. La rectora se le acercó y pidió que desistiera, pero ella se negó; siguió con su discurso, levantando la voz, le pidieron que dejara el micrófono pero volvió a negarse. Nosotros no entendíamos nada", afirmaron las compañeras de Micaela.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios