BUENOS AIRES.- El vicepresidente, Amado Boudou, no gana para sustos. Ante la imposibilidad de despegarse de la "causa Ciccone", donde ocupa un lugar protagónico, ahora quedó directamente vinculado con la "causa Schoklender", donde se investigan hechos de corrupción en el manejo de dineros destinados a la construcción de viviendas sociales. Es que Sergio Schoklender, ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, involucró a Boudou en el escándalo por el desvío de fondos, y aseguró que el vicepresidente "ofreció financiar proyectos de la constructora Meldorek SA".
A diferencia de su ex contador Alejandro Gotkin -también imputado en la causa-, que en su declaración indagatoria aseguró que Schoklender quiso venderle parte de las acciones de la constructora Meldorek a Boudou, Schoklender dijo que fue al revés. "Boudou ofreció financiar proyectos de Meldorek", sostuvo el ex apoderado.
Además, se mostró muy tranquilo a pesar de su detención y aclaró que no se va a "suicidar" ya que tiene "el cuero muy duro". "Esto para mí no es un juego de chicos, pero no me asusta. Doloroso es el silencio que intentan imponerme", concluyó Schoklender.
Además, Schoklender desmintió haber encabezado una asociación ilícita que supuestamente desvió millones de pesos y volvió a cargar las tintas contra Hebe de Bonafini y su hija, Alejandra Bonafini.
"Acá se intentó tergiversar todo y reducir el tema de la participación de Alejandra a la venta de un departamentito, y en realidad su responsabilidad es muy grave", afirmó el ex apoderado.
En una entrevista concedida al canal "América" desde el penal de Ezeiza, Schoklender afirmó que fue Hebe de Bonafini quien lo obligó a comprarle a Alejandra "un departamento de U$S 90.000, una casa de U$S 348.000, una camioneta y computadoras".
Tanto Schoklender, como su hermano Pablo y Alejandra, están acusados de integrar una asociación ilícita, que desvió unos $ 280 millones de los más de $ 700 millones que el Estado destinó al programa de viviendas "Sueños Compartidos".
"Jamás integré una asociación ilícita. Con la construcción de viviendas nunca hubo desvío de fondos, el problema fue no haber pasado por 'caja', a través del secretario de Obras Públicas, José López y el subsecretario de Vivienda, Luis Bontempo", dijo Schoklender. (NA)
A diferencia de su ex contador Alejandro Gotkin -también imputado en la causa-, que en su declaración indagatoria aseguró que Schoklender quiso venderle parte de las acciones de la constructora Meldorek a Boudou, Schoklender dijo que fue al revés. "Boudou ofreció financiar proyectos de Meldorek", sostuvo el ex apoderado.
Además, se mostró muy tranquilo a pesar de su detención y aclaró que no se va a "suicidar" ya que tiene "el cuero muy duro". "Esto para mí no es un juego de chicos, pero no me asusta. Doloroso es el silencio que intentan imponerme", concluyó Schoklender.
Además, Schoklender desmintió haber encabezado una asociación ilícita que supuestamente desvió millones de pesos y volvió a cargar las tintas contra Hebe de Bonafini y su hija, Alejandra Bonafini.
"Acá se intentó tergiversar todo y reducir el tema de la participación de Alejandra a la venta de un departamentito, y en realidad su responsabilidad es muy grave", afirmó el ex apoderado.
En una entrevista concedida al canal "América" desde el penal de Ezeiza, Schoklender afirmó que fue Hebe de Bonafini quien lo obligó a comprarle a Alejandra "un departamento de U$S 90.000, una casa de U$S 348.000, una camioneta y computadoras".
Tanto Schoklender, como su hermano Pablo y Alejandra, están acusados de integrar una asociación ilícita, que desvió unos $ 280 millones de los más de $ 700 millones que el Estado destinó al programa de viviendas "Sueños Compartidos".
"Jamás integré una asociación ilícita. Con la construcción de viviendas nunca hubo desvío de fondos, el problema fue no haber pasado por 'caja', a través del secretario de Obras Públicas, José López y el subsecretario de Vivienda, Luis Bontempo", dijo Schoklender. (NA)






