La que ha sido llamada "la gran fiesta de Estados Unidos" llega al final esta noche. En esta oportunidad tuvo ribetes particulares. Sin candidatos fijos, la campaña se trasladó a la lucha de las compañías por ganar los votos, y no faltó la que haya intentado embarrar la cancha, como le ocurrió a "Una mente brillante".Con el montaje de un gigantesco operativo de seguridad y estrenando un nuevo escenario, todo está listo para la ceremonia de esta noche. Pese al temor, el glamour no faltará. Las divas lucirán costosos vestidos y hasta uno valuado en millones de dólares que luego será subastado. El otro operativo, más monstruoso aún, fue el de los negocios. Hay mucho en juego, en definitiva, y la industria cinematográfica mueve millones de dólares. Con los premios se abren puertas y se cierran posibilidades, lo que no es poco. La ceremonia se verá por televisión a partir de las 22, y los lectores de LA GACETA encontrarán los resultados en GACENET. Pasarán la noche con fiestas y apuestas.
Decenas de miles de norteamericanos esperarán los resultados
Los Angeles.- Mientras se ultiman los preparativos del nuevo edificio que se estrenará esta noche, Betsy Morgan ya tiene el champagne en el refrigerador desde hace días, y envió por e-mail las invitaciones a sus amigos desde la página web.
Eso sí. Quien asista a la fiesta en el estudio de la fotógrafa de 25 años, ubicado en el barrio neoyorquino de Chelsea, primero debe hacer sus apuestas sobre los ganadores en los formularios dispuestos para ello en Internet.
Betsy, al igual que decenas de miles de estadounidenses, encontró en la página web de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas casi todo lo necesario para celebrar la noche de los Oscar a lo grande. Incluso se pueden encargar pósters de estrellas.
La Academia de Hollywood preparó este año "la noche de las noches" como nunca antes lo había hecho. "Después de todo, los Oscar son desde hace tiempo la gran fiesta de Estados Unidos", dijo el jefe de organización de la entidad, Rick Robertson.
"Este año hay fiestas oficiales con alfombra roja y todo lo demás en 38 ciudades, desde Washington hasta Honolulu. Y las miles de fiestas privadas ni siquiera se pueden contar", añadió.
¿Pero de dónde se saca brillo y glamour para una fiesta en la que las estrellas sólo aparecen en las pantallas del televisor? "No hay problema", explica Jennifer Knight, una vendedora que trabaja en Rodeo Drive, en Beverly Hills. "Uno se disfraza. Yo, por ejemplo, me vestiré de Nicole Kidman, y mi novio, de Russell Crowe".
Los asesores de fiestas incluso tienen ideas apropiadas para las menos exclusivas; por ejemplo, las que se celebren en los asilos de ancianos. Para los cinéfilos mayores se elaboró un concurso de preguntas y respuestas sobre la estatuilla. (DPA)
El cine nacional busca otro premio
En 1986 la Argentina obtuvo su primer y hasta ahora único premio Oscar al mejor filme extranjero, por "La historia oficial", de Luis Puenzo. Este año intentará sumar una segunda estatuilla con "El hijo de la novia", de Juan José Campanella.
El denominador común de ambas películas es la estelar pareja de veteranos actores argentinos Héctor Alterio y Norma Aleandro. Ambos estuvieron también nominados en este rubro por "La tregua" (de Sergio Renán, 1975) y más tarde Aleandro trabajó en Estados Unidos y ganó una candidatura a la estatuilla dorada como mejor actriz secundaria en "Gaby, una historia verdadera".
La presencia de la actriz, miembro además de la Academia de Hollywood, es acaso una de las cartas más fuertes con las que cuenta "El hijo de la novia" en sus chances para el Oscar, en un año en que el film francés "Amélie" figura como claro favorito. Las restantes competidoras son "No Man's Land" (Bosnia-Herzegovina), "Laagan" (India) y "Elling" (Noruega).
"El hijo de la novia" relata la historia de Rafael Belvedere (Ricardo Darín), un hombre de 42 años disconforme con la frenética vida que lleva en un Buenos Aires siempre enloquecedor.
Cerraron quince manzanas
Los negocios del simbólico Hollywood Boulevard comenzaron a estar cerrados desde el jueves, y el acceso de aficionados a la escalinata de llegada de las estrellas será restringido esta noche cuando se entreguen los Oscar, en el marco de un gigantesco operativo de seguridad dispuesto por las autoridades. Las medidas se tomaron a raíz de los atentados del pasado 11 de setiembre. La policía de Los Angeles cerrará esta noche quince manzanas alrededor del Teatro Kodak. En esta ocasión se distribuyeron 400 asientos para público general, pero los acreditados debieron realizar una petición por escrito, que les fue concedida luego de una revisión de sus antecedentes.
La famosa empresa de fotografía, Kodak, pagó alrededor de 75 millones de dólares para que su nombre quedara ligado al Oscar por 20 años. En la TV, las pautas publicitarias de treinta segundos se cotizan a un millón y medio de dólares.
Un nuevo escenario costó 500 millones de dólares
La Academia estrenará este año un nuevo escenario para la entrega de los Premios Oscar. Se trata del lujoso Kodak Theatre, incorporado dentro del complejo Hollywood & Highland, un sitio diseñado para albergar a los encuentros artísticos de mayor prestigio y resonancia en el mundo. Construido por la firma TrizecHahn Corporation -una de las más grandes empresas especializadas en complejos urbanos en EEUU- este complejo de casi 60.000 metros cuadrados es considerado como una de las obras arquitectónicas más importantes de los últimos tiempos. Costó 615 millones de dólares levantarlo en pleno corazón de Hollywood, donde, apenas estrenado en noviembre, ya se convirtió en uno de los lugares imperdibles de esa ciudad y se estima que 20 millones de personas lo recorrerán anualmente.
El teatro Kodak, que de ahora en adelante será la casa de los Oscars, cuenta con 3.300 asientos y fue diseñado por el arquitecto David Rockwell.
Decenas de miles de norteamericanos esperarán los resultados
Los Angeles.- Mientras se ultiman los preparativos del nuevo edificio que se estrenará esta noche, Betsy Morgan ya tiene el champagne en el refrigerador desde hace días, y envió por e-mail las invitaciones a sus amigos desde la página web.
Eso sí. Quien asista a la fiesta en el estudio de la fotógrafa de 25 años, ubicado en el barrio neoyorquino de Chelsea, primero debe hacer sus apuestas sobre los ganadores en los formularios dispuestos para ello en Internet.
Betsy, al igual que decenas de miles de estadounidenses, encontró en la página web de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas casi todo lo necesario para celebrar la noche de los Oscar a lo grande. Incluso se pueden encargar pósters de estrellas.
La Academia de Hollywood preparó este año "la noche de las noches" como nunca antes lo había hecho. "Después de todo, los Oscar son desde hace tiempo la gran fiesta de Estados Unidos", dijo el jefe de organización de la entidad, Rick Robertson.
"Este año hay fiestas oficiales con alfombra roja y todo lo demás en 38 ciudades, desde Washington hasta Honolulu. Y las miles de fiestas privadas ni siquiera se pueden contar", añadió.
¿Pero de dónde se saca brillo y glamour para una fiesta en la que las estrellas sólo aparecen en las pantallas del televisor? "No hay problema", explica Jennifer Knight, una vendedora que trabaja en Rodeo Drive, en Beverly Hills. "Uno se disfraza. Yo, por ejemplo, me vestiré de Nicole Kidman, y mi novio, de Russell Crowe".
Los asesores de fiestas incluso tienen ideas apropiadas para las menos exclusivas; por ejemplo, las que se celebren en los asilos de ancianos. Para los cinéfilos mayores se elaboró un concurso de preguntas y respuestas sobre la estatuilla. (DPA)
El cine nacional busca otro premio
En 1986 la Argentina obtuvo su primer y hasta ahora único premio Oscar al mejor filme extranjero, por "La historia oficial", de Luis Puenzo. Este año intentará sumar una segunda estatuilla con "El hijo de la novia", de Juan José Campanella.
El denominador común de ambas películas es la estelar pareja de veteranos actores argentinos Héctor Alterio y Norma Aleandro. Ambos estuvieron también nominados en este rubro por "La tregua" (de Sergio Renán, 1975) y más tarde Aleandro trabajó en Estados Unidos y ganó una candidatura a la estatuilla dorada como mejor actriz secundaria en "Gaby, una historia verdadera".
La presencia de la actriz, miembro además de la Academia de Hollywood, es acaso una de las cartas más fuertes con las que cuenta "El hijo de la novia" en sus chances para el Oscar, en un año en que el film francés "Amélie" figura como claro favorito. Las restantes competidoras son "No Man's Land" (Bosnia-Herzegovina), "Laagan" (India) y "Elling" (Noruega).
"El hijo de la novia" relata la historia de Rafael Belvedere (Ricardo Darín), un hombre de 42 años disconforme con la frenética vida que lleva en un Buenos Aires siempre enloquecedor.
Cerraron quince manzanas
Los negocios del simbólico Hollywood Boulevard comenzaron a estar cerrados desde el jueves, y el acceso de aficionados a la escalinata de llegada de las estrellas será restringido esta noche cuando se entreguen los Oscar, en el marco de un gigantesco operativo de seguridad dispuesto por las autoridades. Las medidas se tomaron a raíz de los atentados del pasado 11 de setiembre. La policía de Los Angeles cerrará esta noche quince manzanas alrededor del Teatro Kodak. En esta ocasión se distribuyeron 400 asientos para público general, pero los acreditados debieron realizar una petición por escrito, que les fue concedida luego de una revisión de sus antecedentes.
La famosa empresa de fotografía, Kodak, pagó alrededor de 75 millones de dólares para que su nombre quedara ligado al Oscar por 20 años. En la TV, las pautas publicitarias de treinta segundos se cotizan a un millón y medio de dólares.
Un nuevo escenario costó 500 millones de dólares
La Academia estrenará este año un nuevo escenario para la entrega de los Premios Oscar. Se trata del lujoso Kodak Theatre, incorporado dentro del complejo Hollywood & Highland, un sitio diseñado para albergar a los encuentros artísticos de mayor prestigio y resonancia en el mundo. Construido por la firma TrizecHahn Corporation -una de las más grandes empresas especializadas en complejos urbanos en EEUU- este complejo de casi 60.000 metros cuadrados es considerado como una de las obras arquitectónicas más importantes de los últimos tiempos. Costó 615 millones de dólares levantarlo en pleno corazón de Hollywood, donde, apenas estrenado en noviembre, ya se convirtió en uno de los lugares imperdibles de esa ciudad y se estima que 20 millones de personas lo recorrerán anualmente.
El teatro Kodak, que de ahora en adelante será la casa de los Oscars, cuenta con 3.300 asientos y fue diseñado por el arquitecto David Rockwell.







