De a poquito se empieza a derrumbar la sensación de previsibilidad que atemorizaba a todos al comienzo del Torneo Regional "100 años LA GACETA". Universitario, líder de la Zona B, cayó sin excusas en su propia cancha frente a Jockey Club salteño, que hasta acá venía a los tropezones, pero que se las ingenió para estar 36 a 31 arriba cuando se terminó la historia.
¿Qué iban a imaginarse los de Ojo de Agua que el tempranero try de Martín Nieva sería la única vez que romperían la férrea defensa visitante en el primer tiempo? Jockey aceptó el reto que le propusieron y se entrelazó en una durísima lucha de forwards, de la que resultó ganador en el balance general del primer tiempo. Con tries de Francisco Poodts y Emiliano Courel (interceptó un pase y corrió casi de una punta a la otra) se fue al descanso 23 a 8. Difícil de creer, hasta para el más fanático de los hinchas salteños.
El segundo tiempo fue un canto a la emoción. Con el orgullo perforado y el rival diezmado por amonestaciones, Universitario apoyó tres veces en los primeros 11 minutos y achicó la distancia a sólo un punto. Sin embargo, otro instante de somnolencia defensiva lo devolvió a la situación difícil.
Los últimos momentos fueron para no mirar. Otra vez Jockey con dos hombres afuera, la "serpiente" empujó y empujó, pero no le alcanzó para escaparle a una semana llena de reflexiones.
¿Qué iban a imaginarse los de Ojo de Agua que el tempranero try de Martín Nieva sería la única vez que romperían la férrea defensa visitante en el primer tiempo? Jockey aceptó el reto que le propusieron y se entrelazó en una durísima lucha de forwards, de la que resultó ganador en el balance general del primer tiempo. Con tries de Francisco Poodts y Emiliano Courel (interceptó un pase y corrió casi de una punta a la otra) se fue al descanso 23 a 8. Difícil de creer, hasta para el más fanático de los hinchas salteños.
El segundo tiempo fue un canto a la emoción. Con el orgullo perforado y el rival diezmado por amonestaciones, Universitario apoyó tres veces en los primeros 11 minutos y achicó la distancia a sólo un punto. Sin embargo, otro instante de somnolencia defensiva lo devolvió a la situación difícil.
Los últimos momentos fueron para no mirar. Otra vez Jockey con dos hombres afuera, la "serpiente" empujó y empujó, pero no le alcanzó para escaparle a una semana llena de reflexiones.







