Cartas de lectores

22 Mayo 2012

PREGUNTAS AL AZAR

Creo que es muy difícil responder acertadamente a la curiosidad sobre los rasgos de la actual clase política argentina. Como toda clase, está integrada por numerosas personas. Lo cual hace muy difícil una generalización. A no ser que uno opte por hacerse algunas preguntas al azar, para aproximarse a una imagen más que a una certeza. Por ejemplo: ¿Cuáles son los fundamentos ideológicos que guían su acción? Dicho de otra manera, quiénes son los políticos que, como Atahualpa, dirían "de un sueño lejano y bello… soy peregrino"? En tal caso, ¿cuál sería ese sueño? Asimismo, ¿cuál sería el rango que esta clase ocupa en la sociedad según su prestigio? Además, ¿son fieles a sus principios e ideas políticas o saltan las vallas como en carrera de obstáculos? Más precisamente nuestro gobernador, por ejemplo, que fue radical y luego ministro del desastre de Miranda y ahora kirchnerista, ¿es un prototipo o un ejemplo aislado? Esta migración borocotiana, ¿expresa firmeza de principios o esconde algún secreto profundo que no llegamos a interpretar? ¿Hasta qué punto la codicia o tal vez la angurria son totalmente ajenas a sus acciones? ¿La gran mayoría concita el respeto de los ciudadanos? ¿O sólo muy pocos? ¿Tienen un proyecto o viven el día a día? ¿Son demócratas o usan la democracia? Muchas de las respuestas a estas y otras preguntas van poco a poco explicando mi imagen y el hartazgo ad nauseam que siento por esta clase. Pero, ¿otra vez, que se vayan todos? ¿Estoy solo en esta imagen o alguien más la comparte? El Bepe Grillo en Italia, los piratas en Alemania, los indignados españoles, Del Sel en Santa Fe, los okupa de Wall Street, ¿no expresan la profunda crisis de los partidos políticos en buena parte del mundo? ¿No habría que hacérselo saber para que miren más allá de sus ombligos? ¿O ya lo saben y poco o nada importa? Para colmo de males, cada vez sospecho más que esta clase política es reflejo más o menos fiel de la sociedad argentina.

Alfredo Bolsi
alfredo.bolsi@gmail.com

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EL LUNFARDO

Muy interesante el aporte que hizo el lector Julio Carabelli (16/5). A raíz de sus conceptos, me llamó desde Concepción una simpática bisabuela que dijo llamarse Lila -puntillosa seguidora de esta sección- para preguntarme qué era el cocoliche. Me contó, además, que conoció a un señor al que le pusieron ese apodo. Le informé que así se denominó a la mescolanza que hacían los inmigrantes italianos (de las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX) de su lengua de origen con el castellano, al intentar comunicarse en nuestro idioma. Que el texto más antiguo publicado es de Estanislao del Campo, en 1862. Que fue usado literariamente con fines humorísticos y figura en una estrofa del Martín Fierro. También le comenté que "Cocoliche" se les decía a los italianos, por lo cual seguramente sería de esa nacionalidad el señor que conoció. Ya que Carabelli trae a colación el canero (o tumbero), la jerga carcelaria, quería compartir esta curiosidad. A fines del siglo pasado, un grupo de detenidos en el penal de Villa Devoto -estudiantes en el Centro Universitario de Devoto- hicieron un inventario de ochocientas voces y expresiones utilizadas en ese recinto penitenciario. Y como Carabelli habla de la comparación lunfardiana que hace Celedonio Flores de los animales con el ser humano, doy dos ejemplos del canero. "Mulo" designa al preso que se presta pasivamente a mantener relaciones sexuales. Y "guanaco" es el delator. Para terminar: no coincido con el lector en eso de que "Discépolo no aplica el lunfardo". Hay que escuchar con atención "Yira Yira", "Chorra", "Cambalache", "¿Qué sapa, señor?", "Victoria" (al comienzo nomás), "Fangal", para detectar las palabras lunfardas.

José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán

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BIBLIOTECA ALBERDI

¿El futuro nos será predicho a través de los libros, en las bibliotecas o también estas desaparecerán? Tal lo que está ocurriendo en los últimos veinte o más años en La Biblioteca Alberdi, donde las alimañas parecen haberse abocado a la desaparición de libros y documentación muy valiosa, según comentarios. ¿Puede la Universidad Nacional de Tucumán ignorar la situación irregular en que se desenvuelve dicha institución? Un bien público que no ha sido respetado ni en su estructura física ni intelectual ni en el brillo que otrora le dieron sus fulgurantes directores, como Juan B. Terán, Wellington de la Rosa, Rufino Cossio y tantos otros. Benemérito foco de lumbre convertido primero en bodegón; luego, sede gremial de un ramo que en nada contribuyó a recuperar el lustre de tan magno establecimiento; más tarde fue feria textil para volver al bodegón. Me pregunto: ¿Y luego qué? Puede ser factible que un fiscal en lo Penal proceda de oficio a iniciar una profunda investigación que esclarezca la verdadera situación que aflige a gran parte de la ciudadanía; se debería impulsar una auditoría general.

Ángel María Ibarra
Pasaje Vicente Gallo 261
San Miguel de Tucumán


SIN TELÉFONO

Desde el 25 de abril tengo asentado el reclamo en Telecom porque la línea telefónica del domicilio particular se quedó sin tono. ¿La única solución que queda a este atropello es iniciar un expediente en la Dirección de Comercio Interior? ¿Será posible que estas multinacionales den soluciones a sus clientes, que encima tienen los pagos al día? ¿O es sólo una utopía?

María Emilia Ocaranza Zavalía

María Emilia n CUENTITO PATAGÓNICO Siempre hubo un antes y un después. Mientras tanto, las generaciones se van renovando para que los abuelos les narremos cuentos a los jóvenes. Uno de ellos es que hace muchos años apareció un hombre llamado Enrique Mosconi que tuvo la feliz iniciativa de explorar las profundidades de la tierra en un lugar llamado Patagonia, donde cuentan que primitivamente habitaron los aborígenes patagones. Este buen señor, de tanto trajinar, descubrió que en ese subsuelo había un líquido oscuro y espeso al que en otros lados le decían petróleo. Sin vacilar, decidió donar su descubrimiento al Gobierno nacional. A partir de ese momento, los gobernantes de turno dispusieron bautizarlo con el simple nombre de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales). Al mismo tiempo emprendieron su difícil y costosa explotación hasta ver consolidada esta empresa estatal. Pasaron los años y llegó al poder un presidente de apellido Frondizi que, contrariando su impresa teoría, por razones técnicas y financieras, decidió privatizar la explotación de estos valiosos yacimientos. Luego llegó a ocupar el sillón presidencial un señor de apellido Illia, que en un acto de coraje, más que de capacidad logística, decidió estatizar de vuelta gran parte del llamado "oro negro". De ahí en adelante los sucesivos gobiernos de turno nos fueron inculcando a los argentinos que la YPF era nuestra, y por ser de nosotros, pasamos de ser empleados a generosos patrones, creando y distribuyendo cargos bien remunerados a diestra y siniestra, hasta llegar a la cifra de casi 80.000 caciques y ninguno que manejara el arco y la flecha. Hasta que llegó el mesías salvador, un hombre simpático, muy gracioso, con tonada riojana, con apellido árabe, que, de un plumazo y democráticamente, decidió enajenar junto a otros bienes del Estado nuestra YPF, sosteniendo que nuestras naftas ocasionaban la pérdida de un millón de pesos por día. ¡Y todos chitín boca!, lo que dio pie para que un candidato político en campaña dijera que se habían entregado "las joyas de la abuela". Y ahora de nuevo a rescatar lo dado, para que los "gallegos" (españoles) anden diciendo que "al que da y quita le sale una jorobita". Yo, por las dudas, todos los días, al levantarme, me toco las espaldas... No vaya a ser que... ¡Bueno, a dormir, chicos, y colorín colorado porque este cuento aún no ha terminado!

Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí-Tucumán


EL CAMINO DE SIRGA

¡Qué contento me puse cuando leí en LA GACETA del 9/5 el anuncio del secretario de Ecología y Medio Ambiente de Yerba Buena de reponer 360 lapachos amarillos y fresnos sobre la avenida Juan Domingo Perón! Pero mi alegría se debe a que no sabía de la existencia de este director. Lo invito a caminar por el camino de sirga (situado detrás del barrio 60 Viviendas, al lado del barrio Los Pinos) para que vea el basural a cielo abierto en que se está transformando. Por favor, que lo acompañe el director de Obras Públicas para que enripie dicha calle, ya que a los habitantes de esa zona de Yerba Buena, nos resulta imposible transitar de día y de noche, porque no tenemos iluminación artificial. Qué lástima que en el informe no se incluyó una foto sobre la pista del circuito de salud. De mi parte, invitaría al secretario de Deportes a realizar una rutina de abdominales en los bancos de dicha pista, y ni hablar si tiene que realizar unas dominadas. ¿Dónde quedó el cartel que decía que Yerba Buena es el jardín del patio de tu casa? Tengan en cuenta que el municipio creció y necesitamos de ustedes no sólo cuando están en campaña electoral.

José Luis Erazo
Anzorena 1.202
Yerba Buena- Tucumán


ÁRBOL INCLINADO

Las reiteradas cartas a la Dirección de Espacios Verdes son innumerables. El inmenso árbol lapacho ubicado frente a mi inmueble, debido a su vejez, ha crecido considerablemente y ha producido la rotura casi total de mi vereda y la de mi vecino. Además se ha inclinado con el peligro de que en el futuro sea derribado por los vientos y lluvias. Mi nota ingresó como expediente N° 41663/260. ¿Cuál fue la respuesta? "No tenemos móviles, no tenemos personal suficiente, por favor espere". ¿Esperar qué? ¿Que se caiga y destroce todo? Por favor, señores a cargo de Espacios Verdes, solicito a la brevedad una solución.

Elvira Brizuela de Ocampo
12 de Octubre 227
San Miguel de Tucumán


PLAZA SAN MARTÍN

La plaza San Martín es un lugar muy concurrido por personas de todas las edades, que van a caminar, a correr, a hacer gimnasia. Sin embargo, la vigilancia es casi nula. En enero pasado, en la plaza Rivadavia, que está en frente, violaron a un chico de 10 años frente a una cámara de seguridad y no se conocen aún los responsables. ¿Dónde está la seguridad?

Elvira Roldán
roldan1942@yahoo.com.ar


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