19 Mayo 2012 Seguir en 
"En Argentina, el trabajo no registrado sigue siendo un desafío pendiente. Son las madres las que más sufren esta situación si se las compara tanto con los hombres que conviven con hijos y con las mujeres que no son mamás", señala Gisell Cogliandro, miembro del Observatorio de la Maternidad, en una entrevista con LA GACETA.
- ¿Cuáles son las razones más importantes que están determinando esta realidad?
- Esto sucede porque son las "mujeres-madres" quienes asumen la responsabilidad del cuidado de los hijos, y así la precariedad y la informalidad laboral se convierten en mecanismos de conciliación para muchas. Las responsabilidades que las empujan a insertarse en la economía informal las lleva a un callejón sin salida de empleos de baja calidad que no cuentan con protección social.
- ¿El hecho de tener un trabajo de baja calidad está relacionado con la falta de capacitación de la mujer o con las limitaciones del mercado laboral hacia la mujer?
- Además del tema de la falta de políticas públicas de cuidado para las madres, también hay que considerar que las madres con bajo nivel educativo tienen mayor probabilidad de estar insertas en trabajos de baja calidad.
- ¿Tienen datos actuales sobre la participación de la mujer en el mercado?
- La participación laboral de las mujeres en edad fértil es del 53,5% en el país. En los últimos 5 años, la situación laboral de las madres mejoró levemente. Sin embargo, aún es necesario implementar políticas que promuevan la incorporación de las mujeres a trabajos remunerados de calidad y que eliminen las discriminaciones de que son objeto, de manera específica las desventajas por la maternidad que sufren aquellas que tienen hijos. También es necesario promover que las madres completen su educación e incrementar las ofertas de servicios de cuidado por parte del Estado para que las mamás puedan lograr la conciliación entre la vida familiar y laboral.
- ¿Es suficiente el Gasto Público Social destinado a madres en situación social desfavorable?
- El Gasto Público Social (GPS) destinado a estas madres representa el 7,2% del GPS total del Presupuesto nacional 2012 y el 4,3 % del Presupuesto nacional de este año. Esto ha mejorado en los últimos años. En especial la implementación del programa Asignación Universal por Hijo implicó una cambio significativo no solamente por la relevancia presupuestaria del programa, sino también por el reconocimiento que el trabajo remunerado no asegura la protección social. Sin embargo, creo que aún es necesario la implementación de políticas de empleo con una perspectiva de género. Aún es incipiente la visión integral de una política de maternidad. Asimismo, es importante incorporar las nuevas dinámicas familiares, que incluyen conceptos de paternidad activa y de conciliación entre vida familiar y laboral de las madres y los padres que trabajan.
- ¿Cuáles son las razones más importantes que están determinando esta realidad?
- Esto sucede porque son las "mujeres-madres" quienes asumen la responsabilidad del cuidado de los hijos, y así la precariedad y la informalidad laboral se convierten en mecanismos de conciliación para muchas. Las responsabilidades que las empujan a insertarse en la economía informal las lleva a un callejón sin salida de empleos de baja calidad que no cuentan con protección social.
- ¿El hecho de tener un trabajo de baja calidad está relacionado con la falta de capacitación de la mujer o con las limitaciones del mercado laboral hacia la mujer?
- Además del tema de la falta de políticas públicas de cuidado para las madres, también hay que considerar que las madres con bajo nivel educativo tienen mayor probabilidad de estar insertas en trabajos de baja calidad.
- ¿Tienen datos actuales sobre la participación de la mujer en el mercado?
- La participación laboral de las mujeres en edad fértil es del 53,5% en el país. En los últimos 5 años, la situación laboral de las madres mejoró levemente. Sin embargo, aún es necesario implementar políticas que promuevan la incorporación de las mujeres a trabajos remunerados de calidad y que eliminen las discriminaciones de que son objeto, de manera específica las desventajas por la maternidad que sufren aquellas que tienen hijos. También es necesario promover que las madres completen su educación e incrementar las ofertas de servicios de cuidado por parte del Estado para que las mamás puedan lograr la conciliación entre la vida familiar y laboral.
- ¿Es suficiente el Gasto Público Social destinado a madres en situación social desfavorable?
- El Gasto Público Social (GPS) destinado a estas madres representa el 7,2% del GPS total del Presupuesto nacional 2012 y el 4,3 % del Presupuesto nacional de este año. Esto ha mejorado en los últimos años. En especial la implementación del programa Asignación Universal por Hijo implicó una cambio significativo no solamente por la relevancia presupuestaria del programa, sino también por el reconocimiento que el trabajo remunerado no asegura la protección social. Sin embargo, creo que aún es necesario la implementación de políticas de empleo con una perspectiva de género. Aún es incipiente la visión integral de una política de maternidad. Asimismo, es importante incorporar las nuevas dinámicas familiares, que incluyen conceptos de paternidad activa y de conciliación entre vida familiar y laboral de las madres y los padres que trabajan.
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