18 Mayo 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Muy lejos de apaciguarse, en las últimas horas se intensificaron los cruces verbales en la disputa política y judicial en torno a la investigación sobre el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, por las escuchas ilegales, donde sería inminente la elevación de la causa a juicio oral y público, porque el empresario y líder del PRO está procesado como integrante de una asociación ilícita.
Pero esta vez, quien se sumó a la polémica fue el propio juez federal Norberto Oyarbide, a cargo de la causa, quien puso a Macri contra las cuerdas, y ayer decidió responder el ataque verbal que le lanzó el jefe comunal. Aclaró que el jefe de Gobierno hizo "una mala interpretación" de la decisión que tomó -dar por terminada la investigación- y evitó responder la acusación sobre una motivación política para su actuación, al decir: "no lo tomo como una acusación, son expresiones del señor Macri".
Oyarbide calificó de "verdaderas barbaridades" a las reacciones que hubo luego de su decisión de encaminar hacia el juicio oral la causa penal contra el jefe del Gobierno de la Ciudad.
El juez opinó, en declaraciones realizadas a los periodistas a las puertas de su departamento, que "lamentablemente creo que hay una mala interpretación de lo que yo dispuse dentro de la causa de Macri" y explicó que "lo que hice fue darle traslado a las partes para que viertan su opinión". "De modo que esto no es algo que (ya) se resuelva o que ya esté (listo) como se dijo ayer (por el miércoles)... verdaderas barbaridades salieron a decir", replicó Oyarbide.
Consultado respecto a la definición de "juez kirchnerista" que el jefe comunal porteño le espetó, el magistrado sostuvo que "no lo tomo como una acusación, son expresiones del señor Macri".
Reconoció que "si bien es cierto que el jefe comunal tiene en la Casación Penal dos expedientes que hace 19 meses que están sin resolver" no obstante ello, dijo, "hay mucha jurisprudencia que avala mi decisión, en el sentido de que yo puedo realizar (correr) estas vistas para escuchar a las partes".
Oyarbide expresó que ahora aguarda a que se expresen "en primer término el fiscal, luego la querella y luego las respectivas defensas" y recordó que "contra las decisiones que ellos presenten, los conceptos que viertan sus escritos, (las partes) pueden realizar las vías recursivas más amplias que ustedes puedan imaginar".
Ataque macrista
Tras conocerse la noticia de la conclusión de la investigación judicial en su contra, Macri ofreció el miércoles último una conferencia de prensa en la que sostuvo que la causa es "un invento hecho por el kirchnerismo" y contestó con un "claramente" cuando se le preguntó si creía que la presidenta, Cristina Fernández, la impulsa.
Junto con Macri están acusados el espía Ciro James; el frustrado jefe de la Policía Metropolitana, comisario Jorge "Fino" Palacios, y el ex ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, dos ex jueces misioneros (uno de los cuales ya murió), una secretaria y tres policías de esa provincia. A todos se les imputa formar parte de una red de espionaje a través de la cual se intervinieron teléfonos de manera ilegal a empresarios, políticos, abogados y dirigentes sociales.
Esperan el juicio
Desde el macrismo insistieron en que la Nación "aprieta" a la Ciudad. Así se expresó la vicejefa de Gabinete, María Eugenia Vidal, quien aseguró que Macri "no teme" ser sometido a un juicio oral, y confía en que, en esa instancia y con un tribunal ecuánime "diferente" al juez Oyarbide, se demostrará que "no tiene nada que ver" con el delito que se le imputa.
Según Vidal, "no tememos al juicio oral. Va a demostrar que Macri no tiene nada que ver con esta causa. Esta es una maniobra política disfrazada de causa judicial por parte del kirchnerismo". (DyN-NA-Especial)
Pero esta vez, quien se sumó a la polémica fue el propio juez federal Norberto Oyarbide, a cargo de la causa, quien puso a Macri contra las cuerdas, y ayer decidió responder el ataque verbal que le lanzó el jefe comunal. Aclaró que el jefe de Gobierno hizo "una mala interpretación" de la decisión que tomó -dar por terminada la investigación- y evitó responder la acusación sobre una motivación política para su actuación, al decir: "no lo tomo como una acusación, son expresiones del señor Macri".
Oyarbide calificó de "verdaderas barbaridades" a las reacciones que hubo luego de su decisión de encaminar hacia el juicio oral la causa penal contra el jefe del Gobierno de la Ciudad.
El juez opinó, en declaraciones realizadas a los periodistas a las puertas de su departamento, que "lamentablemente creo que hay una mala interpretación de lo que yo dispuse dentro de la causa de Macri" y explicó que "lo que hice fue darle traslado a las partes para que viertan su opinión". "De modo que esto no es algo que (ya) se resuelva o que ya esté (listo) como se dijo ayer (por el miércoles)... verdaderas barbaridades salieron a decir", replicó Oyarbide.
Consultado respecto a la definición de "juez kirchnerista" que el jefe comunal porteño le espetó, el magistrado sostuvo que "no lo tomo como una acusación, son expresiones del señor Macri".
Reconoció que "si bien es cierto que el jefe comunal tiene en la Casación Penal dos expedientes que hace 19 meses que están sin resolver" no obstante ello, dijo, "hay mucha jurisprudencia que avala mi decisión, en el sentido de que yo puedo realizar (correr) estas vistas para escuchar a las partes".
Oyarbide expresó que ahora aguarda a que se expresen "en primer término el fiscal, luego la querella y luego las respectivas defensas" y recordó que "contra las decisiones que ellos presenten, los conceptos que viertan sus escritos, (las partes) pueden realizar las vías recursivas más amplias que ustedes puedan imaginar".
Ataque macrista
Tras conocerse la noticia de la conclusión de la investigación judicial en su contra, Macri ofreció el miércoles último una conferencia de prensa en la que sostuvo que la causa es "un invento hecho por el kirchnerismo" y contestó con un "claramente" cuando se le preguntó si creía que la presidenta, Cristina Fernández, la impulsa.
Junto con Macri están acusados el espía Ciro James; el frustrado jefe de la Policía Metropolitana, comisario Jorge "Fino" Palacios, y el ex ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, dos ex jueces misioneros (uno de los cuales ya murió), una secretaria y tres policías de esa provincia. A todos se les imputa formar parte de una red de espionaje a través de la cual se intervinieron teléfonos de manera ilegal a empresarios, políticos, abogados y dirigentes sociales.
Esperan el juicio
Desde el macrismo insistieron en que la Nación "aprieta" a la Ciudad. Así se expresó la vicejefa de Gabinete, María Eugenia Vidal, quien aseguró que Macri "no teme" ser sometido a un juicio oral, y confía en que, en esa instancia y con un tribunal ecuánime "diferente" al juez Oyarbide, se demostrará que "no tiene nada que ver" con el delito que se le imputa.
Según Vidal, "no tememos al juicio oral. Va a demostrar que Macri no tiene nada que ver con esta causa. Esta es una maniobra política disfrazada de causa judicial por parte del kirchnerismo". (DyN-NA-Especial)







