La proximidad de la temporada turística

17 Mayo 2012
Organizar, prever, planificar, coordinar, prepararse, embellecer la casa, son acciones que están íntimamente relacionadas con el turismo. Falta apenas un mes y medio para que dé lleguen las vacaciones de invierno y comience nuestra temporada turística. Tucumán es elegida por los visitantes no sólo por sus bellezas paisajistas, sino también por su importante movida cultural, la hospitalidad provinciana, por el clima templado y los días a pleno sol.

Sería positivo que ya se hubiese comenzado a trabajar para recibir de la mejor manera al huésped. Por ejemplo, se podría empezar por asear los accesos a la ciudad y mantenerlos limpios. La llegada a la capital por vía aérea sigue siendo desconcertante en materia de transporte público.

La Municipalidad debería iniciar los cursos de capacitación en buenos modales para taxistas, que son, por lo general, los primeros en tomar contacto con quien llega a la ciudad. Sería importante que los vehículos se encontraran limpios y en buenas condiciones, y que sus conductores -vestidos además correctamente- cobraran la tarifa que corresponde.

Sería necesario que se extremara la limpieza especialmente en los parques 9 de Julio, Avellaneda y Guillermina, así como en el centro de la ciudad. Se debería planificar la vigilancia en El Paseo de la Independencia y las inmediaciones de los hoteles, así como en el centro para evitar sobresaltos delictivos.

La Dirección de Comercio podría dar talleres o cursos para los propietarios de negocios, restaurantes y bares de toda la provincia con el objetivo de concientizarlos no sólo sobre la importancia del buen trato de su personal hacia el visitante, sino también en que no deben cobrarse precios exagerados que ahuyenten a los visitantes, especialmente en otros centros turísticos, como Tafí del Valle o San Pedro de Colalao.

En sus más de diez años de vida, el Julio Cultural Universitario ha ido ganando renombre por la calidad de sus espectáculos y exposiciones. Sería interesante que ya en junio se diera a conocer su programación y se difundiera a nivel nacional. La UNT, la Provincia y la Municipalidad podrían trabajar en forma coordinada y vender este producto cultural turísticamente.

Se deberían evitar las superposiciones de espectáculos que dividen al público. Sin ir más lejos, hace pocos días, un concierto programado en la iglesia de San Francisco tuvo que suspenderse porque en el mismo horario se iba a efectuar la apertura del rally en la plaza Independencia, lo cual puso en evidencia una desinteligencia entre los Entes de Turismo y de Cultura, y la Secretaría de Deportes.

La folletería debería estar impresa, por lo menos, en tres idiomas, como sucede en otras provincias. Podrían tal vez organizarse espectáculos callejeros en las plazas, las peatonales o el Paseo de la Independencia, que suelen concitar la atención del peatón circunstancial o talleres abiertos de danzas folclóricas y tangos. Podrían organizarse visitas guiadas a las fábricas azucareras o a la citrícolas. Las rutas deberían repararse y señalizarse debidamente, en especial la 307, el tramo que va desde El Infiernillo hasta Amaicha del Valle, que desde hace muchos años está deteriorado.

Si un turista se siente cómodo y bien tratado en un lugar, seguramente querrá volver y difundirá entre quienes lo rodean su experiencia. Los tucumanos deberíamos tenerlo siempre presente.

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