La interna del peronismo está que arde

Por Mariano Spezzapria, columnista de NA.

14 Mayo 2012
"La Jefa no va por la re-re, sino por los libros de historia", dijo por lo bajo un legislador camporista pese a que la reciente nacionalización de YPF reactivó, puertas adentro del oficialismo, la idea de impulsar una reforma de la Constitución que incluya la posibilidad de habilitar un tercer mandato para la Presidenta.

Pero la línea que baja "La Cámpora" no sintetiza el pensamiento de otros sectores del oficialismo, que por el contrario creen que Cristina Fernández goza de un liderazgo cada vez más potente y que recién decidirá su futuro político cuando se conozcan los resultados de las elecciones legislativas del año próximo. Incluso, no faltaron en el mundillo oficialista las voces que se refirieron a un eventual adelantamiento de esos comicios a julio de 2013, tres meses antes que lo previsto en el calendario electoral. ¿El motivo? Garantizar un amplio triunfo que refuerce las mayorías kirchneristas en el Congreso nacional. "Los pibes van por todo. ¿Vos te creés que van a permitir que Cristina los deje en cuatro años? Se acabaría la política para ellos", razonó un funcionario del Gobierno, que además dio cuenta de una fuerte avanzada camporista para desplazar al número dos del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta. Ante este columnista, el funcionario completó la información: "(Julio) De Vido le dijo a Cristina que detrás de Baratta se iba él y la cosa quedó ahí". Pero lo cierto es que La Cámpora quiere poner en Planificación a un dirigente con un rol parecido al del preponderante Axel Kicillof en el Ministerio de Economía.

El encumbramiento de Kicillof, que se convirtió en la voz del Gobierno durante el proceso de expropiación de YPF, tuvo un efecto secundario pero no menos importante para la interna oficialista: hace tiempo que el vicepresidente, Amado Boudou, dejó de ser el principal asesor económico de la jefa de Estado. Aunque la Presidenta mantiene su apoyo al titular del Senado frente a las denuncias del llamado "Caso Ciccone", también le viene haciendo sentir cierto aislamiento político. El vice ya no es una referencia kirchnerista en la Capital y ahora pierde terreno en la estratégica provincia de Buenos Aires.

En ese distrito terminaron de aflorar, las diferencias más notorias en el campo oficialista, que tienen anclaje en el presente pero que, sobre todo, proyectan una parte importante del futuro político. La figura de Daniel Scioli se convirtió en un dilema para el kirchnerismo. Es que acaba de blanquear sus aspiraciones presidenciales, cultiva un perfil diferenciado sobre todo de La Cámpora y de Gabriel Mariotto, para quienes Scioli no termina de hacer propia, como a ellos les gustaría, la impronta ideológica que transmite el discurso kirchnerista.

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