Alumnos tensan el armado del Consejo Superior

La mayoría que logró el oficialismo en docentes, no docentes y graduados le permite sentar fieles en las bancas destinadas a esos estamentos. Ningún sector estudiantil logró el mínimo de consejeros en los comicios del viernes 4 para quedarse con los tres cargos por la mayoría. Las alianzas dificultan las reelecciones

ALIANZAS. En la elección estudiantil del viernes 4 no salió un claro vencedor. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
ALIANZAS. En la elección estudiantil del viernes 4 no salió un claro vencedor. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
En un equipo que funciona no suelen realizarse modificaciones. Y esto sucede no sólo en los deportes, como habitualmente se piensa. De hecho, tal práctica se desarrolla en forma muy aceitada en distintos ámbitos de la política.

Según fuentes de Ayacucho y La Madrid, el plan "A" del rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Juan Alberto Cerisola, pasaba, precisamente, porque cada integrante del actual consejo superior repitiera mandato.

No resulta descabellado que tal fuese su deseo: durante los dos primeros años de su segunda gestión, ese cuerpo -máximo órgano deliberativo de gobierno de la UNT- no le hizo sufrir las situaciones incómodas con que cerró su primera gestión. Por aquellos días (marzo de 2010), la fiera disputa electoral entre Cerisola y su entonces vicerrectora, María Luisa Rossi, se colaba en cada intervención de los consejeros acólitos de uno y de otra. En esos comicios, finalmente, el rector se impuso con comodidad; aunque los rossistas lograron algunas bancas en el superior. No obstante, con el paso del tiempo, estos fueron mesurando su postura hasta llegar a un moderado "apoyo crítico". Allí, de hecho, radica otro motivo que justifica el presunto deseo de Cerisola, de que continúe el mismo cuerpo.

La idea de repetición comenzó a plasmarse con la inscripción de una lista única para consejero superior no docente, encabezada por el actual representante del sector: Ángel Hugo "Zurdo" Morales. Sin embargo, el Plan "A" está resultando muy difícil de implementar.

Mientras que el estamento no docente elige su consejero superior en las urnas, por medio del voto de todo el personal -en este caso, como se presentó una lista no se realizará la votación-, los docentes, los graduados y los estudiantes lo hacen mediante un colegio electoral. Este cuerpo está integrado por los consejeros directivos electos en el período comicial que se desarrolló entre el 20 de abril y el viernes 4 de este mes. En las elecciones de docentes y de egresados, el oficialismo logró una mayoría que le garantiza sentar a quien quiera en el superior. Pero entre los alumnos, la situación no resulta tan sencilla.

El régimen electoral de la UNT prevé que las seis consejerías estudiantiles en juego sean distribuidas del siguiente modo: tres para la mayoría, dos para la primera minoría y la restante para la segunda minoría. Ninguna agrupación de las que participaron en los comicios del viernes 4 consiguió el mínimo de electores necesario para quedarse con la mayoría (15). Desde el rectorado, empero, enviaron un discurso optimista: afirmaron que el 65% de los electos -25 sobre 39 consejeros- responde al oficialismo. En otras palabras, descuentan la celebración de alianzas.

Pero precisamente, esas alianzas entre diversos sectores dificultarán la reelección de actuales consejeros estudiantiles, aun cuando algunos sí logren repetir mandato.

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