12 Mayo 2012 Seguir en 
Los índices de precios de los productos básicos han caído en las últimas ruedas; el barril de petróleo cotizó a U$S 95,80; el azúcar crudo terminó la semana en $ 445,70 por tonelada. A su vez, el maíz cerró en U$S 247, mientras que el trigo llegó a los U$S 218. Como viene sucediendo desde hace varios meses, sobresale la soja, en U$S 527,80 por tonelada.
Las medidas del Banco Central Europeo para frenar la crisis de la deuda de la región amenazan con socavar el euro. Se han reciclado préstamos del BCE y los bancos italianos y españoles están quedando sin dinero a través del programa de préstamo de tres años de institución. Esto disminuye su poder de compra -fuego- para comprar bonos de los gobiernos. Cuando se afloja todo, aparece la debilidad de los incentivos transfronterizos de apoyo para seguir defendiendo a la Unión Monetaria.
A nivel local, el aumento de la incertidumbre lo está pagando la actividad económica con menos ritmo y los buenos indicadores ya son escasos: el crecimiento interanual de las venta de automotores se desaceleró y se mantiene la negociación de lotes y ladrillos. Ambos protegen a los ahorros en un contexto donde la inversión extranjera en el país es 25% inferior al existente en 2008. En 2011 creció sólo 3%, mientras en América Latina había trepado un 27%.
El patentamiento de autos en abril -60.000 unidades- es el segundo descenso en 30 meses y es bueno. La preocupación viene por la deuda de las provincias que creció y los gobiernos aumentan la presión tributaria porque los números siguen en rojo.
Se desaceleró la actividad, continúa la inflación y la dolarización. Los billetes de $ 100 ya están impresos y se numeran en la Casa de la Moneda. Pudieron imprimir de $ 500 para atenuar las colas en los bancos. En el pronóstico de la futura inflación, habrá que seguir el M3, efectivo en poder del público, los depósitos en cuenta corriente más los depósitos a plazo y otros. Es el indicador de este flagelo que impactó en el bolsillo.
Las medidas del Banco Central Europeo para frenar la crisis de la deuda de la región amenazan con socavar el euro. Se han reciclado préstamos del BCE y los bancos italianos y españoles están quedando sin dinero a través del programa de préstamo de tres años de institución. Esto disminuye su poder de compra -fuego- para comprar bonos de los gobiernos. Cuando se afloja todo, aparece la debilidad de los incentivos transfronterizos de apoyo para seguir defendiendo a la Unión Monetaria.
A nivel local, el aumento de la incertidumbre lo está pagando la actividad económica con menos ritmo y los buenos indicadores ya son escasos: el crecimiento interanual de las venta de automotores se desaceleró y se mantiene la negociación de lotes y ladrillos. Ambos protegen a los ahorros en un contexto donde la inversión extranjera en el país es 25% inferior al existente en 2008. En 2011 creció sólo 3%, mientras en América Latina había trepado un 27%.
El patentamiento de autos en abril -60.000 unidades- es el segundo descenso en 30 meses y es bueno. La preocupación viene por la deuda de las provincias que creció y los gobiernos aumentan la presión tributaria porque los números siguen en rojo.
Se desaceleró la actividad, continúa la inflación y la dolarización. Los billetes de $ 100 ya están impresos y se numeran en la Casa de la Moneda. Pudieron imprimir de $ 500 para atenuar las colas en los bancos. En el pronóstico de la futura inflación, habrá que seguir el M3, efectivo en poder del público, los depósitos en cuenta corriente más los depósitos a plazo y otros. Es el indicador de este flagelo que impactó en el bolsillo.







