¿Y si por fin trabajan?

¿Qué significa trabajar duro? ¿Cuál es la razón para creer que con esa remanida frase las cosas en la provincia mejorarán como por arte de magia? ¿Qué habrán pensado el miércoles el arzobispo Alfredo Zecca y el obispo José María Rossi cuando el gobernador les dijo que, para frenar la inseguridad, "queda mucho por trabajar"? ¿O trabajar significa hacer lo mismo que se viene haciendo desde hace casi nueve años, aunque los resultados sean pésimos?

José Alperovich no se caracteriza por ser un hombre estático. Todas las mañanas sale a recorrer la provincia. Y a no ser que deba recibir a alguien en su despacho, prefiere organizar encuentros en su propia casa, una especie de "Palacio de Gobierno" paralelo al que llegan sus más cercanos colaboradores. También es sabido que a ese reducto va poco y nada Mario López Herrera, o Alberto, como le gusta llamar Alperovich al ministro de Seguridad que desde hace seis años está al frente del área que debería encargarse de proteger a los tucumanos de los delincuentes. A José Alperovich le gusta caminar, le gusta tomar mate con los vecinos, le gusta dialogar con ellos. Una de dos: o ante su presencia los ciudadanos se cohiben y no hablan o... es mejor hacer oídos sordos. Porque en Tucumán, y eso lo saben todos, si hay un reclamo que ya es un grito desesperado es el de la inseguridad.

Ayer, durante cuatro horas, los legisladores se dedicaron a hablar sobre esto. Veamos algunas frases: Federico Romano Norri (UCR): "La política de seguridad ha fracasado". José Páez (DC): "La inseguridad es una realidad incontrastable". Ariel García (UCR): "el ministro se tiene que ir". Marcelo Caponio (FPV): "no comparto que se diga que no hay política de seguridad". José León (FPV): "el primer interesado en resolver el problema de la inseguridad es el Gobierno". Regino Racedo (FPV): "no hay soluciones mágicas". Gerónimo Vargas Aignasse (FPV): "sería maravilloso resolver el problema de la inseguridad con una ley, pero es un tema muy complejo. La seguridad es un problema de todos, no sólo de José Alperovich y del ministro". Sisto Terán (FPV): "No puede quedar en el inconsciente colectivo esta sensación de que el oficialismo a dispuesto obviar el tema de la seguridad. Tenemos la obligación de escuchar las críticas. Que digan (los opositores) que están haciendo política con la inseguridad". Ramiro González Navarro (FPV): "la gestión de José Alperovich está llevando adelante políticas sociales y de inversión en infraestructura. Eso también es trabajar contra la inseguridad". Roque Tobías Álvarez (FPV): "la inseguridad es un fenómeno global. Hay una realidad que no podemos negar, pero estamos trabajando para resolver los problemas y tenemos mucho para mostrar".

Casi todos mencionaron otra vez el vocablo "trabajar". Tienen razón; la inseguridad es un problema complejo. Pero la base de la solución está justamente en la mágica palabrita. Sí. Es hora de trabajar. Eso significa ponerse en movimiento. Actuar. Y hacer que los policías que deben estar en la calle para, al menos tratar de prevenir los atracos, entiendan que justamente eso es lo que no están haciendo. Estaría bueno que el gobernador sume a sus numerosas tareas la no tan cansadora rutina de caminar o de ir en auto por distintos lugares de la provincia (ya sea de la capital -incluso de pleno centro- o del interior) y cuente, con los dedos de la mano ya que no le hará falta un IPad, cuántos policías ve. Cuántos hombres con uniforme azul y arma en la cintura están trabajando en lo que es la función más importante desde que ingresan a la fuerza: prevenir. Eso sí, que vaya solo, que no le avise a nadie su periplo. Hay quienes son especialistas en montar una escena para conformarlo.

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