Cartas de lectores

07 Mayo 2012
Aumento del cospel
Los concejales de San Miguel de Tucumán están "analizando" un nuevo aumento del cospel que podría llegar a ser hasta de un 50% mientras esperan que el intendente Amaya regrese de su viaje por los Estados Unidos. Me pregunto si los señores concejales habrán analizado que los salarios, en su generalidad, subieron sólo un 20% y de manera escalonada, mientras la espiral inflacionaria se devora, día a día, nuestros magros sueldos. Me pregunto si habrán analizado si el servicio de transporte mejoró o no desde el anterior aumento de la tarifa. Y si tienen en cuenta que a este servicio lo usan los vecinos de menores recursos. Me pregunto si saben que la gente viaja como ganado porque las unidades son insuficientes, ni hablar de subirse a coches climatizados. Me pregunto también si saben que el servicio prácticamente se paraliza entre las 2 y las 6 de la mañana por no ser rentable en esa franja horaria. Por último me pregunto si habrán "analizado" mejor el aumento del cospel que la eliminación de los pulmones de manzana. ¡No al cospelazo!

Pablo Macchiarola Sarrulle
pablomacchiarola@hotmail.com


El camino que falta
Ojos que no ven, corazón que no siente, reza el dicho. Pero yo lo veo a diario, temprano en la mañana, chicos durmiendo en las veredas de Avellaneda y San Martín. Esta vez fue diferente. Un nene con un pie amputado dormía junto a las muletas a su lado. Tuve que seguir; o tal vez elegí seguir, como el resto. Pero no fue igual que siempre y siento que estoy enojada conmigo misma y acaso esto que hago sea lo poco que la miseria que hay en mí, como en cada ser humano, pudo hacer. Quería que lo que estaba viendo, alcance a otros, para que sientan el nudo que me atraviesa la garganta. Ese niño tendrá sin duda una historia, que no conozco, pero que ha de ser muy dura, porque detrás de cada corazón pequeño abandonado hay una historia, detrás de cada ingenua vida mutilada como su pie, hay un dolor, o muchos. Un desprecio, un acto de indiferencia, de todos. La responsabilidad de las autoridades, en verdad, ya no me importa. No espero nada de ellas. Es claro que esta realidad no se exhibe, no se invierten costosos minutos de publicidad para difundir el desamparo de los chicos, la indiferencia y la falta de piedad. Me siento enojada y dolida, tal vez conmigo misma. Qué maravilla que se entreguen viviendas, que progreso la construcción de caminos. Pero nos falta construir un camino. El que nos lleve a la misericordia y a la piedad. Hay quienes necesitan una vivienda; pero a ese pequeño niño, producto de nuestra propia injusticia, aún le debemos un hogar, porque la calle no debe ser el hogar de nadie y sin embargo se ha transformado en el de muchos chicos, perdidos, adictos, ambulantes. Y si nos estamos acostumbrando a mirar con naturalidad esta postal, estamos enfermando juntos. Si esto nos resulta parte del paisaje, no sólo estaremos enfermando; estaremos gravemente insanos. Y como dice la canción: "Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle…," y como siente hoy mi corazón, pobres de nosotros que habremos de dar cuenta de esta injusticia y de tantas otras, si al fin… hacia allá vamos todos.

Norma Nelegatti de Matías
yulynelegatti@hotmail.com
 

YPF 
Los procesos históricos no son lineales, reconocen etapas de avances y retrocesos, y sus actores, liderazgos fuertes, vacilaciones y a veces también traiciones; un ejemplo de manual lo constituye YPF. Hoy con YPF, afloró la mejor historia de partidos políticos nacionales, lo que fue determinante para que obtuviera excepcional consenso: declarar de "interés público nacional" la actividad hidrocarburífera y "nacionalizar YPF". Decisión adoptada, por unos con fervor cargado de significantes y casi a libro cerrado, por otros con seria reserva debidamente explicitada. En mi opinión, se dio la conjunción de reparación con necesidad y oportunidad; la inacción nos conducía al colapso energético, que es también bloqueo del crecimiento y desarrollo del país y la oportunidad se dio por una lectura correcta de una particular relación de fuerzas. Que la YPF recuperada no es la misma que la histórica no caben dudas; la primera fue fundadora de pueblos; contribuyó a desarrollar la industria nacional; aportó con su renta al desarrollo de caminos y la construcción de centrales hidroeléctricas; alcanzó el autoabastecimiento; en suma, manejó el petróleo y el gas como recurso estratégico, mientras la YPF de hoy hizo del recurso estratégico un commodity. Estar a tono con el consenso y las expectativas positivas generadas, exige la construcción de una nueva YPF "profesionalizada", que dé prioridad al autoabastecimiento y tenga el debido control institucional y social.

Miguel Ángel Villafañe
mavillafane@arnet.com.ar

El observatorio del Nacional

A propósito del editorial del 22 de abril acerca de los observatorios, con gran orgullo manifiesto mi paso por el Colegio Nacional al haber sido partícipe de la campaña "International Halley Watch", comandada desde Pasadena, California, durante el paso del cometa. Aprendí astronomía, fotografía, óptica y programación en computación con la llegada de las primeras PC, toda una novedad para un estudiante en esos años (1985-86). Hoy son un gran hobby. No conozco la situación actual del observatorio del Colegio Nacional, del que estuve encargado bajo la dirección del profesor Alberto Mansilla; sería excelente que las autoridades lo recuperaran con fines educativos y/o turísticos. El Observatorio pertenece a la gran historia del Colegio, no dejemos que se pierda.

Darío Socolsky
dbsocolsky@hotmail.com


LA EX BRIGADA (I)
A algunos la fachada -porque a esta altura es lo que queda de la ex Brigada- les trae recuerdos relacionados con el horror de una década nefasta. A otros nos remonta a la infancia. Transcurrían los primeros días de 1957. Mi madre accedió a que un tórrido domingo de enero, sus tres retoños -mi hermano de 10 años, mi hermanita de seis y yo, de 11- fueran solos al cine, a la función de la siesta y en el tranvía 4. Debíamos descender al llegar a la plaza Independencia y caminar derecho hasta el cine Plaza. Al salir del cine, teníamos que desandar el camino y tomar 24 de Septiembre hasta Maipú, y ahí, justito, en la puerta de "Los Oficiales" -una famosa peluquería de hombres que luego funcionó en Laprida segunda cuadra y que ya no existe- debíamos abordar nuevamente el 4, que nos dejaría en la esquina de casa -vivíamos en Rondeau 1.124-. Pero estaba tan linda la tarde y era demasiado temprano, así que decidimos tomar "el 4 con acoplado" en 24 de Septiembre y 9 de Julio, y dar "la vuelta larga". Al llegar a El Bajo, comenzaron a caer goterones y el cielo era puro plomo. Por avenida Sarmiento la tormenta arreció, el tranvía siguió lentamente hasta que, extenuado, detuvo su marcha frente al edificio en cuestión. El agua tapaba completamente los bancos de la plaza Urquiza, que tenía buena parte de su caminería de tierra y el agua barrosa corría por el interior del tranvía. Estuvimos en el acoplado hasta pasada la medianoche o más; mi hermanita lloraba de hambre; entre los pasajeros estaba el matrimonio Mastrollaco, ya fallecidos; vecinos de la cuadra, quienes nos dieron unos caramelos, hasta que en gigantescos caballos, nosotros, los únicos niños del pasaje, fuimos trasladados al interior de la dependencia policial. Cuando las aguas bajaron, nos devolvieron al tranvía, que, en medio de la noche, completó su vuelta, y nos depositó en la esquina de casa, donde mi madre y tres tías nos esperaban. En la Casa de Gobierno les habían informado nuestro paradero, después de largas horas de búsqueda. ¡Qué triste es vivir en una ciudad sin historia! Legisladores, ¡No nos roben la historia!

María Estela Andrade de Fernández
ninandraderueda@hotmail.com.ar


EX BRIGADA (II)
El proyecto presentado por legisladores oficialistas referente a la demolición del edificio de la ex la Brigada era absolutamente descabellado y sin sentido. Con el mismo criterio deberían también demolerse la manzana donde funcionara la Jefatura de Policía, los predios del Ejército (actualmente ocupados por el Liceo Militar y parte de la Jefatura de Policía); la Escuela de Famaillá; los arsenales; el pozo de Vargas y tantos otros lugares ligados de una manera u otra al proceso militar. La memoria no se borra con la piqueta de demolición. A menos que detrás de todo esto estén diversos y jugosos negocios inmobiliarios.

José León
josedleon54@hotmail.com


AVENIDA DE CIRCUNVALACIÓN
Quiero quejarme públicamente por el mal estado que se encuentra la avenida de circunvalación de nuestra capital. Por mi trabajo debo utilizar esta arteria varias veces por día y es de terror su estado. El jueves no pude esquivar uno de esos cráteres que hay y se me rompió la amortiguación de la moto, además de casi caerme -y sólo iba a 60 km/h-; ya estaba oscuro y no pude esquivar uno de los tantos pozos. Hace un tiempo dijeron que se está planificando la reparación total de esa arteria y yo, tontamente, festejé la noticia. Desde ese día nunca más paso Vialidad provincial a hacer el mantenimiento que les corresponde y con las últimas lluvias se salieron todos los parches que ellos vienen poniendo. La verdad que es una vergüenza para la Provincia tener esa importante arteria en ese estado; por ahí pasan todos los camiones y turistas que van al norte y/o al sur... Señores de Vialidad: por favor, ¡Trabajen más!

Mario Santiago Guillén
mariosguillen@hotmail.com


TELÉFONOS
Cuando se privatizó la compañía de teléfono en Argentina se le dio el norte a una empresa francesa Telecom, con su compañía de telefonía celular llamada Personal, y al sur del país se lo adjudicó una empresa española llamada Telefónica con su empresa de celulares hoy llamada Movistar. Por 10 años tenían exclusividad en la zona y cuando se abrió la competitividad siempre decían que por esto iban a hacer muchas inversiones y los precios iban a ser súper bajos, cosa que, obvio, nunca pasó: las empresas hicieron un acuerdo de no agresión y de compartir las inversiones ya hechas; hasta se prestan las antenas... ahora que te podés cambiar de empresa de celulares y mantener el mismo número, ¿no te da la impresión de que te conviene cambiarte? Seas de cual seas y te vayas a donde te vayas lo mejor es cambiar; los beneficios son muy tentadores. Y vos, que estás hace años en la misma empresa y no tenés ningún beneficio por ser cliente fiel y sufrir todos los problemas de siempre, ¿no te sentís estafado? ¿No sentís que algo es raro? Pregunto, sólo pregunto.

Maximiliano Aybar
machisanto@hotmail.com

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