Si bien la Provincia aún mira de reojo la crisis mundial, comienza a sentir esbozos de los primeros cimbronazos. El gobernador, José Alperovich, advirtió ayer que la recaudación impositiva del mes que finaliza sería menor a la presupuestada (en marzo habían ingresado $ 200 millones). De hecho, a las primeras luces de alerta las había encendido el propio mandatario el miércoles, al afirmar que la actividad económica en Tucumán había "bajado un poco". Inmediatamente después, anunció que buscarán dar empleo a 2.000 personas de cooperativas de trabajo que construirán módulos habitacionales en las 93 comunas rurales del interior.
Precisamente, mantener el ritmo de las obras públicas será una de las estrategias de la gestión para paliar posibles consecuencias en la economía. "Este será un año duro. Vamos a ir viendo día a día cómo llegan los números, las recaudaciones. Este mes estamos contando con que llegarán $ 40 millones o $ 50 millones menos que lo presupuestado y nos faltan días. Hay que manejarse bien con los números para tener una provincia en paz", aseveró tras recorrer el nuevo jardín de infantes de la escuela Nuestra Señora del Rosario (Mercofrut). Luego, consignó que prevén que las obras permitan combatir el desempleo. "No bajará el ritmo de las obras que están previstas. Más o menos el tema de viviendas estamos. Este mes nos han llegado $ 18 millones. Espero que se mejore en el segundo semestre", concluyó.

El ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, ponderó la llegada de más trabajo para las comunas. Explicó que se trata de programas financiados por la Nación y que, mediante el trabajo de las cooperativas, se concretan los módulos, que consisten en pequeñas ampliaciones a las viviendas (baño o habitación). "Tucumán tomó los recaudos para la crisis. Uno de ellos fue destinar la mayoría de los recursos del fondo soja al interior, no sólo el 30% que les correspondería", remarcó. Especificó que $ 300 millones se dispondrán sólo para los programas "Pavimento para Todos" y "Más obras para más trabajo".







