25 Abril 2012 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel aseguró que otorgó estatus legal a tres asentamientos en la ocupada Cisjordania, una medida que podría apuntalar la coalición gobernante pero que generó una fuerte condena palestina y europea. En los primeros nuevos asentamientos en 20 años, los tres puestos, Bruchin, Sansana y Rechelim, fueron construidos en territorio que Israel declaró "propiedad del Estado" en Cisjordania, un área que capturó en la guerra de 1967 y que los palestinos quieren como parte de un futuro Estado. "El panel decidió formalizar el estatus de las tres comunidadesque fueron establecidas en la década de 1990 siguiendo las decisiones de Gobiernos previos", sostuvo la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La mayor parte de la comunidad internacional considera todos los asentamientos judíos en Cisjordania como ilegales. Sin embargo, Israel distingue entre asentamientos aprobados y los puestos que nunca han recibido autorización oficial.
Unos 350 colonos viven en Bruchin y 240 en Rechelim, ambos en el norte de Cisjordania, y Sansana, con una población de 240 personas, se encuentra más al sur.
Ninguno ha recibido estatus legal final como comunidades formales y Netanyahu, aunque es políticamente fuerte, enfrentó cuestionamientos desde dentro de su partido Likud y sus socios de la coalición de derecha sobre su compromiso con los colonos. El gobierno del presidente palestino Mahmoud Abbas, rechazó la iniciativa y dijo que "Netanyahu ha vuelto a empujar las cosas hacia un punto muerto". Las conversaciones de paz han estado congeladas desde el 2010 por este tema. Durante años, Israel ha prometido a su principal aliado, EEUU que removería decenas de puestos, pero ha hecho poco por cumplir su promesa debido a fuertes presiones políticas en su país. (Reuters)
La mayor parte de la comunidad internacional considera todos los asentamientos judíos en Cisjordania como ilegales. Sin embargo, Israel distingue entre asentamientos aprobados y los puestos que nunca han recibido autorización oficial.
Unos 350 colonos viven en Bruchin y 240 en Rechelim, ambos en el norte de Cisjordania, y Sansana, con una población de 240 personas, se encuentra más al sur.
Ninguno ha recibido estatus legal final como comunidades formales y Netanyahu, aunque es políticamente fuerte, enfrentó cuestionamientos desde dentro de su partido Likud y sus socios de la coalición de derecha sobre su compromiso con los colonos. El gobierno del presidente palestino Mahmoud Abbas, rechazó la iniciativa y dijo que "Netanyahu ha vuelto a empujar las cosas hacia un punto muerto". Las conversaciones de paz han estado congeladas desde el 2010 por este tema. Durante años, Israel ha prometido a su principal aliado, EEUU que removería decenas de puestos, pero ha hecho poco por cumplir su promesa debido a fuertes presiones políticas en su país. (Reuters)







