"Vamos a hacer la siesta de Nino Bravo", dijo el hombre que suele sacudir la modorra de la redacción. "¡Vamos con "Cartas amarillas!". Pero su homenaje al cantante -hace días se cumplieron 39 años de su muerte- se frustró porque YouTube estaba lento: o no se cargaba la canción, o se cortaba... hasta que empezó a sonar el piano de "Cartas amarillas". "¡Muy bien! Chopin estás poniendo", ironizó uno. "No entiendo por qué sueña que vuelve a amanecer: el sol sale todos los días", añadió otro. "Cuando me muera se van a acordar de que les daba alegría a la siesta, yo", profetizó el improvisado DJ. Pero la balada volvió a interrumpirse. "Nooo... ¿Por qué? ¿Por qué me sucede esto? ¡Está recontra clavado!", se quejó. A 10 minutos de anunciado el homenaje, el auditorio se concentró en sus páginas no amarillas y el mismo DJ se dedicó a su tarea, aunque de vez en cuando se lo podía oír silbando bajito la melodía. Cuando por fin el dios internet dejó que suene la voz de Nino Bravo, ya nadie le prestaba atención.







