Por Hernán Campaniello - Agencia TELAM
Una borrasca de pesimismo sopla sobre el entorno del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, mientras su rival, el socialista François Hollande, incrementa su ventaja en las encuestas. Según el diario Le Parisien, Sarkozy, quien anunció que de perder se retirara de la vida política, hace bromas al respecto: "el día que ya no esté, se van a aburrir; me van a extrañar".
Varios de los medios más importantes de Europa comienzan a hablar del final del sarkozismo. "Todo parece indicar que Francia se dirige hacia un cambio de aires", afirmó el semanario alemán Der Spiegel, mientras que diario italiano La Stampa auguró una "humillación" para el mandatario en la segunda vuelta del 6 de mayo.
En tanto, la polémica en torno a la filtración de resultados antes de las 20 de mañana, hora de cierre de la votación en las grandes ciudades (dos horas después que en el resto del país), se instaló con fuerza y la Justicia electoral dispuso un operativo especial.
El Fiscal de París advirtió que la Policía judicial realizará un operativo especial e intervendrá en el acto en caso de la publicación de encuestas o estimaciones de los resultados mientras haya mesas abiertas. Sin embargo, la posibilidad de filtraciones aumentó exponencialmente con el desarrollo de las redes sociales e Internet.
El diario Libération anunció que a las 18.30 publicará los primeros resultados, como suelen hacer el diario belga Le Soir y otros medios suizos francófonos en cada elección francesa. Multas de hasta 75.000 euros están previstas para quienes infrinjan la ley electoral.
Pese a no existir una legislación que acoja a los internautas, la Corte Electoral aseguró que mantendrá un estricto control en las redes sociales, inclusive con los juegos de palabras o las abreviaciones que den a entender los porcentajes de los candidatos.
Sarkozy no se opuso a la posibilidad de que se anticipen tendencias. "No me llama la atención, tenemos reglas que a veces son antiguas y todo el mundo lo sabe", dijo. Entretanto, un portavoz de Hollande pidió que la ley sea "respetada" para "no influenciar a los electores", y solicitó a la Corte que sea "severa" con quienes divulguen información antes del plazo previsto.
Según diversos analistas, la publicación anticipada de resultados podría incitar a votar a los abstencionistas (rondaría el 25% del padrón) o a que algunos electores cambien su voto a último momento.








