Una charla enfocada en el valor que la Psicología da a la conversación como forma de conocimiento provocó rebotes humorísticos en los editores sobre los temas del día. La idea era poner en dos columnas lo que se dice de un asunto y lo que realmente se piensa, y dar valor al hecho de poder acercar la palabra y el pensamiento. Así se bromeó al estilo de: "esto se dice... y la verdad es que..." hasta que uno de los periodistas preguntó a otro: "y usted, líder, qué opina de lo que pasa con Righi-Boudou?". "Y... en una columna está lo que se conoce, que la Presidenta ordenó apoyar al vice, y eso es lo que se está viendo... ahora, habría que ver cómo miden el impacto político de lo que pasa. Y para decir muchas cosas que se piensan hay que tener con qué probarlas", respondió. Y agregó: "no está mal acercar lo que se dice y lo que se piensa... pero los únicos que en verdad dicen absolutamente lo que piensan son los niños menores de cinco años, ¿no?"







