El Inmobiliario recibirá 2013 con ajustes
En San Miguel de Tucumán se detectó un millón de metros cuadrados no declarado, que ya fue incorporado al padrón catastral. La Dirección General de Catastro actualiza el valor fiscal de los inmuebles en los que se hicieron mejoras y cuyos dueños no las declararon. El impacto impositivo
07 Abril 2012 Seguir en 
Ampliar la casa, construir una piscina o habitar en una zona de moda o de tendencia urbana no sólo supone la búsqueda de comodidad o mejor estilo de vida. También implica una actualización de la valuación fiscal del inmueble, variación que repercute en el régimen impositivo. De hecho, miles de padrones inmobiliarios tendrán "novedades" en las boletas que distribuirá la Dirección General de Rentas a partir de 2013. En forma continua, la Dirección General de Catastro (DGC) incorpora -a pedido de parte o de oficio- las mejoras no declaradas por los propietarios de inmuebles. Sólo en la capital, la cantidad de metros cuadrados ocultos es llamativa: un millón, casi la mitad de la superficie total del parque 9 de Julio o el equivalente a 88 manzanas.
Desde enero del año pasado, el Gobierno adecua el valor edilicio y ajusta el metro cuadrado de cada sector de la provincia de manera más minuciosa: por departamentos, por comunas, por parcelas y puede identificar de manera meticulosa, a través de señales satelitales, cada modificación en la propiedad.
Catastro informó que en el último período anual se acomodó un 37,55% promedio los coeficientes inmobiliarios en el territorio tucumano, aunque aclararon desde el organismo que ese reajuste "está lejos del valor real", entre un 15% y un 20%.
Según el titular de Catastro, Félix Herrero, en los últimos nueve años el valor fiscal total de los 370.000 padrones (urbanos y rurales) de la provincia pasó de $ 3.200 millones a $ 28.000 millones. "En términos generales, esa suma puede llegar a representar hasta un 28% del valor de mercado de aquellas propiedades", indicó a LA GACETA.
"La evaluación, que es un procedimiento técnico, no debería estar por debajo del valor real del terreno. Pero si llegamos a ajustar las valuaciones se dispararán los impuestos, ya que hay otras cargas fiscales prendidas a esa tasación", completó Alejandro Navarro, director adjunto de la DGC.
La valoración inmobiliaria, que es la base de cálculo del impuesto de la Dirección General de Rentas (DGR) y de los tributos de los municipios y las comunas, también contempla desde enero del año pasado incrementos diferenciales a raíz de la actualización catastral. "A algunos contribuyentes puede haberles aumentado muchísimo porque se detectaron obras no declaradas en propiedades, o el campo que se registraba a valores menores hoy está localizado y sistematizado", agregó el funcionario.
Si bien en la capital se detectaron e incorporaron al padrón catastral un millón de metros cuadrados de construcciones nuevas, el crecimiento también se extiende a otras zonas, como Tafí del Valle y Raco. Allí, se descubrieron igualmente mejoras y nuevos espacios. En la primera villa veraniega se observaron 240.000 metros no asentados y en la segunda localidad, 80.000.
Todo ello llevó a implementar un proceso de sumario y multa, que de manera simultánea incrementó la cantidad de declaraciones voluntarias de edificaciones. "Se llegó a unos 3.000 expedientes con los que estamos trabajando", enfatizó Navarro.
El efecto impuesto
Las variaciones de los valores en construcciones o áreas no registradas significaron un aumento de hasta el 37% en la boletas de este año del impuesto Inmobiliario.
A partir del revalúo de 1997, se realizaron diferentes actualizaciones en los años siguientes. Los reajustes por mejoras introducidas en las viviendas alcanzaron el 52%, de las 256.000 casas empadronadas en la Dirección General de Rentas, en su mayoría de familias de las clases media y alta. El otro 48% incluye valuaciones inferiores a los $ 30.000.
Desde enero del año pasado, el Gobierno adecua el valor edilicio y ajusta el metro cuadrado de cada sector de la provincia de manera más minuciosa: por departamentos, por comunas, por parcelas y puede identificar de manera meticulosa, a través de señales satelitales, cada modificación en la propiedad.
Catastro informó que en el último período anual se acomodó un 37,55% promedio los coeficientes inmobiliarios en el territorio tucumano, aunque aclararon desde el organismo que ese reajuste "está lejos del valor real", entre un 15% y un 20%.
Según el titular de Catastro, Félix Herrero, en los últimos nueve años el valor fiscal total de los 370.000 padrones (urbanos y rurales) de la provincia pasó de $ 3.200 millones a $ 28.000 millones. "En términos generales, esa suma puede llegar a representar hasta un 28% del valor de mercado de aquellas propiedades", indicó a LA GACETA.
"La evaluación, que es un procedimiento técnico, no debería estar por debajo del valor real del terreno. Pero si llegamos a ajustar las valuaciones se dispararán los impuestos, ya que hay otras cargas fiscales prendidas a esa tasación", completó Alejandro Navarro, director adjunto de la DGC.
La valoración inmobiliaria, que es la base de cálculo del impuesto de la Dirección General de Rentas (DGR) y de los tributos de los municipios y las comunas, también contempla desde enero del año pasado incrementos diferenciales a raíz de la actualización catastral. "A algunos contribuyentes puede haberles aumentado muchísimo porque se detectaron obras no declaradas en propiedades, o el campo que se registraba a valores menores hoy está localizado y sistematizado", agregó el funcionario.
Si bien en la capital se detectaron e incorporaron al padrón catastral un millón de metros cuadrados de construcciones nuevas, el crecimiento también se extiende a otras zonas, como Tafí del Valle y Raco. Allí, se descubrieron igualmente mejoras y nuevos espacios. En la primera villa veraniega se observaron 240.000 metros no asentados y en la segunda localidad, 80.000.
Todo ello llevó a implementar un proceso de sumario y multa, que de manera simultánea incrementó la cantidad de declaraciones voluntarias de edificaciones. "Se llegó a unos 3.000 expedientes con los que estamos trabajando", enfatizó Navarro.
El efecto impuesto
Las variaciones de los valores en construcciones o áreas no registradas significaron un aumento de hasta el 37% en la boletas de este año del impuesto Inmobiliario.
A partir del revalúo de 1997, se realizaron diferentes actualizaciones en los años siguientes. Los reajustes por mejoras introducidas en las viviendas alcanzaron el 52%, de las 256.000 casas empadronadas en la Dirección General de Rentas, en su mayoría de familias de las clases media y alta. El otro 48% incluye valuaciones inferiores a los $ 30.000.







