06 Abril 2012 Seguir en 
La quita de subsidios al servicio de energía eléctrica ha sido aplicada hasta ahora sobre una franja de 3.000 usuarios de countries y barrios privados de la provincia, de los 8.000 previstos en las primeras dos etapas de la medida nacional. Sin embargo, varios segmentos del universo de consumidores residenciales recibieron las últimas facturas de luz con fuertes variaciones, respecto de la última boleta, producto del alto consumo registrado durante el verano.
Una parte de los incrementos derivan de la quita de subsidios, que alcanzan el 150% y el 170%, como había anunciado el propio Ente Provincial Regulador de Energía de Tucumán. Pero el régimen del servicio eléctrico registró, a su vez, un aumento del nivel de demanda domiciliaria, que elevó la facturación final a pagar.
En los meses de verano se registraron incrementos del consumo de entre un 30% y 100%, dependiendo del segmento del universo de usuarios, según informó el organismo de control local. Gran parte de ese acrecentamiento se explica por la utilización de los equipos de aires acondicionados, heladeras e iluminación en las viviendas, elementos que elevan la demanda.
En el Gobierno llaman "tarifa progresiva" a los aumentos de la boleta, y se enmarca en el concepto de estabilización del consumo. El sistema es ni más ni menos que la "penalización del uso excesivo en los hogares". El titular del Epret, Sergio Sánchez, afirmó que se trata de un esquema de control que tiene que ver con el uso racional de la energía. "Modera el subsidio en función del consumo", recalca el funcionario. "La persona que consume mucho es porque tiene mayor posibilidad de pago. Pero ahora, el que regula el gasto residencial, regula la facturación", recalcó Sánchez.
El esquema tarifario: consumo menor a 200 kilovatios bimestral, entre 200 y 300 kw, entre 300 y 600 kw, entre 600 y 900 kw y superior a los 900 kw (que puede ser el caso de aquellos domicilios que usaron hasta tres split diarios). El promedio provincial se sitúa en la franja entre 300 y 600 kw.
El interventor del Epret ha aclarado que las modificaciones tarifarias no se consideran subas, contrario a los ajustes resultantes de la quita de los subsidios. "El que más consume, paga el doble de energía", insistió el directivo.
El 99% del universo total de usuarios -ya de unos 420.000-, está afectado por la quita de los subsidios. Aunque la normativa que elimina la subvención estipula también la implementación de un cuadro de valores que el Epret dispuso para poder atenuar el impacto tarifario a partir de la eliminación de la subvención nacional. Se denomina "Subsidio para Ajuste Estabilización", que es el subsidio del consumo y disminuye el monto a pagar -se identifica con el signo negativo-. Ese concepto deriva de la diferencia que "arrojen los montos del consumo sin subsidio, que sale en el primer cuerpo de la factura, y del consumo registrado en el mismo período con subsidio.
A su vez, se estipula la "Quita Estabilizada Móvil", que se desprenderá del consumo promedio en el último año móvil (12 meses o seis bimestres), anterior a la quita del subsidio, y del cuadro tarifario pleno sin subsidio -se identifica con signo positivo-.
Por último, el monto subtotal básico se desprenderá de la suma del consumo del período facturado, y las dos categorías anteriores, según las resoluciones del ente de control provincial.
Una parte de los incrementos derivan de la quita de subsidios, que alcanzan el 150% y el 170%, como había anunciado el propio Ente Provincial Regulador de Energía de Tucumán. Pero el régimen del servicio eléctrico registró, a su vez, un aumento del nivel de demanda domiciliaria, que elevó la facturación final a pagar.
En los meses de verano se registraron incrementos del consumo de entre un 30% y 100%, dependiendo del segmento del universo de usuarios, según informó el organismo de control local. Gran parte de ese acrecentamiento se explica por la utilización de los equipos de aires acondicionados, heladeras e iluminación en las viviendas, elementos que elevan la demanda.
En el Gobierno llaman "tarifa progresiva" a los aumentos de la boleta, y se enmarca en el concepto de estabilización del consumo. El sistema es ni más ni menos que la "penalización del uso excesivo en los hogares". El titular del Epret, Sergio Sánchez, afirmó que se trata de un esquema de control que tiene que ver con el uso racional de la energía. "Modera el subsidio en función del consumo", recalca el funcionario. "La persona que consume mucho es porque tiene mayor posibilidad de pago. Pero ahora, el que regula el gasto residencial, regula la facturación", recalcó Sánchez.
El esquema tarifario: consumo menor a 200 kilovatios bimestral, entre 200 y 300 kw, entre 300 y 600 kw, entre 600 y 900 kw y superior a los 900 kw (que puede ser el caso de aquellos domicilios que usaron hasta tres split diarios). El promedio provincial se sitúa en la franja entre 300 y 600 kw.
El interventor del Epret ha aclarado que las modificaciones tarifarias no se consideran subas, contrario a los ajustes resultantes de la quita de los subsidios. "El que más consume, paga el doble de energía", insistió el directivo.
El 99% del universo total de usuarios -ya de unos 420.000-, está afectado por la quita de los subsidios. Aunque la normativa que elimina la subvención estipula también la implementación de un cuadro de valores que el Epret dispuso para poder atenuar el impacto tarifario a partir de la eliminación de la subvención nacional. Se denomina "Subsidio para Ajuste Estabilización", que es el subsidio del consumo y disminuye el monto a pagar -se identifica con el signo negativo-. Ese concepto deriva de la diferencia que "arrojen los montos del consumo sin subsidio, que sale en el primer cuerpo de la factura, y del consumo registrado en el mismo período con subsidio.
A su vez, se estipula la "Quita Estabilizada Móvil", que se desprenderá del consumo promedio en el último año móvil (12 meses o seis bimestres), anterior a la quita del subsidio, y del cuadro tarifario pleno sin subsidio -se identifica con signo positivo-.
Por último, el monto subtotal básico se desprenderá de la suma del consumo del período facturado, y las dos categorías anteriores, según las resoluciones del ente de control provincial.







