23 Marzo 2012 Seguir en 
Los contribuyentes no están para fiestas. Mucho menos aquellos que las organizan. Es posible que el lunes que viene se consume la suba del 2,5% al 3,5% de la alícuota del impuesto a los Ingresos Brutos. El reajuste impositivo pone los pelos de punta hasta los mimos. Sucede que dentro de los nomencladores de actividades a las que se aplicarán la suba están los servicios de espectáculos artísticos y de diversión (incluye parques de diversión y centros similares, circenses, de títeres y de mimos). Hasta organizar fiestas tendrá un mayor costo impositivo. La provisión de comidas preparadas para empresas (catering, servicios para banquetes, bodas y otras celebraciones) también fueron alcanzadas por esta suba en el impuesto declarativo.
El Poder Ejecutivo no tiene previsto dar marcha atrás. En la Legislatura, el proyecto que fue firmado por el gobernador José Alperovich, y los ministros Jorge Jiménez (Economía) y Enrique Zamudio (Desarrollo Social) ya cuenta con dictamen y el oficialismo se encamina a hacer valer el peso de sus votos.
El Gobierno provincial necesita resguardar la caja y prever los mayores gastos para este año, tanto salariales como de servicios esenciales. Lo dijo ayer a LA GACETA el ministro de Economía, al defender la iniciativa. "La suba de la alícuota era necesaria", remarcó el funcionario.
Ante la pregunta generalizada sobre qué hace el Poder Ejecutivo con la recaudación, Jiménez contestó: "la plata vuelve en obras y en servicios; quien tenga dudas que vea en la calle lo que hace esta gestión".
Para este año, el Ejecutivo había presupuestado una recaudación total cercana a los $ 2.951 millones. Con este reajuste de alícuotas, los ingresos anuales podrían pasar los $ 3.300 millones. El mandatario aguarda que la suba impositiva implique ingresos extras por $ 400 millones para este año. Sin embargo, el mayor efecto en la recaudación recién podría observarse en 2013.
Salud y sueldos
El titular de Economía explicó que el Gobierno requerirá de más fondos para sostener los servicios. Por caso, citó que sólo con la habilitación del Hospital del Este, se requerirán $ 10 millones mensuales para su sostenimiento y otros $ 3 millones mensuales para el ex ADOS, que será de alta complejidad, agregó. Aunque aún no está definido del todo, Jiménez puntualizó que el aumento salarial en el sector público puede significar otros $ 1.100 millones de erogaciones extras. Esta proyección está basada en un eventual incremento de los salarios estatales en torno del 20%.
"El requerimiento de servicios sociales es cada vez mayor", insistió el funcionario, que ayer recibió a la cúpula de la Sociedad Rural y de la Federación Económica de Tucumán (FET) a quienes les argumentó las razones que motivan el aumento. El ministro rechazó la posibilidad de que la suba sea gradual.
La modificación de las alícuotas puso nuevamente a distintas entidades empresariales y los colegios profesionales en alerta. Hoy, al mediodía, en el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, esas entidades -a las que se sumarán los comerciantes del interior de la provincia- darán a conocer su postura acerca de la decisión del Gobierno.
No se descarta la posibilidad de que los referentes concurran el lunes a la Legislatura, cuando en el recinto se trate el aumento impositivo.
El Poder Ejecutivo no tiene previsto dar marcha atrás. En la Legislatura, el proyecto que fue firmado por el gobernador José Alperovich, y los ministros Jorge Jiménez (Economía) y Enrique Zamudio (Desarrollo Social) ya cuenta con dictamen y el oficialismo se encamina a hacer valer el peso de sus votos.
El Gobierno provincial necesita resguardar la caja y prever los mayores gastos para este año, tanto salariales como de servicios esenciales. Lo dijo ayer a LA GACETA el ministro de Economía, al defender la iniciativa. "La suba de la alícuota era necesaria", remarcó el funcionario.
Ante la pregunta generalizada sobre qué hace el Poder Ejecutivo con la recaudación, Jiménez contestó: "la plata vuelve en obras y en servicios; quien tenga dudas que vea en la calle lo que hace esta gestión".
Para este año, el Ejecutivo había presupuestado una recaudación total cercana a los $ 2.951 millones. Con este reajuste de alícuotas, los ingresos anuales podrían pasar los $ 3.300 millones. El mandatario aguarda que la suba impositiva implique ingresos extras por $ 400 millones para este año. Sin embargo, el mayor efecto en la recaudación recién podría observarse en 2013.
Salud y sueldos
El titular de Economía explicó que el Gobierno requerirá de más fondos para sostener los servicios. Por caso, citó que sólo con la habilitación del Hospital del Este, se requerirán $ 10 millones mensuales para su sostenimiento y otros $ 3 millones mensuales para el ex ADOS, que será de alta complejidad, agregó. Aunque aún no está definido del todo, Jiménez puntualizó que el aumento salarial en el sector público puede significar otros $ 1.100 millones de erogaciones extras. Esta proyección está basada en un eventual incremento de los salarios estatales en torno del 20%.
"El requerimiento de servicios sociales es cada vez mayor", insistió el funcionario, que ayer recibió a la cúpula de la Sociedad Rural y de la Federación Económica de Tucumán (FET) a quienes les argumentó las razones que motivan el aumento. El ministro rechazó la posibilidad de que la suba sea gradual.
La modificación de las alícuotas puso nuevamente a distintas entidades empresariales y los colegios profesionales en alerta. Hoy, al mediodía, en el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, esas entidades -a las que se sumarán los comerciantes del interior de la provincia- darán a conocer su postura acerca de la decisión del Gobierno.
No se descarta la posibilidad de que los referentes concurran el lunes a la Legislatura, cuando en el recinto se trate el aumento impositivo.







