Más impuestos para todos

Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 20 Marzo 2012
¿Alguien pensó que 2012 sería apocalíptico para las finanzas públicas?¿Se acabó el Estado de la abundancia?¿Cómo hará Tucumán para sostener un nivel de gastos anuales estimados en $ 14.000 millones?¿Cómo hará para afrontar las crecientes demandas salariales?¿Quién pagará la fiesta? Todas estas preguntas se escucharon luego de que el gobernador José Alperovich anunciara un retoque en las alícuotas del impuesto a los Ingresos Brutos.

Claro está que los efectos de esta medida no serán exclusivamente costeados por los empresarios. Pocos tienen dudas de que esa mayor carga impositiva se trasladará a precios. Es decir, más inflación, esa que se quiere combatir desde las estadísticas, más que a través de medidas que alienten el sostenimiento del nivel de precios.

La liquidez no es infinita. Y, a juzgar por las políticas que adoptan los gobernantes, el ciclo virtuoso de la economía está mutando a otro menos alentador. "Siempre pagamos los platos rotos", fue la queja de un comerciante al hablar sobre la suba de la alícuota en Ingresos Brutos. Y refunfuñó: "mire usted lo que son las cosas; nos mandan los sabuesos a controlar que facturemos, pero los ambulantes siguen trabajando sin control".

No hay dudas de que el Gobierno nacional ha decidido ajustar el torniquete fiscal con mayor fuerza. Y desde la propia Casa Rosada salió la orden de no dar aumentos salariales superiores a la pauta del 20%. Pero, ¿por qué el Ejecutivo provincial sigue exprimiendo a los huevos de la gallina de oro?

Si es tiempo de ajuste, lo ideal sería que la contención del gasto empiece por casa y no que se lance un plan al estilo "impuesto para todos" porque la plata ya no alcanza.

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