En casos de suicidios de mujeres golpeadas proponen que los agresores sean condenados
En Tucumán, la abuela de una joven que se mató en 2009, luego que su padre la golpeara, pide que el hombre sea acusado por homicidio. Un fiscal de La Plata solicitó que se impute al esposo de una mujer que se quitó la vida la semana pasada y puso en debate otro aspecto de las causas de género. Pruebas
19 Marzo 2012 Seguir en 
El suicidio de una mujer de 20 años ocurrido la semana pasada en La Plata recordó un hecho de similares características sucedido en Tucumán en 2009. En el caso más reciente, el fiscal Marcelo Romero había pedido la detención del marido de la joven, a quien acusa de homicidio al interpretar que por su grado de violencia dejó a la víctima "sin capacidad de elegir un camino distinto". Pero la jueza de Garantías Marcela Garmendia rechazó ese requerimiento, ya que consideró que no hay pruebas para acreditar una "autoría mediata de homicidio".
En el caso tucumano, la familia de la víctima apunta contra su padre. Varios testigos aseguran que el hombre era violento con su hija y que hasta habría abusado sexualmente de ella. El episodio que habría desencadenado en la muerte de la adolescente sucedió una mañana de julio hace casi tres años. Según consta en la causa, el hombre fue a buscar a su hija a un after a las 11 porque no había regresado a casa. Allí la habría golpeado de manera brutal delante de otros jóvenes, luego la llevó a la seccional 7ª y solicitó que le realizaran un examen ginecológico. Según contó su abuela, atormentada por la vergüenza que acababa de pasar, la menor se quitó la vida de un disparo en la cabeza esa misma tarde.
La familia de la joven acusa a su padre de instigación al abuso de autoridad (al ordenar a los policías a pedir el examen médico), violación de domicilio (porque habría pateado la puerta del lugar de la fiesta), abuso sexual agravado por el vínculo, homicidio preterintencional y lesiones graves. Este último delito es el próximo a prescribir, lo que sucedería en julio. El representante legal de la familia afirmó que ya presentó tres pedidos de elevación a juicio oral, pero el fiscal Guillermo Herrera no ha respondido a ninguna de esas presentaciones.
"No hay homicidio"
En la Justicia es muy difícil probar que una persona haya instigado a otra al suicidio, según explicó la abogada Geraldine Salazar. "En estos casos es fundamental un diagnóstico psicológico para determinar si la víctima tenía una personalidad débil, pero no hay un dolo directo", señaló. La abogada agregó que, pese a las presiones que alguien pueda tener, el suicidio es una decisión personal. "Si no le dieron un revólver para que se pegue un tiro, no hay homicidio", argumentó. De todas maneras, la letrada afirmó que todo depende de las pruebas que presente la querella en el momento del juicio.
En el caso tucumano, la familia de la víctima apunta contra su padre. Varios testigos aseguran que el hombre era violento con su hija y que hasta habría abusado sexualmente de ella. El episodio que habría desencadenado en la muerte de la adolescente sucedió una mañana de julio hace casi tres años. Según consta en la causa, el hombre fue a buscar a su hija a un after a las 11 porque no había regresado a casa. Allí la habría golpeado de manera brutal delante de otros jóvenes, luego la llevó a la seccional 7ª y solicitó que le realizaran un examen ginecológico. Según contó su abuela, atormentada por la vergüenza que acababa de pasar, la menor se quitó la vida de un disparo en la cabeza esa misma tarde.
La familia de la joven acusa a su padre de instigación al abuso de autoridad (al ordenar a los policías a pedir el examen médico), violación de domicilio (porque habría pateado la puerta del lugar de la fiesta), abuso sexual agravado por el vínculo, homicidio preterintencional y lesiones graves. Este último delito es el próximo a prescribir, lo que sucedería en julio. El representante legal de la familia afirmó que ya presentó tres pedidos de elevación a juicio oral, pero el fiscal Guillermo Herrera no ha respondido a ninguna de esas presentaciones.
"No hay homicidio"
En la Justicia es muy difícil probar que una persona haya instigado a otra al suicidio, según explicó la abogada Geraldine Salazar. "En estos casos es fundamental un diagnóstico psicológico para determinar si la víctima tenía una personalidad débil, pero no hay un dolo directo", señaló. La abogada agregó que, pese a las presiones que alguien pueda tener, el suicidio es una decisión personal. "Si no le dieron un revólver para que se pegue un tiro, no hay homicidio", argumentó. De todas maneras, la letrada afirmó que todo depende de las pruebas que presente la querella en el momento del juicio.
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