Por Eduardo Robinson (Lic. en economía)
Fundación del Tucumán
Las estadísticas son el insumo fundamental para la toma de decisiones. Tanto en el sector público como en el privado, es necesario recurrir a datos para implementar políticas públicas, para direccionar el gasto, para implementar campañas de promoción, para elaborar planes de negocios, para establecer salarios, etc, etc. Sin estadísticas es muy difícil tomar buenas decisiones. Lamentablemente, en Argentina desde 2007 se ha instalado una elevada dosis de desconfianza en las estadísticas oficiales, lo que claramente torna complejo el proceso decisorio en las empresas. Sin embargo, resulta auspicioso que desde el Indec se realice una nueva Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares. Esto permitirá conocer las pautas de consumo de los hogares de bienes y servicios e inferir las condiciones de vida de la gente. Asimismo, servirá de base para la creación de un nuevo índice de precios al consumidor a nivel nacional ya que se consideran los nueve rubros que componen el Índice de Precios al Consumidor. Esta encuesta refleja también las condiciones imperantes en la economía. Por ejemplo, al establecer una comparación entre los resultados de las últimas dos encuestas realizadas la de 1996//7 y 2004/5 caben las siguientes observaciones: el rubro en el que mayor diferencias se observa entre las dos mediciones es Alimentos y Bebidas que pasó de representar el 33% en el total del gasto de los hogares en el primer período considerado, al 37% a mediados de la década pasada. Por su parte en Propiedades, Combustibles, Agua y Electricidad, se registra una caída entre ambos períodos, puesto que pasó de representar el 11% al 8% en los años 2004//5. Algo similar ocurre en el gasto en Salud donde se observa una caída de la participación de este rubro de tres puntos porcentuales, pasando de 10 a 7. En el resto de los rubros se registran variaciones no significativas entre las dos encuestas realizadas. Como una forma de explicar las variaciones más relevantes, conviene contextualizar cada uno de los períodos en los que se realizaron las encuestas. En los años 1996/7 regía el esquema de convertibilidad que había afrontado el efecto de la crisis mexicana (efecto Tequila). Aún no se evidenciaban problemas relacionados con la competitividad cambiaria, el consumo se recuperaba y predominaban condiciones propicias para el acceso al crédito hipotecario, lo que facilitaba la adquisición de viviendas por esta vía de financiamiento, los bancos contaban con elevado fondeo en dólares, con tasas de interés bajas en esta divisa y tipo de cambio fijado por ley, lo que despertaba una alta dosis de credibilidad, induciendo a este tipo de endeudamiento. Esto hacía que el gasto destinado al consumo de Alimentos y Bebidas, representara poco más del 30% del gasto total del consumidor promedio.

Por su parte, las condiciones económicas predominantes durante 2004/5 eran sustancialmente diferentes. Tras la crisis de 2001, se debilitó el proceso de intermediación bancaria, bajó la calidad crediticia subiendo las tasas y predominando el financiamiento de corto plazo destinado al consumo. De hecho, el crédito al sector privado representaba el 22% del PIB, en los años de la convertibilidad, y cayó al 12% durante 2004/5. Se contrajo considerablemente el crédito hipotecario en contraposición con créditos personales y tarjetas. Esto se evidencia en el incremento de los rubros Alimentos y Bebidas y Equipamiento y Mantenimiento del Hogar que ganaron participación en el total del gasto de consumo de los hogares.
Ya que las condiciones económicas predominantes durante 2004/5 se mantuvieron relativamente estables en los últimos años, es muy probable que los resultados que arroje la próxima encuesta no se encuentren demasiado alejados de la encuesta anterior.
No hubo reactivación del financiamiento de largo plazo, la inflación es un factor que recrudeció en los últimos años que hace que no se postergue el consumo y se debilita el ahorro. Bajo estas consideraciones, debería mantenerse el predominio del gasto en la canasta alimentaria y electrodomésticos.








