04 Marzo 2012 Seguir en 
El comisario Víctor Ledesma, es el jefe de la seccional 13ª. Al ser consultado por LA GACETA sobre las acusaciones realizadas en contra suya y del personal a su cargo, negó la versión referida por Néstor Fabián Gramajo y admitió que fue acusado por falsificación de documentos públicos.
"Es imposible inventar una causa. Cuando tenemos la declaración de una víctima y se secuestran los elementos que implican a un sospechoso, lo único que hacemos es documentar lo que pasó. En este caso, se encontró el arma y la bicicleta que involucraban a Gramajo", afirmó.
Ni golpes ni amenazas
A pesar de que Gramajo dijo que fue brutalmente golpeado en la comisaría, Ledesma desestimó los dichos del joven. "Mientras esté a cargo de esta dependencia no permitiré que nadie sea golpeado o amenazado. Menos dentro de la dependencia. En cuanto al tiempo que este sujeto estuvo preso en la comisaría, eso le compete estrictamente a las autoridades de sedes judiciales. En esta causa había un menor que tenía entre 12 o 13 años que declaró en presencia de sus padres y acusó a Gramajo. Por eso lo detuvimos. Además, no hay que olvidar que este joven estaba señalado como el autor de un robo agravado", continuó. En relación a la participación del oficial Ariel Chávez en esta causa aseguró que le podía haber tocado tanto a él como a cualquier otro sumariante de turno. Por último, se refirió a los apremios que Gramajo dijo haber sufrido para tocar el arma. "Niego esa versión porque un acusado puede tocar o no el arma con sus manos debido a que en estos casos no se sacan huellas dactilares del arma", concluyó el comisario.
"Es imposible inventar una causa. Cuando tenemos la declaración de una víctima y se secuestran los elementos que implican a un sospechoso, lo único que hacemos es documentar lo que pasó. En este caso, se encontró el arma y la bicicleta que involucraban a Gramajo", afirmó.
Ni golpes ni amenazas
A pesar de que Gramajo dijo que fue brutalmente golpeado en la comisaría, Ledesma desestimó los dichos del joven. "Mientras esté a cargo de esta dependencia no permitiré que nadie sea golpeado o amenazado. Menos dentro de la dependencia. En cuanto al tiempo que este sujeto estuvo preso en la comisaría, eso le compete estrictamente a las autoridades de sedes judiciales. En esta causa había un menor que tenía entre 12 o 13 años que declaró en presencia de sus padres y acusó a Gramajo. Por eso lo detuvimos. Además, no hay que olvidar que este joven estaba señalado como el autor de un robo agravado", continuó. En relación a la participación del oficial Ariel Chávez en esta causa aseguró que le podía haber tocado tanto a él como a cualquier otro sumariante de turno. Por último, se refirió a los apremios que Gramajo dijo haber sufrido para tocar el arma. "Niego esa versión porque un acusado puede tocar o no el arma con sus manos debido a que en estos casos no se sacan huellas dactilares del arma", concluyó el comisario.








